miércoles, febrero 12, 2014

Presentación de "Eloisa y Napoleón" en la Librería Popular de Albacete el próximo sábado 15



El próximo sábado 15 de febrero, a las 13:00 horas, en la Librería Popular (C/ Octavio Cuartero 17), tendré el honor de presentar la preciosa novela gráfica de Francisco Ruizge y Cristina Florido  "Eloisa y Napoleón" editada por Dibbuks.

Esperamos contar con vuestra presencia y agradecemos la difusión de la noticia.

¡Allí nos vemos!

Reseñas de la obra:

Evento en FaceBook en este LINK

Ficha en la web de Dibbuks AQUÍ

lunes, febrero 03, 2014

En defensa del autor profesional


Crumb y el arte.

El pasado año unos amigos, autores noveles, buscando consejo me hicieron llegar el peor contrato de edición que he visto en mi vida. Y les aseguro que, en mis más de veinte años de experiencia, he visto muchos. Desde que comencé a ganarme la vida pintando monigotes me he topado con todo tipo de sinvergüenzas y aprovechados que, encima, pretendían hacer ver que me estaban haciendo un favor. Siempre he sido un imán para esta clase de gente. Esta es mi maldición personal o, como Alberto López Aroca lo define, mi “superpoder mutante”
Mario Ayuso, Megamultimedia… y muchos otros más. Dirán ustedes que en parte es culpa mía (no sería de extrañar, vivimos en un país donde la gente justifica los desahucios y se pone de parte de los bancos porque eran los desahuciados los que “se lo buscaron viviendo por encima de sus posibilidades”), dirán que he sido incapaz de gestionar adecuadamente mi propia carrera, y quizá no les falte razón. En mi defensa diré que lo he hecho lo mejor que he podido. No he tenido demasiada ayuda, nadie me ha asesorado durante todos estos años. Y es precisamente por eso que, cuando alguien me pide que valore el contrato que un editor le ha enviado, lo hago muy gustoso.
Las condiciones del susodicho contrato eran las siguientes:

1- Los autores no recibirían ningún tipo de adelanto económico en concepto de derechos de autor. Recibirían, eso sí, cinco ejemplares de la obra impresa (a repartir entre el dibujante y el guionista) a la entrega del material; unas 70 páginas en blanco y negro que había costado meses escribir y dibujar.

2- El editor se reservaba la exclusividad de la edición de la obra, en cualquier idioma y en cualquier territorio del mundo, durante cinco años.

3- Por cada 1000 ejemplares vendidos los autores recibirían 1 ejemplar impreso de la obra, pero ni un solo céntimo de las ventas irían a parar a sus bolsillos. Todos los beneficios obtenidos irían a parar al editor.

4- Los autores ni siquiera podrían vender los ejemplares recibidos.

Aquello no era un contrato, era una pesadilla. ¿Saben qué es lo peor de todo? Cuando los autores me trajeron aquello ya lo habían firmado.

Les convencí para que, al menos, renegociaran la clausula que otorgaba al editor la exclusividad internacional,. No podía ser que lo dieran todo a cambio de nada. Era poco probable que consiguieran vender este cómic a un editor extranjero, pero no imposible. Y, al menos, así podrían recibir algo de dinero por un trabajo que les llevó meses realizar. 
“Y, por favor, no volváis a firmar algo así” les pedí. Me sentí fatal, como si les estuviera riñendo, pero es que no soporto cuando la gente malvende su trabajo.
Está claro que son autores noveles y les puede la ilusión por ver su trabajo impreso; nos ha pasado a todos. Pero si quieren acabar profesionalizándose llegará un día en el que tengan que exigir unas condiciones mínimas.

Hace bien poquito participé en un álbum colectivo que se iba a editar en España. Teníamos un contrato firmado. El típico contrato estándar, con un adelanto del 10% sobre la mitad de la tirada y royalties una vez cubiertos los gastos. Finalmente el editor, que pasa por una situación económica complicada, se echó atrás. El guionista, creador de los personajes y todas las historias del cómic, recibió entonces dos ofertas editoriales sobre esa obra. Una de ellas de una editorial modesta, pero consolidada en el mercado, que ofrecía unas condiciones contractuales idénticas a las que firmamos con el anterior editor, y ,la otra, de una nueva editorial, también pequeña, que tenía una de las condiciones del contrato que me trajeron mis amigos: 0€ de adelanto.

Me puse furioso. 

Es cierto que este modelo especificaba que, una vez recuperada la inversión en imprenta, los beneficios se repartirían entre el editor y los autores al 50%; cosa que no pasaba en el contrato de mis colegas que, recuerden, no recibirían un duro jamás, tanto si había beneficios como si no. Esto convertía al segundo contrato en menos malo que el peor de todos los contratos que he visto en mi vida. Pero algo menos malo que el peor de todos sigue sin ser algo bueno, ¿verdad?
En España la gente no lee.
Fuente: Albacete en datos
Lo del reparto del 50% de los beneficios suena genial pero, ¿y si luego resulta que no hay beneficios?
Créanme, pasa más a menudo de lo que parece. En este país la gente no lee.  Las tiradas son ridículas y las ventas raquíticas. De modo que, cuando un autor firma un contrato que dice que no verá un duro hasta que haya beneficios se arriesga a no recibir ningún tipo de remuneración económica por su trabajo. Vaya, lo que viene siendo trabajar gratis. 
Ya sé que estamos en crisis y que la mitad de los jóvenes aceptaría cualquier empleo en cualquier lugar y con cualquier sueldo   pero eso no es lo deseable. 

Cuando el guionista nos pidió nuestra opinión a los dibujantes le pedí que aceptara la primera oferta. Aunque, como somos varios, no dependía solamente de mi, y estaba dispuesto a aceptar lo que se decidiera entre todos. Afortunadamente, al final nos hemos quedado con la opción que yo quería.

Sin saber esto último (pues tal decisión no estaba todavía tomada) y con el calentón subido puse el grito en el cielo, o en mi muro de Facebook (que para el caso es lo mismo) y descubrí, gracias a los comentarios,  que esa editorial no era la única que tenía estas condiciones. Al menos otras dos siguen esa misma política. Uno de los editores comentó que él no sentía ninguna vergüenza por hacerlo así. 
Dejando a un lado el hecho de que ningún sinvergüenza que conozca se siente como tal, está claro que no tiene por qué haber una mala intención. No creo que los editores que ofrecen este tipo de contratos sean unos villanos que viven en sus cuevas supersecretas, rodeados de tecnología steampunk y de tubos de ensayo humeantes, frotándose las manos mientras se ríen maliciosamente de los ingenuos autores que engañarán para que trabajen sin cobrar un adelanto. Pero que no haya mala intención no significa que no estés contribuyendo a perpetuar, e incluso empeorar, un modelo que ya de por sí es bastante perjudicial para la profesionalización de los autores y que devalúa continuamente su trabajo.

