miércoles, octubre 03, 2018

Exposición Corner4art Gallery y ME Sitges Terramar



Con motivo del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, Corner4art inaugura una exhibición compuesta por ilustraciones, pinturas y esculturas protagonizadas por personajes clave del terror y del mundo sci-fi. 

La muestra, comisariada por Sergio Rincón de la galería Corner4art, permanecerá en ME Sitges Terramar durante todo el mes de octubre.

“Monstruos en el oeste” Lápiz y acuarela sobre papel.
Sitges, Barcelona, 03 de octubre de 2018.- Con motivo de la celebración de la 51º edición del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya y como parte del calendario de actividades artísticas dentro del cultural programme de ME by Meliá, ME Sitges Terramar acogerá la exposición Superhéroes, fantasía y terror. El hotel de lujo de la marca ME by Meliá continúa de este modo afianzando su relación con el arte contemporáneo y la cultura.

A través de las 49 obras que componen la muestra, artistas internacionales de gran renombre en el sector del cómic y la ilustración como Sanjulian (ilustrador del estudio Lucasfilm y de Vampirella), Sergio Sandoval (El Laberinto del Fauno y Hellboy), Greg Hildebrandt (Lucasfilm y El Señor de los Anillos), Sergio Bleda (nombrado Mejor Dibujante Español en 2017) o Antistatik (artista urbano) aportan su visión y perspectiva sobre los universos de ficción y fantasía homenajeando a sus iconos.

La selección, realizada por Sergio Rincón en colaboración con los artistas de Corner4art Gallery y cedida por la galería, incorpora desde bocetos a lápiz y diseños preliminares hasta pinturas, portadas y conceptos finalizados. Todo un completo recorrido por el proceso creativo y artístico de los autores expuestos.


Cubierta para “Ulthar 2” Lápiz y acuarela sobre papel.

“Las obras han sido escogidas con la intención de que el público pueda ver una variedad de técnicas y procesos completamente diferentes a través del trabajo de artistas del cómic archiconocidos mundialmente, así como promesas nacionales, y de sus tributos al cine de terror y de ciencia ficción” apunta Sergio Rincón, comisario de la muestra.

En la sala, el visitante encontrará seis dibujos originales de Sanjulian, de los cuales 3 de ellos nunca han sido expuestos en España. Cabe destacar la recreación original a lápiz a escala 1:1 del boceto preliminar que hizo en el año 1980 por petición de George Lucas para EL IMPERIO CONTRAATACA.

Cubierta para “Ulthar 4”. Lápiz y acuarela sobre papel.
También podremos disfrutar trabajos de Joan Vizcarra, aclamado por la crítica como el mejor caricaturista del mundo, dibujos preliminares de Greg Hildebrandt, ilustrador de El Señor de los Anillos, así como una colección de esculturas del maestro Joan Carles Tur o un homenaje a Guillermo del Toro y El Laberinto del Fauno realizado a café por Juapi, entre otros trabajos.

El broche de oro corre a cargo del artista Toni Fernández, parte importante de la factoría Disney, que presenta sus nuevas obras protagonizadas por iconos del célebre estudio de animación reinterpretados en clave de cine de horror.

Superhéroes, fantasía y terror podrá ser disfrutada en la Sala Vintage del hotel ME Sitges Terramar desde el 1 de octubre y hasta finales de mes, convirtiéndose no solo en el place-to-be perfecto para los asistentes al festival sino también para todos los amantes del séptimo arte y de la cultura underground.


Artistas expuestos en Superhéroes, fantasía y terror: 

Sanjulian
Sanjulian Jr.
Greg Hildebrandt
Miquel Fuster
Joan Vizcarra
Toni Fernandez
Mike Ratera
Sergio Sandoval
Sergio Bleda
Arnau Casas
Antistatik
Diego Septiembre
Daniel Azconegui
Enric Torres Prat
JUAPI
Enrique Ventura
Frank Mariscal
Claudio Stassi

Sobre Corner4art Gallery:
Corner4art nace en 1998 distribuyendo oficialmente Animation Art, Comic Art y fotografía de cine y música autografiada de estudios y autores de primer nivel mundial.
En 2015 se incorpora Mafer Blanco y se inicia la distribución internacional de nuevos artistas, y obras del Street Art y la escultura de coleccionismo, así como la venta de ediciones limitadas.
Actualmente cuenta con 3.500 obras originales en stock y representa a 35 autores, entre los que se encuentran tanto artistas consagrados como jóvenes talentos del ámbito nacional o internacional.

Sobre ME Sitges Terramar:
ME Sitges Terramar supone todo un oasis diferenciador dentro de los hoteles ME by Meliá, fusionando su filosofía cercana a la cultura, con su herencia mediterránea y todo ello manteniendo el perfil de lujo lifestyle que caracteriza a la marca.

jueves, mayo 17, 2018

Bien está lo que bien acaba.

El pasado fin de semana ha sido realmente intenso.

La noche del viernes al sábado buscaba imágenes en mi teléfono móvil cuando descubro casualmente que alguna persona del departamento de diseño del Día del Cómic Festival (Perú) había tomado días atrás la mala decisión de utilizar la imagen que realicé en el año 2015 para ilustrar el cartel y las bases del concurso de cómics de Benimaclet alterándola y eliminando mi firma. Todo ello para utilizarla precisamente como ilustración promocional de las bases de su propio concurso de cómics.
Ilustración original realizada para el III
Concurso de Cómics de Benimaclet (Valencia)

Reconozco que debí contactar con el festival antes de hacer ninguna otra cosa pero, en ese momento estaba en la cama. No hacía mucho que acababa de leerles el cuento a mis hijos que dormían a mi lado. Así que desde el mismo teléfono móvil hice una captura de pantalla de la web del festival y la colgué en mi muro de FaceBook junto al dibujo original quejándome breve pero amargamente.

Apagué la luz pero me fue muy difícil conciliar el sueño aquella noche.

La mañana siguiente no sólo constato que mucha gente ha compartido mi post sino que, además, descubro que desde la organización del festival han contactado conmigo para tratar de solucionar las cosas de la mejor manera posible.

En pocas horas no sólo reconocen públicamente su error y mi autoría sobre mi dibujo, también retiran las imágenes modificadas y se comprometen a pagar los derechos de autor correspondientes por el uso de la obra.

El disgusto inicial no me lo quita nadie, pero reconozco de buen grado que la organización del festival se ha comportado de manera ejemplar. Asumiendo públicamente su error y un pago justo acorde al uso que hicieron de mi imagen.

Nota emitida por la organización del festival horas
después de contactar conmigo.
Ojalá todas las empresas se comportaran de la misma manera cuando se ven en una situación parecida.

Desde aquí quisiera mandar un saludo al Sr. Renato Chinchón y un agradecimiento especial a Cecilia del Valle por haber sabido llevar este asunto a buen puerto. Les deseo lo mejor a ellos y a su convención de cómics. Ojalá algún día pueda decírselo en persona.

Y también, claro, un abrazo a todas aquellas personas que me escribieron y apoyaron desde el principio, a quienes me aconsejaron (amigos, abogados, familiares etc.) y a quienes me hicieron sentir que no estaba sólo y que los derechos de autor están ahí para que los autores podamos ganarnos la vida con este magnífico trabajo.

Como suele decirse: Bien está lo que bien acaba.

sábado, abril 28, 2018

El eslabón prescindible.

"Es una cosa bastante repugnante el éxito. Su falsa semejanza con el mérito engaña a los hombres."
Victor Hugo (1802-1885)

"Siempre hay una gran demanda de la mediocridad fresca. En cada generación el sabor menos cultivado cuenta con el mayor apetito."
Paul Gaugin (1848-1903)




Me gustaría aprovechar la reciente polémica suscitada por la publicación de un video, publicado en el canal “Strip Marvel”, para invitarles a una reflexión.

Antes que nada, los hechos:

Durante el transcurso del pasado Saló Internacional del cómic, celebrado del 12 al 15 del pasado mes de abril, la editorial Panini (editora de Marvel en España) invitó a su stand a Dani Lagi, un youtuber que cuenta con un canal seguido por más de 320.000 suscriptores.

El mismo Lagi publicó después un video en el que se le podía ver dedicando cómics Marvel a un gran número de seguidores.
El video lo tienen arriba. Si no se ve pueden buscarlo en este LINK 

Posteriormente algunos autores expresaron su indignación por el hecho de que Panini contratara a este chico para que estampara su autógrafo sobre cómics en cuya realización no había tenido nada que ver.