De hecho, nadie engaña a los autores para firmar con estas editoriales. Muy al contrario, algunos parecen encantados de hacerlo porque, a cambio, obtienen una libertad creativa total (sólo faltaría que encima les pusieran trabas en ese sentido)

Pero, entonces, ¿qué tipo de autores firman un contrato que les niega la posibilidad de recibir ese adelanto y, por tanto, no les asegura ningún tipo de remuneración económica?

Uno de los autores que lo hizo en su momento y que, amablemente, comentó mi entrada de Facebook y que, por supuesto, no sólo no se siente engañado sino que, además, parece encantado con este sistema, es un autor no profesional. Es decir, alguien que paga sus facturas con otro trabajo y en sus ratos libres dibuja cómics. Esto lo explica todo.
Y ahora no me vengan con lo de que juzgo a la gente y que pongo etiquetas y bla, bla, bla. Un profesional es alguien que vive de su trabajo. Y no lo digo yo, lo dice el diccionario
Soy consciente de que ser profesional no implica necesariamente hacer un trabajo de calidad (ahí tienen a Liefeld) de igual manera que ser autor no profesional no implica tampoco lo contrario. No estoy hablando de calidad sino de ganarse la vida con ello, así que no me vengan con zarandajas ni complejitos, que no estoy mirando a nadie por encima del hombro.
Unos autores son profesionales y otros no, eso es un hecho irrefutable.

¿Hay autores profesionales que firman esos contratos? Pues, aunque les parezca increíble, si. Trabajan normalmente con editoriales convencionales, con contratos convencionales, y lo hacen de manera regular. Pero, de vez en cuando, les apetece hacer algo diferente, arriesgado, “personal”, algo que no encuentra su sitio en el catálogo  de las editoriales para las que suelen trabajar y que paga sus facturas. Entonces recurren a estas otras editoriales. ¿Por qué no? Dado que ya tienen sus necesidades económicas cubiertas ¿por qué no cubrir también sus necesidades creativas? No necesitan cobrar un adelanto. Si hay beneficios, perfecto, y si no los hay, perfecto también.

¿No les parece algo injusto para los que sí necesitamos cobrar un adelanto para vivir?

¿Se imaginan que estas condiciones se dieran en otros trabajos? ¿Trabajaría un oficinista ocho horas diarias frente a un ordenador durante varios meses, si tuviera que esperar a que sus jefes cubrieran gastos y obtuviera beneficios para saber cuánto va a cobrar por el trabajo realizado, arriesgándose a no ver un duro? ¿Lo haría un minero? ¿Un camarero? ¿Un director de cine? Y ¿de qué iba a vivir mientras tanto?

Alguien dijo, en algún momento de la conversación, que los autores no viven del adelanto, sino de las ventas. Pues bien, eso es mentira. Dado que las ventas son ridículas (no sólo en España, sino que están bajando en todo el mundo) al final es del adelanto de lo que vivimos la mayoría de los autores.

"Trabaja grátis y, si hay beneficios, ya te pagamos"
El anuncio real que incendió las redes sociales.
¿No se parece demasiado a algunos contratos editoriales?
Incluso en la situación de crisis que tenemos, en la que, ahí al lado, se lían a tiros por un empleo público, a nadie le parece normal ni aceptable trabajar dos meses vendiendo ropa en una tienda con la promesa de que ya le pagarán si hay beneficios, entonces, ¿por qué nos parece normal que los autores trabajen durante varios meses en una historieta con esas condiciones?

Alguien habló, y esta es mi parte favorita, del “amor al arte”

Ya saben, el arte es como la religión, sirve para justificar cualquier cosa.

El amor al arte está muy bien, pero ¿qué me dicen del amor a un buen filete? ¿Qué me dicen del amor a comprarle ropa a tus hijos para que no vayan desnudos?

Yo no sé qué es el amor al arte, pero sí sé lo que es no tener trabajo y tener miedo a perder la casa y quedarme en la calle (debiéndole, además dinero al banco)
Desde luego el trabajo debe ser una fuente de felicidad, no sólo de ingresos (por eso soy dibujante de tebeos en vez de sicario de la mafia), pero no podemos olvidar que, por desgracia, vivimos en una sociedad capitalista. Personalmente aborrezco esta situación. Odio depender tanto del dinero y ojalá encontremos entre todos la manera de prescindir de él. Ojalá consigamos repartir equitativamente el trabajo y las riquezas del planeta (sin agotarlas) y eliminemos de una vez las desigualdades. Pero, de momento, dado que la mayoría de la gente que conozco no sólo no comparte este deseo sino que, muy al contrario, se mata a trabajar con la esperanza de acumular más bienes de los que necesitan, no me queda más remedio que seguir utilizando el dinero.

Absolute Evikl Art. Holeraw, personaje de Enki Bilal en "Quatre?",
justificaba incluso el asesinato si su finalidad era la de
crear una obra de arte. De momento sólo justifican la precariedad.
Casterman (2007)
Y si, además, quiero seguir obteniéndolo a cambio de dedicar la mayor parte de mi tiempo a escribir y dibujar historietas, que es lo que me apasiona, tengo que profesionalizarme. Algo que, afortunadamente, conseguí hace años y, con mucho esfuerzo, trato de mantener.

Mis autores favoritos son autores profesionales. Seguramente no es algo casual. Seguramente han alcanzado un nivel estético, un control de la anatomía artística o de la narrativa porque le han dedicado toda su atención, porque han practicado mucho. Y si alguien no les hubiera pagado por hacerlo seguramente jamás habrían podido alcanzarlo.
Puedo hacerles una enorme lista de autores profesionales que me encantan y, ya puestos, puedo hacerles otra lista de autores no profesionales cuyo trabajo me parece incompleto, pueril y, claro, poco profesional (algunos de ellos con varios premios de la crítica en su haber)

"¿Qué me dicen del amor a un buen filete?"
Si usted no necesita profesionalizarse lo entiendo ¿pero no sería maravilloso que le pagaran bien por hacer esos cómics que hace en sus ratos libres?

Si ya es un profesional bien pagado, pero busca la libertad creativa que su editorial no le puede ofrecer, ¿no sería maravilloso que también le pagaran justamente por buscar la libertad creativa en otra parte?

¿Y no es lógico perseguir algo que nos parece maravilloso y justo, en vez de encogernos de hombros y decir “esto es lo que hay”?

No creo que Regis Loisel, Miguelanxo Prado, Alfonso Font, Carlos Giménez, Paco Roca, Juanjo Guarnido u otros autores profesionales que respeto y admiro profundamente y que viven de su trabajo como historietistas renuncien a la libertad creativa. No creo que, por ser profesionales, amen el arte menos de lo que dicen amarlo los que lo hacen por hobby. No creo que para ellos el cómic haya dejado de ser un medio de expresión y se haya convertido en una mercancía.

El ideal al que aspiro es ese y no trabajar en algo que no me apasiona para, en mis ratos libres, trabajar aun más en algo que sí lo hace.

Les diré una cosa, yo he realizado trabajos de encargo y he realizado trabajos en los que tenía libertad creativa. Y hacer lo primero es, con diferencia, mucho más difícil. Pero, eso sí, en ambos casos me preocupé de cobrar mi adelanto. ¡Y menos mal que lo hice!, porque nunca he sido un superventas.

De verdad, me da igual que sean profesionales o no, me da igual que su trabajo sea bueno o malo, lo que no soporto es cuando cogen ese trabajo y lo malvenden.

En Grafiscopio lo tienen claro.

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jueves, enero 02, 2014

HISTORIETISTAS ESPAÑOLES: ¿ESQUIROLES O MASOQUISTAS? Una aproximación a las reivindicaciones colectivas en nuestro país.

Lo cierto es que, salvo excepciones, podríamos decir que el colectivo de los historietistas, o al menos la parte que yo conozco, es gente que muchos definirían como "de izquierdas" (otra cosa es que lo sean, ojo, pero muchos lo entienden así) .

"El conflicto del Sahara en menos de
3000 palabras" de Mauro Entrialgo.
No es difícil encontrar ejemplos de autores "concienciados socialmente" que, de modo individual o colectivo, se implican en todo tipo de reivindicaciones. A todos los niveles, nacional o internacional. Desde el tema del Sáhara (donde encontramos a gente como Mauro Entrialgo) hasta asuntos vecinales como el de la iniciativa "I´m not a tourist" relacionada con la algarabía nocturna del Barrio Gótico de Barcelona (en el que encontramos a Gallardo como uno de sus más activos miembros) o las iniciativas comiqueras de "Salvem el Cabanyal" en Valencia. Los autores de historieta nunca han tenido problema en implicarse en todo tipo de saraos reivindicativos, siempre y cuando consideren que se trata de una causa justa.
"I´m not a tourist" de Miguel
Gallardo.

Tampoco faltan casos de creadores luchando en solitario por sus propios intereses y sus derechos de autor. Victor Mora, Ibañez o Sanchís son sólo algunos ejemplos de autores que han acabado demandando a sus editores. Unas veces sale bien y otras sale mal. No pasa muy a menudo, pero pasa. Cási siempre, claro, cuando el dibujante ha ganado el suficiente dinero como para contratar a un abogado particular. Aunque, incluso en esto, hay excepciones; recuerdo el caso de José Lanzón que recurrió, con resultados muy positivos, a una abogada de oficio para demandar a Carles Recio (sí, el de "Fallerella") por haber eliminado su firma de un dibujo y no haberle pagado lo que le debía.

Sin embargo, los actos colectivos de reivindicación de sus propios intereses gremiales son más bien escasos. Me refiero, por decirlo claramente, a autores reivindicando cosas de autores. Una huelga, un paro, una manifestación... Hablo en términos generales, no se me pongan a hilar fino. Tan sólo trato de responderme a mi mismo a la pregunta ¿nos movemos cuando afecta a nuestra profesión? ¿se ha hecho alguna vez? Tan sólo sido capaz de encontrar tres casos: La huelga de autores de Ediciones B, la de El Víbora y la manifestación de Ed. Valenciana.

Evidentemente a nadie se le escapa que, teniendo en cuenta que la mayoría de los que vivimos de esto trabajamos para editores extranjeros, una huelga general de dibujantes de tebeos en España tendría tan poca utilidad como repercusión (al menos en nuestro propio país) pero hay casos muy concretos en los que una huelga dentro de una determinada empresa tuvo como consecuencia una mejora de las condiciones laborales de los convocantes.

El caso Bruguera. Un claro ejemplo de varios autores haciendo, cada uno, la guerra por su cuenta. Cambio 16. Año 1986.


A principios de los años 90 hubo una huelga de autores en Ediciones B. Según cuenta el dibujante Miguel Francisco en esta interesante entrevista, durante un mes los lápices dejaron de producir.
“Al principio pretendieron trabajar de la misma manera que Bruguera, pero hicimos huelga, creo que la primera huelga de dibujantes de cómics. Como las revistas eran semanales, necesitaban páginas para editar, un paro de dos semanas era la debacle para ellos, así que sabíamos que literalmente teníamos la sartén por el mango. Alfonso López creo que fue uno de los que organizaron todo, y si no me equivoco, todos, excepto dos dibujantes que no mencionaré, seguimos la huelga y evidentemente conseguimos que nos respetaran el copyright, contrato de colaboración freelance, royalties y alguna cosa más que no recuerdo”.
Según el propio Miguel me aclaró en una conversación, en mi muro de FaceBook, lo que consigueron fué lo siguiente: “ Conseguimos respeto de la propiedad, devolución de originales, contrato, subida de precio por página, repago por segunda publicación y porcentaje de royalties en álbum."

¿Quién defiende los intereses de nuestra profesión? Mauro Entrialgo parece tener la respuesta.

En el número 4 de la revista "U, el hijo de Urich" (marzo de 1997) encontramos una interesante entrevista a Max en la que menciona la huelga de autores de "El víbora" en el año 1982.

“No se pagaba mal. Hubo un momento en que se pagaba muy bien porque hubo un plante. Ese fue un momento crítico en “El Víbora”, creo que en su tercer año. De repente a todos nos pareció que la revista se estaba vendiendo un huevo y que teníamos que ganar más. Ni cortos ni perezosos nos montamos un plante, una huelga, y Berenguer no se la tomó en serio. Debió de pensar que no llegaríamos a mantener el acuerdo, pero lo mantuvimos y cuando llegó el momento de que entregáramos “El Víbora” del mes siguiente, no tenía nada de nada. Nos amenazó con hacer la revista entera con dibujantes extranjeros, pero no se atrevió. Total, que subió lo que exigimos, que era muchísimo, era una pasta, era casi el doble, un 100% más. A partir de aquel momento estábamos muy bien pagados, pero a cambio el ambiente se enrareció porque Berenguer empezó a desconfiar de nosotros y nosotros de él. Y porque alguien adoptó la táctica del divide y vencerás, y cuando digo alguien no me refiero sólo a Berenguer, sino también a algunos de los dibujantes”

Tan sólo un año después el Diario de Avisos y El País se hacen eco de las movilizaciones de los creadores que demandaron a "Valenciana" la devolución de sus originales y unos cuatrocientos millones de pesetas en concepto de pagos atrasados por la reedición de su material (no consiguieron, por cierto, ninguna de las dos cosas).
En aquella ocasión los autores llegaron a manifestarse, con pancartas y todo, ante las oficinas de la editorial.

Página de Manuel E. Darias publicada
en el Diario de Avisos el 30-10-1983
A parte de esos tres, no he sido capaz de encontrar ningún otro caso en el que los autores de historietas hayan realizado un acto colectivo para reivindicar sus propios derechos de autor. A pesar de que, como sabemos los que nos dedicamos a esto, en nuestra profesión no exista ningún sindicato al que acudir cuando se producen abusos, no tengamos ningún tipo de regulación específica, ni tan siquiera unas tarifas mínimas aceptadas por la mayoría y esto sea más un "sálvese quien pueda" que otra cosa.
(Sí, ya lo se, existe una Asociación de Autores de Cómics de España, no hace falta que me lo recuerden, yo fui uno de sus creadores, pero como se da la circunstancia de que, en su momento, fui ignorado, censurado y difamado por su junta, acabé saliendo despavorido de allí. No es sólo que no quiera verla ni en pintura por motivos personales, además su capacidad de convocatoria continúa siendo mínima y sus actuaciones, al menos mientras yo estuve allí, parecían más orientadas a conseguir socios de pago que a defender nuestros intereses gremiales).