No se qué opinarán ustedes sobre esto. A mí, personalmente, me ha llevado a reflexionar sobre la mercantilización del arte. Les invito a hacer lo propio.

Hay que dejar claro que Dani Lagi no habla prácticamente de cómics en su canal. Habla, sobre todo, de estrenos cinematográficos relacionados con Marvel, propiedad de Disney desde 2009.
Es decir, que este chico se gana la vida, según parece, promocionando productos basados en cómics.
Imagino que, lo mismo te firmará un tebeo, que un muñequito de Lobezno, que una Trading card de Spiderman. Lo que le pidas.
Insisto: este chico no hace cómics, ni se atribuye la autoría de ninguno de ellos, ni hace nada ilegal.
Su trabajo consiste en promocionar productos.
Probablemente si el youtuber se hubiera puesto a firmar en una panadería le hubieran llevado el papel de las magdalenas. Y él, quizá, los hubiera firmado gustoso siempre y cuando, claro, el panadero hubiera abonado previamente la minuta correspondiente.
No se fíen. Los libros que dedica este ratón gigante no los ha escrito él.
(Foto robada al señor Wolfville)

Si me apuran, esto se parece mucho a un señor disfrazado de ratón firmando los libros de Gerónimo Stilton en la feria del libro, a George Clooney firmando capsulitas de café, o a Nicole Scherzinger y Paris Hilton dedicando la caja que contiene las colonias que promocionan.

¿Y cómo hemos llegado hasta aquí?

¿Acaso no hemos sido los propios creadores quienes hemos consentido que nuestro arte se convierta en una mercancía?
¿Cómo puede sorprendernos después de que haya quien se lucre más promocionando la venta de esa mercancía, que quienes la creamos?

¿Todavía no hemos entendido las reglas? El valor de un producto no reside en el talento o en el buen hacer de quien lo ha generado. El valor, en el mercado capitalista en el que nos movemos, está en el que rentabiliza su venta. Y casi nunca son quienes crean el producto aquellos que lo promocionan.
Parece que el capitalismo nos encanta, pero sólo cuando juega a nuestro favor.

¿Queréis cambiar esto? Perfecto. Yo también. Aborrezco un sistema económico que funciona, precisamente, enriqueciendo a unos con el trabajo de otros.

Igual la cosa es que los que estaban en la cola no eran lectores. Es lo que pasa cuando lo importante es llenar el evento de gente a toda costa. Si invitas famosos para que los chavales se gasten el dinero en la entrada, no podemos pretender que quien ha pagado por ver a tal o cual famoso sea un lector. Será, evidentemente, un fan del famoso en cuestión.

Personalmente yo no lo haría. No firmaría el tebeo de otro. Porque mi trabajo es dibujar mis tebeos y dedicarlos a mis lectores. Tampoco creo que a mis lectores les hiciera una especial ilusión tener uno de mis cómics dedicados por otra persona. Pero el trabajo de este señor es ser el vocero de Marvel. Y firmar los productos de Marvel, creo, entra dentro del trato.
A fin de cuentas ¿no es eso lo que nos dicen que hay que conseguir? ¿ser famoso? ¿que venga un pez gordo y te pague mucha pasta por hacer algo?
¿Aunque ese algo consista en estampar tu autógrafo en la obra de otra persona? ¿no es así nuestra sociedad?
Es una aberración que la gente valore más la firma del youtuber que promociona los tebeos que la del creador de esos tebeos.
La Hilton firma hasta pelotas de Baseball.
Incluso aunque no haya jugado el partido.

Pero en eso consiste el culto al éxito
El “tanto vendes, tanto vales”
¿Quién puede culpar al youtuber de querer ser rico? ¿Quién puede culpar al editor de querer forrarse?
Quienes me conocen saben que no aspiro a hacerme rico, pero comprendo que en el mundo actual haya quien se deje seducir por la idea de amasar más dinero del que realmente necesita. Por eso la gente con pasta también juega a la lotería ¿verdad?

Un culto, por cierto, del que el propio Youtuber no consigue escapar. En su video nos cuenta entusiasmado como allí conoce, atención, no a un guionista o un dibujante de esos que hacen los cómics en los que se basan las películas que tanto le gustan, sino… ¡a los Estopa!
Uno se hace más famoso arrimándose a famosos, claro.

Se ha apuntado que una posible “solución” (aunque primero habría que ver si realmente aquí hay algún problema, aquí veo más un síntoma que una enfermedad) sería que Panini hubiera impreso alguna lámina, o fotografía con el logo de Strip Marvel y que dedicara estas a sus seguidores, previa compra de un cómic de la casa.
Eso tendría contentos a los fans, al youtuber, al editor (siempre y cuando no se hubiera gastado mucho dinero en hacer esas impresiones) y a los creadores de las historietas que no verían un autógrafo ajeno sobre sus obras.

Pero no creo que esto cambiara el hecho de que, al final, quienes hicieran la cola no lo harían interesados por las obras, sino, más bien, por quien las promociona.

Me surgen varias dudas:
Exactamente ¿qué títulos firmaba este chico a sus fans? Dirán que es lo de menos pero tengo curiosidad por saber si se trataba de un cómic en concreto o cada aficionado cogía el primero que pillaba. ¿Se trataba de tebeos que nadie quería y a los que el editor decidió dar salida aprovechando la coyuntura? ¿Saben los creadores de estos cómics que una Celebrity los firmaba? ¿Les importa? ¿Lo sabe Marvel? ¿Le importa? ¿Esto va a ser así a partir de ahora y los autores nos quedaremos en casita trabajando, mientras famosos y famosas de todo pelaje viajan de convención en convención promocionando nuestros tebeos?

Y otra más: dentro de veinte años, cuando las personas que hicieron la cola para conseguir el autógrafo hagan una mudanza y entre las cajas aparezca el tebeo firmado por Dani Lagi ¿qué pensarán? ¿pensarán en que son incapaces de recordar cómo demonios llegó eso hasta ahí o, por el contrario, lo recordarán con cariño como el primer cómic que compraron firmado por alguien y que supuso el inicio de una afición a la lectura que les ha acompañado durante toda su vida?

Porque el mismo Lagi nos cuenta en su video que él es “una persona importante en España” y que gracias a él los cómics de Marvel están llegando a mucha gente.
"Expulsión de los mercaderes de la convención" (El Greco)

Permítanme que discrepe.
Es un viejo debate y surge cada vez que un famoso escribe un libro. Frases como “al menos crea lectores” o “con que uno de los que compraron aquello gracias a la firma del famoso se convierta en lector ya me parece bien esto”, son recurrentes en estos casos.

No creo que estas cosas fomenten lectores. En todo caso fomentarán consumidores.

No creo que el consumo masivo de hamburguesas, asquerosas pero baratas, hoy fomente el consumo del caviar más exquisito mañana. No creo que la Fast food vaya a propiciar la aparición de muchos gourmets.

Y aunque así fuera ¿no sería mejor maniobra para generar lectores escribir y dibujar cómics maravillosos que a la gente le encantaran?
Eso es muy difícil, claro. Mejor contratar a un famoso.
Nicole Scherzinger firmando frascos de colonia
que, probablemente, no ha fabricado..
El video completo AQUÍ

Déjenme que les cuente algo. Recientemente mi hija me pidió que le comprara un cómic editado por una multinacional americana que, podría ser, un perfecto equivalente a la comida basura.
Aunque siempre procuro que mis hijos tengan una dieta cultural equilibrada, de vez en cuando les concedo algún capricho.
El cómic en cuestión, que parecía dirigido expresamente al público infantil femenino, no sólo tenía un guión pueril, confuso e ilegible. Además los responsables del dibujo (un chico y dos chicas, si no recuerdo mal) eran absolutamente incapaces de hacer un solo punto de fuga o de construir una sola página que respetara las normas estéticas o narrativas más elementales.
Se trataba de un producto abominable pero que cuenta con el peso promocional que supone estar editado por una multinacional que produce, además, toda clase de muñequitos, películas, series de animación etc. en las que aparecen esos personajes.

¿Cómo no van a recurrir estas empresas, a las que les parece que lo de menos es producir (no digo ya una obra de arte) una obra más o menos disfrutable por sus lectores a cualquier tipo de artimaña para que esta se venda?

Si se hacen tebeos como churros, se venderán como churros.

Se ha dicho que no todo vale para vender tebeos. Pero me temo que si, que al capitalista le vale prácticamente cualquier cosa.
Con tal de sacar beneficio económico esta gente sería capaz de venderte la cuerda con la que saben que vas a ahorcarles.