¿A qué se debe, entonces, que siendo, como muchos dirían que somos, más o menos, gente de izquierda, comprometida en todo tipo de causas, a veces muy ajenas, esta pereza reivindicativa sobre asuntos que nos competen directamente?

No sé si es porque, viviendo en un país donde la mayoría de la gente aún da gracias a Dios por levantarse cada día a realizar un trabajo que detesta, nosotros, que hacemos un trabajo que adoramos, tenemos una tendencia masoquista a ser incapaces de valorar nuestro propio esfuerzo consintiendo así los bajos precios porque, al menos, hacemos "lo que nos gusta"

¿Existe entre los autores de cómic españoles cierto complejo de culpa que no afecta a otros trabajadores como, por ejemplo, a los mineros, y que busca desesperadamente la redención en las malas condiciones contractuales?

Es una hipótesis que me resisto a descartar del todo.

Lo que parece estar claro es que si no hay regulación, ni unas tarifas mínimas (un salario mínimo sería algo impensable dado que somos trabajadores autónomos) es porque los autores no han (hemos) querido. A los que les va bien trabajando para editoriales extranjeras les (nos) importa muy poco lo que se pague en España. Y muchos autores noveles aceptan incluso trabajar gratis para editoriales de aquí con la esperanza de hacerlo, más adelante, para editoriales extranjeras por un precio más justo.

Viñetas de "El soñador" de Will Eisner. (1985)

Cosechamos lo que sembramos.
Sólo un dato: en el año 2008 participé en un álbum colectivo, que editó una editorial española, junto con otros once autores. Que yo sepa tan sólo fuimos dos los que exigimos contrato.

La de historietista en España sigue siendo una profesión de francotiradores aislados unos de otros. Y para ganar la guerra lo que hace falta es un ejército regular.

Quizá una regulación de tarifas no sirva para que el mundo se ahorme a nuestra conveniencia, pero al menos serviría para que nadie cobre por debajo de unos mínimos razonables, que es lo que sucede actualmente. Desde luego no regular es mucho peor. Si hubiera una regulación aceptada por los profesionales y sus clientes los que tienen un caché alto lo seguirían teniendo, y los que empiezan lo harían en condiciones más justas.

¿Por qué no hemos sido capaces de crear un sindicato de autores de cómic como si lo han hecho, por ejemplo, los actores españoles, teniendo en cuenta que ambas son profesiones liberales con muchos puntos en común?
La respuesta podría ser esta: porque lo actores españoles tienen trabajo en España, los autores españoles, salvo honrosas excepciones, NO.


Pero es que, además, como dijo Óscar Wilde, el problema del socialismo es que te quita muchas tardes libres.


Quiero agradecer la ayuda prestada por Miguel Gallardo, Jorge Ivan Argíz, Alberto López Aroca, Francisco Naranjo y Miguel Francisco durante la realización de este artículo. También a los amigos que tuvieron a bien comentar el tema en mi muro de FaceBook. ¡Gracias a todos!

martes, diciembre 31, 2013

Listado 2013



No puede faltar, antes de que se acabe el año, el tradicional listado de trabajos realizados (y en su mayoría publicados e, incluso, pagados) durante el 2013

Recuerden que tienen este, y el de todos los anteriores listados anuales de mi carrera profesional, en el blog de mi bibliografía oficial

En la imágen una de las fotografías que me gusta compartir en mi FaceBook y mi Twitter y que muestra parte del proceso creativo de la serie que realizo actualmente para Casterman, NSA. 

LISTADO COMPLETO 2013

- "NSA", Miniserie de dos álbumes para la editorial francesa Casterman. Guión de Thierry Gloris y color de Lorien Aureyre (Primer álbum en proceso)

-"Los náufragos de Venus". Ilustración de cubierta, ilustración promocional y lámina exclusiva (mapa de Venus) para la novela de Alberto López Aroca. Financiada por crowdfunding.

-"Juventud en crísis" Media página para la sección guionizada por Jorge Riera en el número de septiembre de la revista "Mongolia". Color.

- Cubierta para el nº 40 de la publicación online Koukyou Zen. Color.

- "El gang de los monstruos" Ilustración de cubierta para la novela de Vince Harley. Color

- "Cuatreros de Venus" Ilustración de cubierta para la novela de Norm Eldritch.

- "Putokrío". Historieta de nueve páginas (blanco y negro con trama) con guión de Jorge Riera creada para formar parte de un álbum colectivo (todavía inédito) anunciado por EDT para el 2013.

Cubierta para el nº 6 de la publicación online Embryo. Color.

-Danone Nations Cup- Ilustraciones del libro de la DNC editado por La boîte à bulles para los equipos de Ukrania, Uruguay, Japón, Canadá, Inglaterra y Túnez. Color

- Cartel anunciador del III concurso de cómics Barrio de Benimaclet. Blanco y Negro. Asociación de Vecinos de Benimaclet.

- "Ahora ya nada importa" Microrelato e ilustración en blanco y negro autopublicada en el blog "trazo, línea, mancha"

Feliz 2014


Y el 2014 llega como una bala.
Como viene siendo mi costumbre, aprovecho las últimas horas del año que se va para hacer balance.

Lo cierto es que, pese a todo, no me puedo quejar. Ni en lo personal ni en lo profesional.

En este frenético 2013 he comenzado a dibujar la miniserie (de dos álbumes) NSA, escrita por el guionista Thierry Gloris e iluminada por los colores de Lorien Aureyre. Ahora mismo la página 27 espera su turno sobre mi tablero. Ella y el resto de sus hermanas verán la luz a lo largo del año que está por comenzar de la mano de la prestigiosa editorial Casterman. (Oz, la beligerante protagonista de esta historia es la que aparece en mi felicitación anual, la tienen arriba de estas líneas)
También ha sido este el año que he comenzado a colaborar con Jorge Riera, una colaboración que, espero, se repita tan a menudo como sea posible.
Y, ya que hablamos de colaboraciones, imposible pasar por alto el segundo crowdfunding en el que he tenido el placer de implicarme con mi amigo, mi hermano, el genial escritor iconoclasta Alberto López Aroca. Me refiero, claro, a "Los Náufragos de Venus" cuyas imágenes he realizado robándole horas al sueño.

En cuanto a lo personal, de todo ha habido, aunque, por fortuna, más cosas buenas que malas. Nos hemos mudado desde Valencia a Albacete y, lo más importante, mi hija Maia ha llegado a nuestras vidas para iluminar, junto con su hermano Jorel, nuestros días y, claro, para acortar nuestras noches.

Respecto al lugar en el que vivimos, ya saben, esta península europea llamada España, la cosa ha degenerado a pasos agigantados.
Recortes, privatizaciones y represión parecen ser la bandera de este gobierno cada vez más abiertamente fascista empeñado en inclinarse ante las multinacionales, favorecer a los ricos (que para eso les financian sus campañas), financiar a la iglesia, a una monarquía heredada del franquismo y, de paso, en destruir las libertades individuales de la mayoría de la población. Incluidos sus propios votantes.

Y, lo peor de todo, esta amarga sensación de que lo peor está todavía por venir.

Pese a todo, tratemos de mantener el optimismo.
Movilizaciones sociales y plataformas ciudadanas (como la PAH) continúan abriendo puertas a la esperanza.
Esperemos lo mejor, pero preparémonos para lo peor.

Como bien dijeron los amigos de Radio Futura por la boca de Santiago Auserón:

No esperes hoy las tormentas de ayer
no duran siempre las penas de este infierno
y aunque la luz del cielo no es eterno
hasta mañana no vuelve a llover

Nos veremos por aquí.
Todavía no han podido con nosotros.




miércoles, diciembre 18, 2013

Presentación de "Cabeza de Pato" nº 3



Estamos que no paramos.
El próximo viernes 20 de diciembre de 2013 se presentará el tercer número de la publicación albaceteña pergreñada por el colectivo El Último Día "Cabeza de Pato" en el bar Villa Kunterbunt (C/ Pamplona nº 4, Albacete)
Como son gente maja nos han invitado a mi y a otros fanzineros de la vieja escuela (ya saben, los que recortábamos con tijeras y pegábamos con pegamento de barra porque no teníamos photoshop ni pollas, los que hacíamos fotocopias y las grapábamos a mano) a una charla en la que trataremos de dilucidar quién mola más.
Seguro que al final gano yo. ¿Alguien lo duda?

Así que, no se lo pierdan, vengan y traigan a sus hijos. Yo, desde luego, pienso llevar a los míos. Y también mis viejos fanzines, claro.

¡Y compren "Cabeza de Pato"!
¿A qué esperan?
¡Allí nos vemos, parias de la cultura impresa!

Evento de FaceBook en este LINK

Encuentro en la Universidad de Murcia


Mañana, 19 de diciembre de 2013, a partir de las 19:30 estaré en la Universidad de Murcia (C/ Santo Cristo 1, 30001, Murcia - Campus de la Merced) dando una charla englobada dentro del Ciclo Comicum.

A petición de mi amigo Juan Álvarez, que es quien ha servido de enlace entre la universidad y yo, hablaremos de mi trabajo para editoriales extranjeras y comentaremos mi experiencia personal como autor/gestor en la Asociación de Autores de Cómic de España (AACE)

Que nadie se sorprenda si le pitan lo oídos.

La entrada será libre.

Allí nos vemos

Link a la agenda de la Universidad AQUÍ

lunes, noviembre 04, 2013

Charla en el Centro Municipal de Juventud de Albacete.


El próximo día lunes 11 de noviembre a las 18:00 horas impartiré una charla-taller sobre creación de historietas.
Será en el Centro Municipal de Juventud de Albacete (C/ Dr. Collado Piña, 14) y la entrada será gratuita.

En ella hablaremos de todas las fases del proceso creativo de un cómic, desde la idea inicial hasta su publicación y distribución. Pasando por la documentación, la creación de personajes, el dibujo a lápiz de la página, su entintado y coloreado.

Dirigida tanto a futuros profesionales como a simples aficionados que tengan curiosidad por los procesos de creación del llamado noveno arte.

Se da la curiosa circunstancia de que el edificio en el que ahora acoge dicho centro de juventud antes se ubicaba el colegio Maria de los Llanos Martínez, en el que yo cursé gran parte de mis estudios de EGB.

Ya ven, un iletrado como yo, que abandonó sus estudios para dedicarse a esto de los pinceles, y no ha conseguido un puñetero título académico en su vida, dando una clase en el mismo sitio donde, años atrás, correteaba por los pasillos huyendo del profesor de matemáticas.

Allí nos vemos.

jueves, octubre 24, 2013

III Concurso de Cómics de Benimaclet


Tal y como ya hiciera el pasado año, esta vez también me he encargado de realizar la imagen para el cartel del III Concurso de cómics "Barrio de Benimaclet"

Las bases completas en este LINK

¡Todo el mundo a dibujar!


martes, octubre 22, 2013

Cubierta para Embryo nº 6


Ilustración para la cubierta del sexto número de la imprescindible publicación, dedicada al genio de Northampton, Embryo.

Léanla o descárguenla YA en este LINK

Danone Nations Cup 2013



Al igual que ya hiciera el pasado año, para el 2013 también he participado en el libro editado por La Boìte à bulles para la Danone Nations Cup.
A pesar de que, por algún extraño motivo que no alcanzo a comprender, ninguno de los autores aparecemos acreditados, les aseguro que este año he sido el encargado de realizar ilustraciones de los países Ukrania, Uruguay, Japón, Canadá, Inglaterra y Túnez.

Arriba las imágenes correspondientes a Japón y Ukrania.

viernes, septiembre 20, 2013

Ahora ya nada importa

   
 