Y los autores, que somos el primer eslabón de una cadena que consiste en crear-promocionar-vender nos estamos convirtiendo, poco a poco, en algo cada vez más prescindible.

Si nos vendemos, si renunciamos continuamente a nuestra creatividad y nuestros proyectos personales dedicando nuestras horas de trabajo a enriquecer a multinacionales que siempre han tratado a los creadores como una mierda (el caso de Siegel y Shuster que tardaron años en ver reconocidos los derechos sobre Superman o el ninguneo de Kirby en Marvel son de sobra conocidos) no debería extrañarnos luego que esas mismas empresas no nos respeten.
Hay que ganarse el pan, lo entiendo, pero quien con perros se echa con pulgas se levanta.

Si no ponemos en valor nuestro propio talento no serán los mercaderes de la cultura quienes lo hagan. Les basta con contratar un famoso que promocione sus productos para que estos se vendan.
Y si llega el día en que al comprador le da igual la calidad de estos, más nos valdrá buscarnos otro trabajo.

La única manera que se me ocurre de contraatacar es hacernos imprescindibles. Que nadie pueda hacer el trabajo de la manera personal e intransferible en la que sabemos hacerlo nosotros.
Porque en el momento que todos dibujemos igual, será muy fácil sustituirnos por cualquiera. Y si los estándares de calidad se reducen todavía más, no hará falta ni que sepamos dibujar.

Entre los salones que se llenan porque viene una celebrity de la tele y las sesiones de firmas que montan colas por la firma de un youtuber, comienzo a pensar que a lo mejor los que sobramos en el mundo de los cómics somos quienes los hacemos.

Menos mal que nos queda la venta de originales... ¡Ah, no!  Que ahora todo es digital.


Y de propina:
Un interesante artículo sobre la irrelevancia total del autor respecto a su obra en el siglo XXI.
Lean en este LINK



jueves, abril 12, 2018

Sinsentido y sensibilidad.

Hace mucho tiempo que vengo queriendo contarles esta pequeña historia de mi anecdotario personal pero quizá por pereza, falta de tiempo, pocas ganas de meterme en jardines, lo que sea, lo he estado retrasando.
Ahora que, por fin, saco un ratito me decido a hacerlo. Antes de que el recuerdo se pierda completamente en mi frágil memoria.

Todo comenzó en el año 2015 cuando, acompañado por Ricardo Esteban, hacía el viaje de camino a Santander donde nos disponíamos a encontrarnos con la buena gente de la librería Néxus en la que presentaríamos y firmaríamos ejemplares de “Una tarde de Pasión”, el primer libro erótico que realizábamos juntos.

En un momento del trayecto recibo un mensaje por el privado de Facebook de la editora de una revista cultural que se publica en mi barrio, diciéndome que les gustaría dedicar una especial atención a mi obra en el número de julio.
El número llevaría una entrevista o, si me apetecía, unas viñetas dibujadas ex profeso y, como artista del mes, me encargaría de la ilustración de portada.
Dado que mi agenda estaba a tope y que, dicho sea de paso, no disponían de presupuesto para la ilustración o las viñetas, les ofrecí la posibilidad de que eligieran entre tres ilustraciones ya realizadas pero que, hasta la fecha, estaban inéditas para que escogieran la que les pareciera mejor.

Adjunto mi mensaje y las tres imágenes de mi propuesta, ajustadas a la premaqueta con las indicaciones que ellos mismos me enviaron.



El 13/05/2015, a las 03:02, Sergi Bleda escribió:

Hola!
Para la página interior veo que, al menos en un par de números, hay  un cuestionario con foto.
Creo que podemos hacerlo así. Me va a ser casi imposible realizar un cómic de aquí al día 20.
Eso si, mis respuestas tendrán que ser en castellano. Nací en Albacete y no hablo valenciano. Podéis traducirlas luego si queréis. 

En cuanto a crear una ilustración ex profeso para la publicación, por desgracia tenemos la misma. Las entregas del mes (y mi paternidad) no me permiten realizar obra nueva. De modo que he optado por seleccionar algunas imágenes inéditas. Dos de ellas las he dibujado hace muy muy poquito. Tan sólo las conocen quienes me sigan en redes sociales.

De modo que te envío tres propuestas para la cubierta. Mi favorita es la que está a todo color. La de las esposas.
Actualmente casi toda mi producción como historietista se publica en el extranjero y es mi faceta de ilustrador erótico la que más se está viendo en España. Es por eso que, lo que más me interesa, es promocionar ahora esa parte de mi trabajo.

Como verás las imágenes tienen un punto de erotismo pero no llegan a ser obscenas ni chabacanas (o al menos esa era la intención)
No se qué filosofía lleváis al respecto en vuestra revista. Imagino que sois gente abierta aunque, tratándose de una revista que tiene anunciantes, quizá os parezca demasiado arriesgado publicar algo así.

Ya dirás.
Un abrazo.
Sergio

El 13/05/2015, a las 7:49 (unas 5 horas después de que enviara mi e-mail) recibo la respuesta de la editora diciéndome que el equipo está valorando las propuestas, que les han gustado mucho y que coincide conmigo en que su favorita es la de las esposas. E incluso me envía una maquetación con el logo de la revista para que vea cómo quedaría.


Todo parecía transcurrir normalmente.

Sin embargo, ese mismo día a las 9:04 recibo otro e-mail en el que me comunica que, tras una reunión urgente de equipo para valorar mis propuestas a pesar de lo mucho que les habían gustado y de que, por supuesto, no dudaban “de su calidad” y de mi “trabajo como artista”, sintiéndolo mucho se veían “en la situación de “rechazarlas” por la carga erótica que contienen” ya que la revista era “para todos los públicos, muchos de los lectores son familias” e incluso se incluía una sección infantil en cada ejemplar. “Además –seguía- varios de los espacios que financian la publicación son sensibles a la temática de género que podría suscitar alguna de estas propuestas”

Me ofrecía colaborar con ellos más adelante “en el momento que te apetezca hacer algo o encuentres otra propuesta un poco más para todos los públicos” y se despedía diciéndome lo mucho que sentían esa situación, que no les había pasado nunca, que esperaban “haberla tratado de la mejor manera posible”, y que sentían mucho “las molestias”

Mi repuesta, a las 11:12 del mismo día fue la siguiente:

Yo también siento mucho esta situación.
Por supuesto no me queda más remedio que aceptar vuestra decisión y respetar vuestra línea editorial.
Para evitar cosas así sería más sencillo si, en vez de darle libertad al artista del mes a la hora de escoger una obra, le dierais unas directrices claras desde el principio.
Lo cierto es que considero que mis propuestas no son nada explícitas. Entiendo que la de las esposas puedan llegar a perturbar una mente poco madura (por eso me sorprendió el primer e-mail en el que esta propuesta parecía aceptada ya que tu misma propones una variación con la misma imagen), pero creo que la de las piernas o el torso desnudo de la mujer, comparable esta última a la Maja desnuda de Goya o al David de Miguel Ángel (con la diferencia de que ni la Maja ni el David llevan ropa interior) no podrían escandalizar ni al mismísimo Ned Flanders.
De hecho, la de las piernas estuvo expuesta en el café Cronopio durante más de un mes; un café al que acuden regularmente niños (los míos incluídos) y no se recibió ni una sola queja de ningún padre.
No soy partidario de exponer a los niños a la pornografía, pero siempre he creído que un desnudo artístico no hacía daño a nadie. Todos estamos desnudos debajo de la ropa. Los humanos llevamos representando desnudos desde el principio de los tiempos. Las “Venus” del paleolítico son un claro ejemplo.
Ni entiendo por qué deba esconderse todo aquello que tenga una connotación sexual. Sin sexo no estaríamos aquí.
Tampoco acabo de entender qué significa exactamente que “varios de los espacios que financian la publicación son sensibles a la temática de género”
Pero queda claro que la financiación es más importante que la libertad creativa.
Quizá, a partir de ahora, deberíais dejarles la selección de contenidos a esos espacios, para no correr ningún riesgo y ahorrar tiempo.
Tranquila, no es la primera vez que me pasa. Un periódico me censuró una de mis tiras en las que criticaba a McDonald´s  porque ese número llevaba publicidad de McDonald´s. Es una situación casi idéntica. El miedo a molestar a los anunciantes hace que algunas publicaciones se autocensuren.
Lo cierto es que estoy molesto, no te voy a engañar. No enfadado, más bien triste. A nadie le gusta que le censuren su arte. Sobre todo cuando se trata de obras tan poco explícitas.
Pero ésta, y no otra, es la sociedad en la que vivimos.
Y así seguirá mientras no hagamos nada por evitarlo.
Como dice Duckman “Todo es light, precocinado, digestivo y muy poco ofensivo”

El arte está muy bien. Mientras no provoque ninguna reacción. Mientras no moleste a nadie.

Un abrazo.
Lamento haberte puesto en esta situación. Estoy seguro de que ha sido difícil para ti.

Besos.
Sergio

" Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa."
Emma Goldman

Poco más puedo añadir. No les cuento esto para vengarme de la publicación (de la que ni siquiera voy a mencionar el nombre), ni para dármelas de algo que no soy. No busco su aprobación ni su comprensión ni voy de víctima.
Lo hago porque es algo que me entristeció en su momento, para que reflexionen, para que lo hagamos todos juntos, y que pensemos si deberíamos dejar de dibujar, escribir o representar según qué cosas por no molestar demasiado o suscitar preguntas incómodas.

En la portada del mes de julio de la susodicha publicación aparecía el dibujo de una patata.
Supongo que una patata no ofende a nadie y puede salir en la portada de cualquier revista.

¡Qué cosas pasan! ¿Verdad?

martes, enero 30, 2018

Todos cobramos la misma mierda.


Mis amigos y seres queridos insisten en que no debería escribir este artículo.
Pero lo de estarme calladito y quietecito en un rincón no es algo que se me dé especialmente bien. Me viene de familia, supongo.

Así que, desoyendo el consejo de mentes seguramente más centradas que la mía, les voy a contar lo que me ha pasado hoy. Ignoro si será de su interés o no, o lo que pensarán de mí tras leerlo o si dejarán de comprar mis obras por creer que estoy equivocado en mi manera de pensar.
No arriesgo mucho, la verdad. Ya soy bastante pobre, así que supongo que ser un poco más pobre no me hará mucho daño. Me las arreglaré. Supongo. Espero.

Todo empieza cuando leo un titular que afirma que un partido político, Unidos Podemos, (tan capitalista y militarista, tan aficionado a poner medallitas a imágenes religiosas, como pueda serlo cualquier otro más conservador) quiere crear “un plan para dar visibilidad a las autoras de cómic y terminar con su precariedad laboral”. Y no puedo hacer otra cosa que sentirme sorprendido.

Llevo en esta industria más de veinte años y jamás de los jamases escuché que una autora recibiera un solo céntimo menos que un compañero autor por hacer el mismo trabajo que ella.
Nunca jamás escuché de una persona aficionada a los cómics que dejara el tebeo que acaba de coger de la estantería de su tienda favorita, tras descubrir que la autora era una mujer.
Y, por supuesto, nunca escuché de un editor que dejara de publicar un buen proyecto editorial presentado por una chica, para editar el de un chico, de igual calidad artística.

Interesado por el titular pincho en el link y lo que encuentro es una de las cosas que más ofenden mi inteligencia. Desinformación, posverdad, información sesgada o, si lo prefieren, simples mentiras.

En otras cosas me podrán engañar, claro. Hace poco, desde la alcaldía de Madrid (un consistorio al que podríamos definir como no demasiado aficionado a las representaciones de títeres de cachiporra que ellos mismos contratan) anunció que destinaría 52.337 euros a un estudio sobre el "impacto de género" en el soterramiento de la M-30. Más allá del hecho de que una portavoz de esta empresa reconoce que puede que "no se detecte ninguno" confieso que es algo que se me escapa. Ignoro qué impacto de género puede tener el soterramiento de una carretera. El de soterramiento de carreteras no es un tema sobre el que entienda demasiado.

Pero si hablamos de tebeos, de la industria (por llamarlo de alguna forma) de la historieta en nuestro país y de las penosas condiciones económicas y contractuales de quienes nos dedicamos a ella, ¡ay, amigo!, ahí sí que tengo información de primera mano.

La primera mentira que me llama la atención está ya en el engañoso y torticero titular. Y es el que se refiere a la precariedad laboral de las autoras de cómic.
Es cierto que las condiciones laborales de las autoras de cómic, en general, son precarias. Pero es absolutamente falso que, como parece indicar el titular, sólo les afecte a ellas. Los autores tenemos exactamente la misma precariedad. Ni un poquito más ni un poquito menos. La misma. Y esto es así por la manera de percibir ingresos que tenemos todas las personas que nos dedicamos a esta hermosa profesión.

A ustedes, que quizá no saben cómo funciona esto, les podrán engañar. Pero a mí no. Como les decía llevo mucho tiempo dedicándome a este negocio.

Ya hemos hablado largo y tendido de este tema en anteriores entradas como esta pero se lo volveré a resumir.

Cuando un tebeo sale a la venta la manera de repartirse los beneficios suele ser, a grosso modo, la siguiente: 10% para el/los autores, 40% para la editorial, 50% para distribuidor y librero.

E, insisto, nunca escuché de un editor que le dijera a una autora que le iba a pagar un 9% de adelanto por ser mujer mientras que al resto de autores les pagaría el 10% habitual por ser hombres.
Lógicamente no conozco los detalles de todos y cada uno de los contratos que se han firmado en la historia de España. Pero creo conocer este mundillo lo suficiente y a suficientes autoras como para saber que si a una sola de ellas le hubiera pasado me habría enterado.

Otro de los datos que me llaman la atención es el que aporta el artículo y que afirma que de las 2.867 obras que la industria española del cómic publicó en 2016, sólo 86 novedades estaban firmadas por mujeres (un 3 por ciento del total) lo que, a su juicio, evidencia "el importante sesgo de género que domina el sector".

Mi madre, periodista de raza, que no de las de Máster universitario, solía repetir con ironía un dicho de la vieja guardia que rezaba: “nunca dejes que la realidad te estropee un buen titular”.

Es verdad que el porcentaje de obras firmadas por mujeres es inferior que el que firmamos hombres. Esto es debido a una situación, que poco a poco va cambiando, y es el hecho de que hasta ahora esto ha sido un campo de nabos. Antes había pocas autoras, ahora hay más. Muchas más, pero sigue habiendo más hombres que mujeres en esta profesión. Porque los que comenzaron a dedicarse a esto hace unos años han tenido el mal gusto de no morirse.
Pero lo que más me rechina de la afirmación (dando por hecho que sea cierta, y no tengo motivo para negar que lo es) es que se base en los cómics publicados en España, pero no en los cómics producidos en España.
Ya sabrán, imagino, que en España la mayoría de cómics que se publican no se producen aquí. Ni siquiera muchos de los que firmamos autores españoles han sido realizados para editoriales españolas. Y eso sí es una triste realidad que hay que tratar de combatir. Ignoro si la solución sería prohibir la importación de cómics, imponer una cuota de producción nacional a los editores o qué se yo… en cualquier caso no estamos aquí para hablar de eso.

Mi pregunta es, ¿por qué no se habla del porcentaje de autoras contratadas por editores españoles durante el último año en vez de poner el foco en el total de obras publicadas?
Me encantaría tener esos datos. Quizá algún malpensado pueda llegar a la conclusión de que tal vez el porcentaje sería menor y, entonces, el llamamiento perdería un poquito de efectividad.

Porque, claro, ya en la primera frase del artículo se nos dice que el objeto de todo esto es la intención de “crear un plan específico para dar visibilidad a las mujeres ilustradoras, autoras de cómic, tebeo o novela gráfica (sic), con su correspondiente dotación económica
Quizá sea eso lo que haga que los malpensados opinen que al final todo esto va a ser para que alguna asociación pesque una buena subvención de dinero público. Estaría bien que alguien nos ilustrara sobre ese tema para que estos malpensados salieran de dudas.

Sin salir de la frase, hablemos del tema de la visibilidad.
¿De verdad intenta alguien convencerme de que las autoras de cómic tienen menos visibilidad que los hombres por ser mujeres?
Claro, igual si hay menos novedades editoriales firmadas por autoras que por autores es lógico que existan menos reseñas de las primeras que de los segundos. Y que en las estanterías de las librerías haya más material realizado por varones que por hembras.
Pero así a bote pronto, cuando uno hace memoria de la cantidad de exposiciones sólo de mujeres (incluida una en la que se discriminaba a las mujeres heterosexuales pues sólo permitía exhibir obra de mujeres que se definieran como lesbianas), las entrevistas en televisión o radio que se han podido ver y escuchar el pasado año, cuesta mucho creerse esa afirmación.
Ahora bien, presénteme los datos, y si veo que estoy equivocado en mi percepción seré el primero en reconocerlo.