     Puede que éstas sean mis últimas palabras. No sé cuánto tardarán los agentes en descubrir dónde me escondo. Poco, seguramente. Tienen ojos en todas partes. Satélites, cámaras de seguridad... ni siquiera la webcam del ordenador portatil en el que escribo este, que será, tal vez, mi último artículo, es segura. La he tapado con un trozo de cinta aislante, pero no sé si servirá de algo.
    En cualquier caso, para cuando me encuentren, ya habré hecho click en la opción de "enviar". El artículo llegará a miles de agencias de noticias de todo el mundo, a millones de suscriptores, se subirá a mi blog, a las redes sociales e incluso se enviará automáticamente a la página web del periódico en el que me contrataron, justo un par de años antes de que comenzara el conflicto que la prensa internacional bautizó como "segunda guerra civil española" y que amenaza con extenderse al resto de Europa y, quizá, del mundo.
    Hace meses que el edificio en el que se encontraban las oficinas de mi diario se convirtió en un montón de escombros. Fue lo primero que esos cabrones bombardearon. Aun así, gracias a la red, los periodistas, los que quedamos vivos, hemos podido seguir informando.
    La gente tiene derecho a saber la verdad, incluso cuando esa verdad es desagradable. Incluso cuando pueda parecer una locura.
    Todo ha sucedido tan rápido...
    Comenzó a mediados del 2014, cuando el President de la Generalitat de Cataluña fue asesinado por un francotirador mientras presenciaba la actuación de los Castellers de Barcelona en la Plaza Sant Jaume, en vísperas de la celebración del referéndum que determinaría si la voluntad del pueblo catalán era separarse o no del resto del territorio español. Aquel referéndum núnca llegó a celebrarse. El asesinato del president fue la excusa perfecta para que el gobierno declarase el estado de excepción, impusiera un toque de queda en todo el país y sacara los tanques a la calle. ¡Anda que no tenían ganas esos hijos de puta!
    El cadáver del francotirador, un cocinero de Valladolid de unos 40 años de edad, soltero y sin hijos, llamado Luis Alberto Osta, fue encontrado en un viejo sótano de una de las casas de la vía Laietana con un tiro en la sien. La versión oficial fue que se había suicidado, pero pronto se encargaron de filtrar una información falsa que acusaba directamente a un alto cargo del Partido Popular, en colaboración con la cúpula de uno de los partidos de extrema derecha, que comenzaron a tomar fuerza desde el comienzo de la crisis producida por la burbuja inmobiliaria.
    Ahora sé que fueron ellos. Esta vez ni siquiera se molestaron de buscarse un Jack Ruby. Sabían que si la gente creía que todo había sido un complot ideado por la cúpula de un partido fascista el país se desestabilizaría.
    Nos lo tragamos. Incluso yo, antes de tener las pruebas que ahora obran en mi poder y que demuestran, sin ningún tipo de duda, que todo fue una maniobra de la CIA, acusé desde mi columna a quienes ellos querían que acusara. Desde aquí pido perdón a todos mis lectores. No sé si sirve de algo.
    El asesinato del presidente del gobierno y todo su equipo, unos días después, a manos de los rebeldes separatistas radicales, hizo que los acontecimientos se precipitaran cada vez a mayor velocidad. Nadie se preguntó entonces cómo pudieron entrar tan fácilmente en el Congreso, a pesar de que estaba tan protegido por las fuerzas de seguridad del Estado que ni una mosca hubiera podido entrar en el hemiciclo sin ser vista. Tampoco se preguntaron de dónde habían sacado las armas o quién les había entrenado para actuar con la eficacia de un Blackwater.
    Otra vez fueron ellos, claro, los hombres de negro. Tengo las pruebas. Pero no sé si alguien me creerá.
    El resto, por supuesto, ya lo saben. Estados Unidos intervino, las bases de la OTAN repartidas por toda España se llenaron de soldados. Un par de días después lo hizo Rusia, pero apoyando al lado contrario al que apoyaban los americanos, y comenzaron los bombardeos.
Gracias a un trabajador de la NSA que, arrepentido por haber participado en este rocambolesca intriga internacional, decidió pasarme la documentación que puede leerse en el archivo que adjunto, podemos al fin conocer la verdad. Lástima que haya dejado de dar señales de vida desde hace días. No estoy seguro de qué le habrá podido pasar, aunque me lo imagino.
    Me han descubierto. Les oigo bajar por las escaleras.
    Tengo miedo. Pero no puedo dejar de escribir ahora.
Seguramente la información que estoy enviando sirva de poco. Aun así tengo que enviarla. Tal vez alguien, en el futuro, se pregunte cómo empezó todo.
    Ahora están detrás de la puerta de mi escondite. En unos segundos la echarán abajo, entrarán aquí y me matarán. Quizá me torturen antes. No sé.
    Ahora ya nada importa.

   ¡Click!

jueves, septiembre 12, 2013

Yo también soy Mongolo





Este mes aparece, en la publicación satírica Mongolia, una colaboración que he tenido el placer de realizar con Jorge Riera, el Charles Dickens de la cultura trash pátria, con quien, recordarán ustedes, ya he trabajado hace bien poquito en el cómic "Putokrío", que debería ver la luz este año de manos de EDT.

La historieta del Mongolia de septiembre, de la serie "Juventud en crisis", que he dibujado trata sobre el rocambolesco tema del thigh gap, que tanto preocupa a las jovencitas de ahora, por lo visto.

Por cierto que la portada de la revista ha debido molestar a los señores de "El corte inglés" (váyase usted a saber por qué). Lo suficiente, al menos, como para retirarla de sus tiendas (comprando incluso parte de su tirada, por lo visto). Parece ser que no es la primera vez que ocurre.

España, amigos, España. La tierra del relaxing café con leche y los empresarios sin sentido del humor.

Pues ya saben, si desean conocer el terrible destino Fermín Mantecas de compren el Mongolia de este mes.

¡¡MONGOLIAAAA!!

En las imágenes:
Diseño de los personajes de la historieta, una viñeta acabada y la cubierta de Mongolia donde aparece. Cómprenla ya o se arrepentirán.

lunes, septiembre 09, 2013

Mis influencias: Plagiando a Vaquer




Lo que tiene ser autodidacta es que uno siempre busca los maestros que necesita en cada momento, y no los que le son impuestos por ningún temario.
Aunque la influencia de autores como F. de Felipe, Garcés o Tha en mi trabajo son de las que todavía más se notan, hubo una época en que plagiaba compulsivamente casi cada viñeta del palmesano Rafael Vaquer y su influencia fue definitiva para mi formación como profesional de la historieta.

A diferencia de muchos de los autores de mi generación, nunca he sido lector habitual de superhéroes. Pasé de leer el Mortadelo a los álbumes europeos, el Cimoc y, por supuesto, El Jueves. En esta última descubrí, entre otros muchos personajes inolvidables, a Johnny Roqueta, precísamente a una edad en la que hacía lo propio con grupos de rock añejo. No teníamos internet (¿recuerdan?) así que uno rebuscaba vinilos por donde podía y se nutría de programas de radio y grabaciones casi inaudibles en casette. Cualquier cosa por no oir a Mecano u Hombres-G (reconozco que, más adelante, los primeros comenzaron a gustarme, pero para los últimos creo que el infierno sigue siendo el más justo de los castigos)

Además de compartir gustos musicales con el bueno de Johnny, y de dejarme arrastrar por la fascinación adolescente que sugería el mundillo marginal en que habitaba, lleno de sexo, drogas y rock´n roll, por obra y gracias de sus guionistas T.P. Bigart y Alfons, no podía dejar de admirar el original estilo del dibujante.

Los dibujos de Vaquer para la serie tuvieron una evolución digna de estudio desde que fuera creada para la revista Cul-De Sac, allá por el 1982, hasta que esta dejara de publicarse regularmente en la citada "El Jueves" unos diez años después. El estilo, más o menos cómico del principio, fue volviéndose cada vez más realista hasta que llegó a un punto de inflexión en que todo comenzó a simplificarse derivando en un estilo sintético muy particular. Las piernas de los personajes, que hasta entonces habían mantenido unas proporciones academicamente correctas, pasaron a convertirse, desde la rodilla hasta los pies, en unos trazos zigzagueantes y todo adquiría movimiento. Era fantástico.

No me cansaré de decirlo, en España hemos tenido siempre los mejores dibujantes del mundo, y Vaquer es un buen ejemplo de ello.

En la imagen pueden ver dos de las muchas páginas que fusilé inmisericordemente a este genial autor. Dibujadas en el año 1987 cuando yo tenía 13 añitos, para el periódico de mi escuela (estaba todavía en lo que se conocía como segundo ciclo de la EGB), fueron convenientemente censuradas (nunca se publicaron) debido al lenguaje utilizado.

Los autodidactas aprendemos copiando a los mejores. Y en este caso, por ejemplo, copie todas las viñetas de una historieta de Johnny Roqueta publicada en "El Jueves" y sustituí las caras de los personajes por mi propia caricatura y la de mis compañeros del colegio.
 Lo curioso es que jamás utilizaba lápiz, cogía un rotulador o un bolígrafo o lo que tuviera a mano y me lanzaba al papel directamente tratando de ser lo más fiel posible al original.