Es lógica, claro, la poca presencia de mujeres autoras que “levantó polémica” en la entrega de los premios del Saló de Barcelona. “Entre los ganadores de los premios no figura ni una mujer, y entre los 33 nombres nominados en las diferentes categorías figuraban sólo dos mujeres.”
Al haber menos autoras que autores, y menos obras publicadas de las primeras que de los segundos es normal que esto pase ¿no?

El artículo afirma que “los expertos señalan que esta falta de autoras se debe al bajo consumo de cómics por parte de las mujeres”.
Me gustaría saber a qué expertos se refieren, porque no aclaran ni quiénes son ni de dónde sacan esos datos.

Y la cosa sigue así: "Es importante por tanto que se creen referentes para las lectoras y futuras autoras y para ello es fundamental que los catálogos editoriales incluyan al menos un 50 por ciento de autoras e ilustradoras", ha apuntado la autora Carla Berrocal.

Y ya volvemos a lo de siempre. A decirle a los editores que cambien sus criterios editoriales basados en la calidad o rentabilidad del producto que editan por otros basados en el género de quienes los realizan y, de paso, para decirle a las autoras cómo deben hacer su trabajo y qué tipo de personajes deben representar.

“Desde la formación morada –continúa el artículo-  recuerdan que, según la Ley de Igualdad, son las autoridades públicas, en el ámbito de sus competencias, quienes deben velar por hacer efectivo el principio de igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en todo lo concerniente a la creación y producción artística e intelectual y a la difusión de la misma.”
Insinuando que las autoras no disfrutan del mismo principio de igualdad de trato o de oportunidades laborales que los autores.
Miren, yo no sé si lo que pasa es que las mujeres son más inteligentes que los hombres y en vez de romperse la mano y quemarse los ojos haciendo tebeos por cuatro duros se deciden por una profesión menos azarosa y por eso hay menos autoras que autores, pero lo que les aseguro es que aquí, salvo excepciones, todos venimos cobrando la misma mierda.

No me mientan y me digan que "es urgente implementar medidas en este sentido" para "atacar el precariado estructural que afecta a las profesionales del sector".
Si somos capaces de crear obras juntos...
¿por qué no lo somos de luchar juntos
por nuestros derechos?
Es urgente, sí, acabar con la precariedad de las y de los profesionales. Porque todos estamos en el mismo barco.

Sería maravilloso que autores y autoras pudiéramos luchar juntos por tratar de mejorar nuestras condiciones laborales, pero supongo que, si divides tu propia lucha en dos bandos muy definidos y te arrimas al bando que mejor visto está por nuestros políticos, tienes más posibilidades de que, en caso de que estos arrojen unas monedas por la ventanilla del avión, caigan en tu regazo.


Por favor, no llamen machista a la industria de los cómics porque puedo sentirme orgulloso de afirmar que no lo es. Eso duele.
No sugieran una discriminación donde no existe porque hay muchas discriminaciones de género reales que solucionar.
Y no insistan en una brecha salarial donde no hay salarios.
Aquí lo único que hay son porcentajes de derechos de autor. Y estos son los mismos para todos. Hombres y mujeres.

Aquí lo que marca el dinero que percibimos son los ejemplares que nuestra firma sea capaz de vender. No si hacemos pipí de pie o sentados.

Sergio Bleda
Autor. Ilustrador. Hombre desechable.


El artículo en este LINK

ACTUALIZACIÓN 01-03-2018: Según Jose A. Serrano de La Guia del Cómic en 2016 la autoría femenina del total de los cómics publicados en España era del 13%. Bastante alejado del 3% que aporta el artículo de la web de RTVE.
Puede verse un excel en este LINK

Y de propina: "El movimiento feminista moderno está infantilizando a la mujer". Por Liadh Crowley. Un interesante artículo sobre medidas que exigen la igualdad de resultados y no la igualdad de oportunidades. En este LINK

Y ya puestos: La escritora Sabina Urraca pidiendo (¡por fin!) que la inviten a eventos a hablar de su obra. No de lo que tiene entre las piernas. En este LINK

domingo, diciembre 31, 2017

¡Feliz 2018!

De nuevo mi tradicional última entrada de año. Con balance incluido.

La verdad es que el 2017 ha sido un año fabuloso.
Mis cómics siguen sin ser superventas y mi cuenta corriente continúa al borde de la quiebra permanente, pero no sólo no he muerto de inanición (algo sobre lo que especulaba a finales del 2016) si no que, además, puedo decir que he tenido montones y montones de trabajo.
Claro que tanto trabajo ha supuesto que, desde hace unos días, mi mano derecha esté temporalmente fuera de servicio. No se puede tener todo, ¿verdad?
No sufran. Dice mi hermano que es poca cosa y en breve podré coger otra vez mis pinceles. Y él sabe lo que se dice. No obstante es el fisioterapeuta del Albacete Balompié.

Pero, como decía, ha sido un año intenso y maravilloso. Tanto profesional como personalmente.
He disfrutado de mis hijos casi todo lo que un padre puede disfrutar. También he tenido buenos ratos con amigos, muchas rísas, mucho amor y muchísimo sexo con mi pareja actual.

A principios de año el segundo y último número de NSA fue publicado en Francia (supongo que en algún momento alguien tendrá a bien publicarlo aquí también). Medusas dibujadas por mi se pasean por las paredes del Oceanografic, un segundo libro de relatos eróticos que ilustré para Ricardo Estéban fue publicado por Dibbuks y un buen puñado de compañeros y profesionales del medio decidieron que merecía el premio Carlos Giménez al Mejor Álbum Ilustrado que entrega la Héroes Madrid Comic Con. Mis monstruos de acuarela han decorado las tres primeras portadas de la revista ULTHAR, dirigida por Alberto López Aroca (otro hermano mío, aunque no de sangre), he realizado un curso de entintado para Doméstika y un montón de cosas que me callo y que, espero, verán la luz en el 2018.

Poco más puedo añadir. Aprovecho para felicitarles el año, dejarles con mi vaginal felicitación y desear que el próximo año nos colme de placeres a todos.

¡Salud!




lunes, septiembre 11, 2017

Gilipollas

A la derecha la obra original de Walter Popp. A la izquierda su vivificación.

Debo de ser gilipollas.

Desde niño he admirado a los grandes maestros del arte y he querido ser como ellos. Y desde siempre he creído que la manera de convertirse en artista era aprender a hacer mi trabajo lo mejor posible. Estudiar perspectiva, anatomía, técnicas de coloreado (tanto manuales como digitales), entintado, composición, narrativa...

He disfrutado y paladeado todo tipo de obras y géneros, el impresionismo, el surrealismo, el pop art… y he tratado de obtener alguna enseñanza de todos y cada uno de ellos. Incluso de aquellos que no me gustaban o no terminaba de comprender.

He tratado de que mi obra sea única, original y reconocible, igual que la de tantos y tantos maestros que he admirado. Porque pensaba que si conseguía ser esas tres cosas no tendría problemas para ganarme la vida como artista.

¡Qué equivocado estaba!

Resulta que en los tiempos que nos ha tocado vivir no es necesario realizar una creación artística para cobrar los ingresos generados por su reproducción. Basta con coger la obra de otra persona, cambiar cuatro cositas y venderla como una "vivificación" tal y como ha hecho la artista María Cañas con la obra de Walter Popp en el cartel del festival de Cine Europeo de Sevilla. Por el que ha cobrado, me confirman, 3000 euros. Sin concurso, a dedo, con factura al consistorio.

Jamás he cobrado yo 3000 euros por un trabajo en mi vida. Y eso a pesar de mis estudios de anatomía, perspectiva etc...

¡Tres mil euros! Lo pongo con letra para que no se les olvide. O para que no piensen que se trata de una errata
¿Saben la de meses que tengo que trabajar yo creando, una tras otra, obras originales, únicas, reconocibles y a medida de cada uno de mis clientes para acercarme a esa cantidad?

Confieso que cuando vi lo que María Cañas había hecho alterando sin permiso del autor una ilustración ajena y cobrándola como si fuera una creación propia pensé que se trataba de un plagio. Tendrán que disculparme. Ni mi familia ni el estado me pagaron nunca una carrera de bellas artes (tampoco se lo pedí nunca), todo lo que sé lo he aprendido fijándome mucho y trabajando muchísimo más. ¡Ahora veo cuán equivocado estaba! ¡cuánto tiempo desperdiciado! Soy lo que algunos llaman un autodidacta y otros un iletrado. De modo que nunca aprendí términos como "vivificación" ni nadie me enseñó a utilizar conceptos como  “el dogma del detritus urbano" para justificar mi falta de originalidad ni a disfrazar el plagio con conceptos como el de “la senda de la obra derivada”.

Menos mal que gracias a este artículo (una obra de arte en sí mismo) todo queda claro, incluso para los iletrados como yo.

Resulta que ya lo hicieron otros grandes caradu... artistas como Lichtenstein. Y, claro, eso lo justifica todo. Si alguien se dedica a reproducir viñetas ajenas y no sólo no le demandan sino que además consigue vender esas reproducciones por miles de dólares por mucho más, incluso, de lo que cobraron esos pringadillos de los tebeos por crear esos dibujos, entoces ¡hagamoslo todos! ¡no es plagio! ¡¡Es arte!!
Lichtenstein se lo curraba.

Claro que algún malpensado metijoso podría decir que al menos Lichtenstein se molestó en copiar (o reinterpretar) él mismo, con sus propias manos las viñetas de otro, mientras que nuestra amiga María Cañas se ha limitado a coger el.mismo dibujo creado por Walter Popp y modificarlo ligeramente  con una especie de llamas de colores "como símbolo del espíritu incandescente del séptimo arte” con la sana intención de darle al trabajo de Popp “una segunda vida” y “resignificarlo”
Bueno, y de paso, de llevarse tres mil eurillos de los que ni los herederos de Popp (fallecido en el año 2002) han visto un céntimo. Algo que, me comentan, podría cambiar si los herederos que, parece ser, han sido avisados de la “vivificación” deciden demandarla. A ella, al ayuntamiento de Sevilla, o a ambos. Ya sabemos lo que le gustan los juicios a estos americanos.

Pero ¿quién podría culparle? En un mundo donde Bookish vende los libros con un precioso packaging que no permite ver qué libros estás comprando y en el que nadie habla sobre la calidad literaria de un relato y el debate se centra en la cantidad de followers que el autor (o autora) haya
Publicidad de bookish en Instagram
¿Qué importa el libro que compres mientras
el packaging sea bonito?
conseguido regalándolo en internet, en un mundo donde el esfuerzo y el trabajo bien hecho es sustituido por la inmediatez y la cultura se devalúa a cada momento siendo sustituida por el culto a la popularidad, quizá todos aquellos que queremos vivir de nuestro arte deberíamos tomar ejemplo de esta risueña sevillana.

¡Pero no nos detengamos ahí! ¿para qué rodar nuevas películas, escribir nuevos libros o componer nuevas canciones? Basta con coger alguna película ya rodada, añadirle unos minutos de metraje al principio y venderla como una obra nueva. Casablanca, por ejemplo, introducimos un número de baile de Britney Spears a la que el bueno de Sam se arranca a tocar el piano y ¡listo!. Le cambiamos el título, cobramos entrada y, ¡hop! ¡Una vivificación!
Cojamos “El quijote”, escribimos una escenita con unos orcos en biquini, la ponemos al final de la historia y, de nuevo, cambiamos el título, y a vender libros bajo la senda de la obra derivada.
En cuanto a la música, nada más fácil, pillamos “El lago de los cisnes” añadimos el sonido de una bocina así más o menos en el minuto 7 (que es cuando nadie se lo espera) y ya está. Se vende con otro título más acorde al dogma del detritus urbano y arreglao.

Las generaciones venideras nos lo agradecerán.

Claro que quizá habrá quien piense que la ley de propiedad intelectual prohíbe expresamente la alteración de las obras sin el consentimiento del autor o que la licencia Creative Commons (bajo la cual dice María Cañas que obtuvo la imagen) no son (o, al menos, no lo son siempre) de dominio público, lo que significa que uno no puede modificarlas a su antojo, sin permiso del autor o sus heredereos, o lucrarse con ellas.

Pero, claro, eso es porque siempre hay personas en contra del avance del desarrollo cultural y artístico.
Que es de lo que se trata.

Porque María Cañas ni siquiera se ha molestado en vendernos a precio de oro una lata llena de piedras diciéndonos que se trata de su propia mierda como hizo Manzoni.
No era caca.
¡Ella ha ido más allá!
En este caso no hace falta señalar que el emperador está desnudo. El emperador ha entrado en un concesionario de Ferrari y se ha llevado un Testarrosa y al salir por la puerta, cuando han empezado a sonar las alarmas, lejos de disimular, ha sacado pecho y le ha dicho al guardia de seguridad que si le pone una pegatina a la puerta del Ferrari ya es suyo y puede hacer con él lo que le de la gana.

Me temo que no soy tan innovador como esta mujer. O como Lichtenstein. O como tantos otros pioneros de la vivificación.

Yo por mi parte seguiré tratando de mejorar mis conocimientos de perspectiva, anatomía, mis técnicas de coloreado (tanto manual como digital), mi entintado, composición y narrativa.

Y seguiré creando mis propias obras y tratando que sean únicas, originales y reconocibles.

De hecho en la mayoría de mis contratos figura una cláusula (que, imagino, no figurará en los contratos que firmas artistas multidisciplinares como la señorita Cañas) que especifica claramente lo siguiente:”El AUTOR es creador y propietario intelectual del guión y dibujo, certificando que dicha obra no vulnera ningún otro copyright vigente.”

De modo que si puedo asegurarles algo es que si algún día alguien me paga 3000 euros será a cambio de mi propio trabajo, no de modificar ligeramente el trabajo de otro.


Porque soy gilipollas.



Enlaces de interés:
Deconstructing Roy Lichtenstein 

Algunos trabajos de Walter Popp en Pulpartist.com

La noticia contada por El Mundo

Declaraciones de Maria Cañas en el Diario de Sevilla

Por favor, no se pierdan el documental Banksy, salida por la tienda de regalos.

Maravilloso artículo de Carlos Marmol en El Mundo

Y otro estupendo de Antonio Hitos en el blog de FNAC

sábado, julio 29, 2017

Fredric Wertham estaría orgulloso.


En 1954 el siquiatra americano Fredric Wertham publicó “La seducción de los inocentes”, un ensayo en cuya tesis principal se describe a los cómics como una forma inferior de literatura popular, que corrompe a la infancia y una de las principales causas de la delincuencia juvenil.
Coincidiendo con la publicación de la obra, el subcomité del Senado para la delincuencia juvenil inició una investigación sobre este hecho, centrándose especialmente en los cómic-books.
Las editoriales, preocupadas por la posibilidad de que se crease una regulación gubernamental, prefirieron crear una institución auto reguladora y así nació el Cómics Code Authority, un instrumento de autocensura basado en el extenso código acordado por la ACMP (siglas en inglés de la Asociación de Editoriales de Revistas de Cómics) en 1948, quienes a su vez se basaron en el Código de Producción de Hollywood de 1930.

Cito de la Wikipedia:

>La CCA, de todos modos, fue más restrictiva que su predecesora.
Al igual que el código previo, la CCA prohibía presentar a "los policías, jueces, oficiales gubernamentales y otras instituciones de autoridad (...) de cualquier modo que cree falta de respeto hacia la autoridad establecida". No obstante, añadía a los requisitos que "en toda circunstancia que el bien pueda triunfar sobre el mal". Y desalentando "la muerte de oficiales de la justicia como resultado de actividades criminales". Así se establecieron restricciones específicas para la representación del secuestro y de las armas ocultas.
Imágenes de "excesiva violencia" estaban prohibidas, así como "las ilustraciones espeluznantes, desagradables y horribles". Los vampiros, hombres lobos, ghouls y zombies  no podían ser dibujados. Además, los cómics no podrían utilizar las palabras "horror" o "terror" en sus títulos y el uso de la palabra "crimen" tenía muchas restricciones.
Donde el anterior código condenaba la publicación de "cómics sexys", la CCA fue mucho más precisa: imágenes de "perversión sexual", "anormalidades sexuales" y "relaciones sexuales ilícitas". Así la seducción, la violación, el sadismo y el masoquismo fueron específicamente prohibidas. En palabras recogidas en el Código de Producción de Hollywood de 1930, las historias de amor tenían que enfatizar "la santidad del matrimonio" y las escenas de pasión debían tener cuidado en no estimular "emociones bajas y básicas".
Anuncios de licores, tabaco, cuchillos, fuegos artificiales, Pin-ups desnudas  y "productos de cuarto de baño de cuestionable naturaleza" fueron totalmente prohibidos.<

 En resumidas cuentas, el CCA convertía a los cómics en un chistecito inocuo y almibarado y sumía a sus personajes en un mundo buen rollista en el que Superman había dejado de ser un justiciero social que lucha contra las petroleras y los funcionarios corruptos para dedicarse a enfriar la limonada con su superaliento en barbacoas caseras y la prioridad de Wonder Woman dejaba de ser salvar a Steve Trevor para casarse con Steve Trevor.
Esto fue así durante 60 años.