Respecto al título "Las aventuras de Sergio Blue", de la que más adelante espero poder hablar por aquí, fue una serie que realicé para mi mismo durante buena parte de mi adolescencia y en la que no solo copié a Vaquer, autores tan distintos como Loisel, Manara, Sempere, Tha, Chaland o Arno también fueron plagiados allí sin ningún tipo de pudor. Estaba aprendiendo.

Hace un par de años, en Avilés, tuve la fortuna de conocer al bueno de Vaquer, y debo decir que no solo es un autor excepcional, también me pareció un tío majísimo. De esos de humor socarrón y directo con los que da gusto conversar.

Conocer a los autores que han supuesto una influencia tan importante en tu trabajo como la que supuso el de Rafael Vaquer en el mío es un gustazo difícil de describir. Para más goce y disfrute personal tuvo el detalle de regalarme una serie limitada de postales con dedicatoria y todo (que pueden ver aquí)


¿Quién me lo iba a mi cuando tenía 13 años?

¡Bibapolula!

viernes, agosto 30, 2013

El dragón, la resignación, el sacrificio, el mal menor y el bien común


      El concepto de resignación y sacrificio es algo terriblemente sobrevalorado en nuestra sociedad. 
De hecho, una de las figuras más importantes de nuestra historia (?), Jesús de Nazaret, lo es, en gran parte, por haberse sacrificado, presuntamente, por todos nosotros. Por haber muerto tras una cruel tortura, en teoría, para limpiar el pecado original que nos mancha, según los cristianos, desde el mismo momento en que nacemos. Cuanto mayor es su sufrimiento, más larga y dolorosa su agonía, más valor se le da. De ahí que la representación de este icono religioso abunde en detalles escabrosos como las heridas, la delgadez, el gesto...
Jesús es bueno, nos dicen, muy bueno, porque sacrificó su propia vida por toda la humanidad. No sólo por sus amigos o familiares, también por personas que no conocía, incluso por aquellos que le odiaban o por todos aquellos que ni siquiera habíamos nacido aún.

      Esa es una de las piedras angulares de la educación judeo-cristiana que a muchos se nos ha inculcado desde niños en el mundo occidental. De ahí que mucha gente valore un favor en la medida que, a la persona que se lo han pedido, les suponga un sacrificio realizarlo. De hecho, a veces tienden incluso a valorar más el esfuerzo que haya costado realizar ese gesto que el gesto en sí.
Si piden, por ejemplo, una cantidad de dinero prestada y la consiguen de dos personas distintas, estarán mucho más agradecidos a aquella que haya tenido que esforzarse para reunir ese dinero que a otra que la consiguiera fácilmente. A pesar de que la cantidad sea la misma venga de quien venga.

      Siempre nos pedirán que hagamos sacrificios. Los políticos, los empresarios, gente de nuestro entorno más cercano, incluso. Un pueblo que se resigna, que está dispuesto a sacrificarse, es mucho más fácil de gobernar.

      Personalmente no creo en el sacrificio. No quiero que nadie se sacrifique por mí. Muy al contrario me molesta especialmente que, para que algo me beneficie, otro tenga que sufrir. Máxime cuando yo no lo he pedido.
Por eso creo que "el bien común" o "el mal menor" son conceptos perjudiciales y engañosos. En el fondo quienes los promulgan buscan, sobre todo, favorecerse a sí mismos. El sacrificio es una herramienta de control muy poderosa. Si no nos sacrificamos nos señalarán con el dedo y dirán que somos malos, egoístas.

      Según el filósofo Karl Popper la percepción "platónica" del bien común demanda no solo un plan o concepto de lo que la sociedad final debe ser sino también un gobierno fuerte y centralizado, un corto número de personas no interesados en los derechos o beneficios de los individuos como tales sino en la comunidad como entidad.
 De acuerdo con Platón: "...nosotros no establecemos la ciudad mirando a que una clase de gente sea especialmente feliz, sino para que lo sea en el mayor grado posible la ciudad toda”

      Ninguna agrupación colectiva debería poder permitirse ser más importante que cualquiera de los individuos que la forman. Me da igual que se trate de un país, un planeta o una asociación de autores. Nadie debe perder para que otros ganen.

      Por lógica, si no quiero que nadie se sacrifique por mí, tampoco quiero tener que sacrificarme por nadie. No tengo vocación de mártir.
Se que esto puede llegar a sonar escandaloso. Como digo, es algo que nos han inculcado desde pequeños. ¿Me sacrificaría por mis hijos o por mi familia? Por supuesto, pero sólo si no hay más remedio. Del mismo modo que yo no quiero que mis seres queridos se sacrifiquen por mi, porque les quiero y deseo su felicidad, asumo (y espero no equivocarme) que ellos quieren lo mismo para mi.
Por poner un ejemplo muy claro, podría sacrificarme y buscar un trabajo que me haga infeliz pero aporte más seguridad económica a mi familia. Pero se (o eso espero) que lo que mi familia quiere es que mi trabajo me haga feliz, porque valoran más mi felicidad que su seguridad económica. Por supuesto que, si algún día mi trabajo como autor de cómics no da suficiente dinero como para procurar a mis hijos ropa, alimento y cobijo, lo cambiaré sin pensarlo dos veces por otro que sí lo haga. Pero no se equivoquen, una cosa es darles lo necesario y otra muy distinta que lo necesario sea llevarlos por el camino del lujo y el despilfarro, como entienden algunos. Un niño necesita amor, alimento, ropa y cobijo no un jet privado.

      Quizá muchos piensen que soy un egoísta por pensar así, pero en realidad es al revés. Yo quiero que todo el mundo sea feliz. El "bien común" no es suficiente para mí. Quiero el "bien total" y hay que encontrar la manera de que nadie salga perdiendo. No hay que perder de vista ese objetivo. En el momento en que asumimos que unos pocos deben perder para que muchos otros ganen estaremos perpetuando un sistema injusto para esos pocos (incluso, teniendo en cuenta, que esos pocos aceptarán su destino con resignación). Y subsanar ese error, cambiar esa mentalidad, será terriblemente complicado.

      Desde luego hay ocasiones en que es imposible hacer feliz a todo el mundo. El caso de abortistas o antiabortistas es representativo. Una ley que permita el aborto libre enfurecerá a los antiabortistas, y otra ley que prohíba el aborto perjudicará a las mujeres que quieran interrumpir su embarazo. Existe una razón muy sencilla del porque, en casos como este, mi sentido común me envía de cabeza al bando de los abortistas. Claramente los abortistas no obligan a nadie a abortar, no quieren imponer su voluntad sobre la de otra persona, mientras que los antiabortistas si pretenden que todos actuemos según sus creencias, tanto si coinciden con las nuestras como si no.