Y todo para que algún senador medrara, consiguiera titulares y ganara popularidad, escenificando lo preocupadísimo que estaba por el tema de la delincuencia juvenil.

Años después, Tipper y Al Gore (quien, recordemos, llegó a ser vicepresidente de los Estados Unidos de América) ganaban presencia mediática culpando al Heavy Metal del incremento de actos violentos entre la juventud, embarazos de adolescentes y suicidios.

Recientemente, en España, nuestros políticos acaban de escenificar una preocupación similar por la violencia de género (mientras se dan palmaditas los unos a los otros, por cierto, a Juana Rivas no le queda más remedio que huir de la justicia que le obligaba a entregar a sus hijos a su expareja, condenada por maltrato) y han anunciado una serie de medidas entre las que se incluye la propuesta de “convenios de colaboración con guionistas para fomentar la igualdad, evitar los estereotipos y luchar contra el sexismo y la violencia a través de la pantalla”




Uno de los titulares afirma “Las películas y series españolas tendrán personajes femeninos más fuertes y con menos estereotipos”

De nuevo el Estado aprovecha una preocupación legítima de la sociedad y un tema tremendamente grave, como el de la violencia de género, para ejercer la censura y para decirnos a los autores qué personajes podemos o no incluir en nuestras historias de ficción.

Habrá quien, ingenuamente, piense que sólo se trata de una sugerencia, que el Estado no va a ejercer presión directa sobre los creadores. Y tal vez no exista una legislación al respecto, es decir, seguramente no exista un documento que nos autorice a incluir una rubia tonta y pechugona por cada cinco mujeres empoderadas en nuestras obras, pero está claro que, a partir de ahora, si quieres que tu serie o película (y seguramente libro o cómic) sea apoyado, subvencionado y/o reseñado tendrás que ceñirte al tipo de personajes que quieren ver en pantalla.

Tampoco la CCA tenía autoridad legal sobre las editoriales que no fueran miembros, pero las distribuidoras se negaban a trabajar con cómics sin el sello de la CCA. Muchas tuvieron que cerrar.

Los estereotipos ayudan a dar sentido a las historias. En la mayoría de las ocasiones son necesarios.

¡Pobre Lina! Aquí ya no se quiere a las chicas
como tú.

Si eliminásemos a Lina Lamont, la rubia tonta de “Cantando bajo la lluvia” interpretada por Jean Hagen, se nos caería la mitad de la película, y sin el conformismo de Melania Hamilton en “Lo que el viento se llevó”, que da el contrapunto a Scarlett O´Hara, la rebeldía de esta última no sería tan evidente.

Si nos limitamos a incluir personajes femeninos fuertes y empoderados en nuestras historias de ficción no sólo no empoderaremos a ninguna mujer, además crearemos una ficción irreal y edulcorada que no tiene nada que ver con la realidad en la que vivimos o las personas a las que van dirigidos esos relatos.

Pensar que eliminar los estereotipos de género en la ficción va a contribuir a eliminar la violencia de género es tan estúpido, tan ingenuo, como creer que acabaríamos con las guerras prohibiendo el cine bélico.

Seamos realistas, los autores reflejamos la sociedad, sus cosas buenas y sus cosas malas, pero no somos los causantes de ninguna de ellas.
Creo en los ejemplos positivos y me encantan los relatos inspiradores.
Mi obra está repleta de personajes femeninos fuertes, empoderados y autosuficientes. Desde la protagonista femenina de “El hijo de Kim” hasta Violeta de “La conjura de cada miércoles” pasando por Inés la vampira. Supongo que, en mi subconsciente, me he inspirado siempre en mi madre; una mujer luchadora a la que admiro y respeto. La primera mujer que se divorció en Albacete, la primera en dirigir un medio informativo, la primera en crear un periódico digital…

Pero también he creado, cuando la historia lo ha precisado, personajes femeninos tontos y superficiales como Wendy la rubia pechugona de “Melrose Pleasure”.

No se puede penalizar la creación en base a que la actuación de los personajes de ficción normaliza ciertas situaciones y, por tanto, los creadores estamos siendo cómplices del mal comportamiento de algunos individuos en la vida real.
Esa es la lógica del pensamiento políticamente correcto y se basa en una hipótesis, la de Sapir y Wolf, que no tiene demostración científica.

La ficción es algo muy importante en nuestras vidas. Los seres humanos llevamos desde que bajamos de los árboles contándonos historias los unos a los otros y ha sido algo decisivo en nuestra evolución como especie.

Recuerden: el Cómics Code Authority hizo que la industria de los cómics se autocensurara durante 60 años.

No dejemos que nos digan lo que podemos o no podemos incluir en nuestras historias.
Porque si lo permitimos será muy difícil dar marcha atrás.

Sergio Bleda


En este LINK algunos ejemplos de como la CCA límpia, lava, da esplendor y hace desaparecer cosas.

Y de propina: ¿Quiénes se lucran con la ley de violencia de género?

miércoles, junio 28, 2017

¡Nos vemos en el MulaFest!



Este fin de semana estoy invitado al MulaFest, que está dedicado al erotismo, para participar en varias actividades.
Además tengo una exposición de originales que incluye todas las ilustraciones interiores de mi último libro erótico ilustrado "Cinco relatos apasionados", escrito por Ricardo Esteban y editado por Dibbuks recientemente, y alguna que otra ilustración inédita.

Mi programa:

Sábado 1 de julio

-18:00h. - Sesión de firmas de mis obras eróticas en el stand de Amantis.
-20:00h. a 22:00h. - Dibujo en vivo en la Zona Heroes Comic Con Madrid.

Domingo 2 de julio

-12:00h. - Sesión de firmas de mis obras eróticas en el stand de Amantis.
-16:30h a 18:30h. - Dibujo en vivo en la Zona Heroes Comic Con Madrid.

Durante todo el festival (31 de junio a 2 de julio)

- Exposición de originales de "Cinco relatos apasionados"

La web del MulaFest AQUÍ


jueves, junio 08, 2017

"Cinco relatos apasionados" firmas en Omega Center Madrid y en la Feria del Libro


Atención madrileños y residentes de la capital, ocasionales o permanentes:

Mañana, viernes 9 de junio, el señor Ricardo Esteban y servidor de ustedes estaremos en la tienda de cómics Omega Center Estrella a partir de las 18:00.
Y el sábado 10 a las 12:00 y a las 18:00 en la caseta de Dibbuks de la Feria del Libro de Madrid.

Ricardo hablará mucho y dedicará todo lo que le pongan al alcance.
Yo, por mi parte, haré dibujitos.

¡Allí nos vemos!


Lesbploitation

Me encuentro esta mañana con que un compañero comentaba el post de una autora que anunciaba en twitter que ha comisariado una exposición de autoras para un Festival de Cultura Lésbica.

En un momento de la conversación la autora concreta que el criterio de selección de las autoras participantes no es otro que su orientación sexual. Como en el cartel puede leerse “exposición de ilustración” y no “exposición de ilustradoras lesbianas” yo le pido que me lo confirme. Cosa que, como podéis ver en la imagen, hace.


Personalmente me ofendería que me preguntaran si soy gay, heterosexual o bisexual a la hora de formar parte de una exposición. ¿Por qué tengo que definirme sexualmente para mostrar mi trabajo?
Lo que yo haga en la cama y con qué tipo de personas lo haga es cosa mía.

Además me parece una discriminación para el resto de autoras heterosexuales. ¿Por qué grandes y maravillosas autoras no podrán mostrar su arte sólo por no ser lesbianas mientras que otras, quizá más mediocres, sí lo harán por el hecho de serlo?

Y, me surge una duda, ¿cómo lo van a comprobar? ¿confiarán en la palabra de las autoras o les van a hacer un test? ¿exigirán algún tipo de prueba lésbica? Eso no tendría ningún sentido. ¿Existe algún tipo de carnet? ¿También entran las bisexuales?

Bueno... unas sí y otras no. Según como se definan
La autora se justifica diciendo que el objetivo es “dar visibilidad al colectivo y sentirse orgullosas de lo que hacen y cómo son”, que quieren “reivindicar un espacio que siempre se ha negado y demostrar que ahí están”, pero, dejando al margen el hecho de que no creo que nadie haya negado nunca que existen las autoras lesbianas ¿no sería mejor reivindicar que el espacio fuera el mismo para todos?

No dudo que la intención sea buena (aunque habrá malpensados que piensen que se persigue más la subvención que la integración) pero creo que lo que consiguen es precisamente todo lo contrario de lo que dicen perseguir.
Aunque no se busque discriminar a las mujeres heterosexuales (¿también a las bisexuales? me queda la duda) el resultado es que a esas mujeres se las excluye. Se les prohíbe formar parte de una exposición porque no se definen sexualmente o se definen de una manera diferente a la que exige los criterios de la exposición. No creo que la exclusión sea el modo más adecuado de luchar contra la exclusión.

Pienso que la normalización llegará cuando a nadie le pregunten sobre sus preferencias sexuales a la hora de conseguir un empleo o de poder formar parte de una exposición colectiva. Lo demás se me asemeja mucho a etiquetar a las personas, hacer guetos y darle al capitalismo pistas sobre nuevos nichos de mercado, basados en la orientación sexual, en los que podrán vender sus productos.
Camisetas para lesbianas, camisetas para gays... cada una en su cajón. Todo bien ordenado.

Que nadie se confunda, no pretendo erigirme en defensor de nadie, estoy seguro de que las mujeres que se sientan ofendidas, si las hubiera, serán ellas mismas quienes denuncien su exclusión, si les apetece, vaya.

Pero tampoco puedo evitar llegar a las conclusiones que llego y pensar como pienso.

Que lo mejor, siempre, es sumar, no restar.
Multiplicar, no dividir.

Pensar en lo que nos une, no en lo que nos separa.



Link interesante:
Liadh Crowley escribe sobre el peligro de exigir igualdad de resultados en vez de igualdad de oportunidades. LINK

viernes, junio 02, 2017

Libertad de ficción

Ralph. Homosexual y discapacitado.


Últimamente se habla mucho sobre la necesidad o no de incluir personajes con tendencias LGTB en las historias de ficción.

Y lo cierto es que, reflexionando sobre ello, he llegado a una conclusión que a muchos parece que se les ha escapado.

Y es que, probablemente, la mayoría de las historias que se han escrito en la historia de la humanidad ya incluyen personajes LGTB, aunque no lo sepamos.

Me explico ¿Son Tintín o Hannibal Lecter gays? ¿son bisexuales? No lo sabemos. El hecho de que en las historias que protagonizan no hayan demostrado interés sexual por otros personajes, sean del género que sean, hace que sea imposible conocer  su inclinación.  ¿Deberíamos pensar entonces que son asexuados? En absoluto. No conocemos su historial sexual, sencillamente, porque no es ésa la historia que nos están contando. Son historias de aventuras o de terror psicológico y no hace falta saber a quién se follan sus protagonistas para poder disfrutar del argumento y la ejecución de estas historias.

De la misma manera que yo puedo disfrutar de la conversación y la compañía de una persona sin saber con quién le gusta practicar sexo.

No creo que los creadores tengamos la obligación de incluir personajes LGTB o discapacitados, o de diferentes etnias, sólo para contentar a aquellos que piensan que si no gritamos a los cuatro vientos que estamos con ellos, entonces es porque estamos en su contra. Es más, no pienso que los creadores tengamos la obligación de otra cosa que no sea crear nuestras historias lo mejor posible. Y, de hecho, creo que podemos abandonar esta obligación en cualquier momento, cuando ya no nos ayude a realizarnos personalmente, no pague nuestras facturas, nos aburra o nos haga sufrir.

Cuando escribí "Bloody Winter" creé a Ralph, el personaje principal, como un discapacitado homosexual. Y lo hice porque me salió así, en ningún momento me sentí obligado a rellenar ningún tipo de cuota o a tratar de representar a un segmento de la población determinado.

Me salió así porque las historias salen de dentro y porque, muchas veces, lo crean o no, los personajes tienen vida propia y no importa como, quienes escribimos sus aventuras, queramos o dejemos de querer que sean. Son como son. Igual que las personas.

¿Es necesario que las historias reivindiquen algo? ¿Los creadores debemos convertirnos necesariamente en militantes? En "El baile del vampiro" hay skinheads, hay una violación, hay tortura. Pero no es una historia en contra del racismo ni de la violación ni de la tortura. Creo que todas esas cosas son horribles. Doy por sentado que están mal. Lo peor de la humanidad. Y de hecho creo que son tan horribles que no me veo en la necesidad de posicionarme en su contra.

Del mismo modo no siento que deba posicionarme en favor de la igualdad de género, la integración o la despatriarcalización. Porque creo que es lo sensato, lo humano, lo lógico.

Hemos pasado de no poder tratar ciertos temas en la ficción a tener la obligación de tratarlos tanto si enriquece la historia como si no. 

Agnes y Susan. Ellas nacieron lesbianas.
Cuando creé "La novia y la ladrona" lo planteé como la historia de dos lesbianas y, en aquel momento, el editor presionó para que las convirtiera en bisexuales para llegar al mayor número de lectores posible.
Ahora, tal vez, ese mismo editor presionaría para lo contrario, para llegar a un tipo de público más especializado.

Porque al final todo parece reducirse a eso: la pasta.

Creo que el capitalismo, que tiende, cada vez más, a la especialización, ha aprovechado (o directamente promovido) estas posturas (y postureos) para crear  y vender nuevos productos. Para abrir y consolidar nuevos nichos de mercado. Si consiguen que haya cómics para gays, cómics para lesbianas, cómics para heterosexuales y, ¿qué se yo? cómics para dentistas poliamorosos, habrá unas directrices muy claras para manufacturar y vender cada producto. Y eso no sólo facilitará su tarea de vendedores, también acabará con la libertad creativa y de pensamiento que tanto asusta a los capitalistas neoliberales.

550 € es el precio del feminismo para Dior. Es una pasta pero ninguna de tus amistades
de los Hamptons dudará de tu compromiso. Ideal para la zona VIP de los conciertos de Beyoncé.
No disponible en estos momentos.

Y lo peor es que, aquí abajo, parece que les estemos siguiendo el juego. Han dividido y  vencido, como siempre.

El hecho de que Disney hiciera una película con un protagonista gay o Marvel publicara un cómic protagonizado por un superhéroe femenino con sobrepeso, no pienso que fuera a favorecer necesariamente la integración de unos u otros, no supondría la normalización de nada (de hecho esa normalización ya existe en la sociedad se vea o no reflejada en la ficción) y lo más importante, no perseguiría esos objetivos aunque trataran de hacernos creer que si. Tan sólo buscarían el beneficio económico. Buscarían nuevos lectores que se identificaran con el aspecto  o las tendencias sexuales de esos personajes, explotarían la culpabilidad de quienes no se identificaran con ellos y, en ambos casos, lo harían únicamente para llevarse su dinero.

Mucha gente está dando a entender que si no incluyes un personaje de ficción de un tipo determinado te estás posicionando en contra de ese tipo de personas.

Y no. De ninguna manera. La mayoría de mis personajes no necesitan mostrar sus tendencias sexuales, porque para nada afectaría al desarrollo de la acción el hecho de que lo muestren o no.
Yo se que Ralph, de "Bloody Winter" es gay. Su amante lo sabe y parte de su familia también. Los lectores no necesitan saberlo para comprender la historia.

Lean lo que quieran. Vayan a ver las películas que les dé la gana. Pero no traten de obligar a los creadores a escribir los libros, las películas o los cómics a su medida, porque eso es imposible.
El número de lectores o espectadores es prácticamente infinito, las modas y los tabúes cambian de un día para otro y no se puede contentar siempre a todo el mundo.

Consuman el tipo de productos culturales que les dé la gana pero no traten de acusar a los creadores de ser de un modo u otro, basándose únicamente en sus creaciones.
Si así lo hicieran, se convertirían en fáciles víctimas del engaño. Les colarán todo tipo de series y productos mediocres sólo porque tienen "la ventaja" de que incluyen al tipo de personajes que ustedes creen que se deberían incluir, y eso no significaría que sus creadores estén en sintonía con ustedes.

Recuerden: para un creador es muy fácil mentir. Mejor dejarles ser sinceros.

Lo importante de una historia no es cómo sean sus personajes o cuántos ejemplares se vendan. Lo importante es que sea buena. Que entretenga. Que emocione.

No me pongan cuotas, ni restricciones. No traten de llevarme a su terreno.
Mis personajes son libres de acostarse con quien les apetezca. No traten de obligarles a que actúen en contra de su propia naturaleza.
Ellos todavía pueden ser libres.



No como nosotros.