      Todos hemos escuchado uno de esos cuentos populares que hablan de una aldea asediada por algún tipo de bestia mitológica, pongamos un dragón, que exige el sacrificio de que le sea entregada la hijas de alguno de los habitantes cada cierto tiempo.
Cada año, por ejemplo, se celebra algo que podríamos llamar "el sorteo del dragón", y una doncella virgen es entregada para aplacar el apetito de la bestia.
Ese es un ejemplo muy claro de lo que viene siendo "el bien común" o "el mal menor"
Es el bien "común" porque, aunque es terrible que una persona deba morir (una persona virgen, esto es muy importante, el sacrificio tiene más valor porque se trata de una persona en la flor de la vida que ni siquiera ha llegado a gozar del placer canal, no una persona anciana a punto de fallecer, que ha disfrutado de una existencia plena y que ya no tiene nada que perder) esto sucede para que el resto de la aldea pueda vivir tranquilamente. Y es "el menor de los males" porque se nos da a entender que la alternativa sería que toda la aldea fuera destruida.
Es una terrible perversión disfrazada de lógica aplastante.

      Con el cuento de "el bien común" o "el mal menor" se nos manipula para aceptar continuamente situaciones inaceptables.  Desde la democracia representativa, a los GAL, pasando por el sistema penitenciario, educativo o la tortura.

      Muchas veces se oye que la democracia representativa actual, a pesar de que nos conduce inevitablemente a la corrupción, el bipartidismo y el neoliberalismo, es un mal menor y que es mucho mejor que una dictadura.
Con este razonamiento se nos intenta engañar, porque sólo nos permiten ver dos opciones cuando en realidad hay muchas más. Existen muchas formas de gobierno, más allá de la democracia representativa y la dictadura (de hecho existen muchos tipos de democracia) y todavía podemos inventar muchas más que ni siquiera existen.
Evidentemente es mucho más sencillo y cómodo encogerse de hombros y resignarse. Un pequeño sacrificio es asumible con tal de no tener que pararse a reflexionar o reconocer siquiera que somos incapaces de hacerlo.

      Se nos da a elegir entre entregar a una virgen, cada año, al dragón o permitir que nos destruya a todos, cuando, en realidad, hay muchas más formas de tratar de solucionar el problema.
Para empezar podemos armarnos y cortarle la puta cabeza al bicho mientras duerme, o pagar a unos mercenarios para que lo hagan, para que ningún habitante de la aldea tenga que ver nunca más como su hija es devorada por esa maldita bestia. También habría que ver quién llegó primero, igual el territorio era del dragón antes de que llegáramos nosotros, y por tanto, quizá podríamos plantearnos seriamente la posibilidad de hacer las maletas, largarnos de aquí, y fundar otra aldea en una tierra que no venga con algún tipo de ser mitológico incluido.

      En cualquier caso, bajo mi punto de vista, en vez de aceptar el sacrificio lo que debe hacer cualquier sociedad, agrupación o colectivo que quiera avanzar es reflexionar. Poner el problema encima de la mesa, aportar todas las alternativas posibles y buscar el bien de todos los habitantes de la aldea. Todos. No el del 80%, ni el del 90%, ni siquiera el del 99%, sino el del 100%

Siempre.

Porque esto de "el bien común" suena genial. Hasta que el nombre de tu hija aparece en la papeleta del sorteo anual del dragón.

Sergio Bleda.


martes, julio 09, 2013

Entrevista en "Benimaclet" nº 42


La Associació de Veïns de Benimaclet (Valencia) ha tenido a bien hacerme una entrevista para el nº 42 de su revista.

En ella hablamos de mis páginas para el álbum colectivo Valentia (del que ya hemos hablado por aquí), del oficio de historietista y de mi teoría sobre la causa del retraso cultural que tenemos en España respecto al resto de la mayoría de países europeos.

Tienen la entrevista en la imágen, pero si quieren descargarse completamente la versión online revista pueden hacerlo de forma gratuita en este LINK

Muchas gracias a Paco Guardeño y al resto de la asociación de vecinos por su amabilidad y su atención :)

lunes, julio 08, 2013

"El baile del vampiro" en Koukyou Zen


Este mes encontramos a los personajes de "El baile del vampiro" en la portada del nº 40 de la publicación online Koukyou Zen.

La revista incluye un artículo sobre mi obra más conocida, una entrevista y un repaso a la insistente presencia de los vampiros en la cultura popular. Especialmente en la japonesa.

Gracias a Cristina Casado, Víctor Gil y el resto del equipo de Koukyou Zen :)

Descarga gratuita en este LINK 


lunes, junio 17, 2013

Carlos Pacheco en Tebeosfera


De sobra saben ustedes que no suelo hablar del trabajo de otros autores en este blog. El autobombo me pierde y, además, creo que ya existen suficientes sitios donde la crítica y los aficionados lo hacen.
Este blog fue creado para difundir mi obra, anunciar mis eventos y, de vez en cuando, airear mis divagaciones, no mis gustos personales.

Aun así, de vez en cuando, merece la pena hacer una excepción.
Esta es una de esas contadas ocasiones en las que, en vez de animarles a leer mis palabras, no puedo evitar pedirles que lo hagan con las del grandísimo dibujante Carlos Pacheco en la entrevista que ha concedido a los amigos de Tebeosfera, y a través de la cual  he podido comprobar que, a pesar de que nos movemos en mercados muy diferentes, coincidimos en muchas cosas, una de ellas, la manera reflexiva de acercarnos a nuestras páginas. Cada vez, al igual que él, empleo más tiempo en pensar el dibujo, antes de hacerlo, del que gasto en su realización. Dibujar sigue siendo muy divertido, pero cada vez supone menos un reto. Tratar de no repetirse y de que cada línea, cada plano, aporte información es, en cambio, cada día más difícil.

Me permito extraer algunas de las que, en mi opinión, son las mejores frases. Pero no deben perderse la entrevista. Pueden leerla enterita, de principio a fin, en este LINK. Les aseguro que no tiene desperdicio.

 "El trabajo del editor debe de ser mirar lo que hace un autor y contratarlo sin interferir en nada más. Pero si el editor, una vez contratado, empieza a querer aportar en términos creativos, lo que realmente está haciendo es poner palos en la rueda, no está construyendo, está destruyendo, el editor no es un elemento creativo."

"Y es que los personajes tienen derecho a no gustarte a ti como lector, los personajes tienen una vida que va más allá de lo que el público quiere, pueden vestirse como quieran, y ojalá sea así, porque es la única manera que tienen de crecer."

"Al lector le puede gustar o no gustar el tebeo, pero no puede exigir que el tebeo se haga como él quiere: ejerce tu derecho a opinar, pero no me digas a mí cómo tengo que hacer mi trabajo"

 "Y ése es uno de los grandes problemas que yo he encontrado en el mundo del cómic americano que es muy parecido a lo que ha pasado en el cine español. Hablo de la estereotipificación de personajes, el usar solamente un tipo de personajes que son los que resultan cómodos a un grupo de actores y a un grupo de espectadores, abandonando otros que son los que le dan riqueza."

"Y es que gran parte del tiempo que yo gasto en hacer un tebeo lo gasto en pensar, no en dibujar. Lo gasto en decidir qué es lo que voy a dibujar, aunque luego puedo no acertar."

Carlos Pacheco entrevistado por Abel Ippólito para Tebeosfera (01-06-2013)
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