martes, julio 01, 2014

Mi abuelita y yo.



El pasado domingo 29 de junio falleció la que, desde siempre, ha sido como una segunda madre para mi.
Mis padres se separaron siendo yo muy pequeño y durante una buena temporada estuvimos viviendo en su casa, con ella y mi abuelo.
Este último y mi madre siempre estaban trabajando así que mi abuelita, que era como le llamaba, y yo pasábamos mucho tiempo juntos.

Ella jugaba conmigo, me enseñó a montar en bici, y a veces se enfadaba un poco porque le pintarrajeaba los muebles o pegaba arañas de plastilina en las puertas, cuando jugaba a ser Spiderman.

Mi madre y mis tíos siempre me han contado que con ellos era diferente, toda una campeona en el lanzamiento de zapatilla, pero conmigo tenía una paciencia infinita y jamás me pegó. Bueno, una vez me dio unos azotes, pero me lo busqué yo solito, por tirarme a una piscina si saber todavía nadar.

Recuerdo, sobre todo, los largos veranos que pasábamos en un chalé que tenía mi abuelo y que, años después, cuando se jubiló, acabaron vendiendo.

Yo pasaba la mañana acosándola para que me hiciera caso mientra ella barría, hacía las camas y preparaba la comida. Era una ama de casa ocupada, pero, al final, siempre conseguía arrastrarla hacia la piscina (aquella a la que me tiré y de cuyo fondo me rescató mi tío Jose) donde jugábamos a que ella era un pulpo y me atrapaba con sus piernas.

También recuerdo cuando fuimos a comprar su casa, en la que murió en su cama, rodeada del cariño de los suyos, y como me gustó, en cuanto la vi, la enorme terraza en la que he jugado tantas y tantas horas.

Aunque es sus últimos días apenas nos reconocía y estaba muy desmejorada físicamente yo siempre la recordaré tal y como está en la fotografía en la que aparecemos los dos y que se tomó, imagino, durante algunas navidades, siendo yo un crío.

Y esto es así porque, cada vez que la veía, por muchos años que hubieran pasado, yo siempre me sentía a su lado como un niño feliz.

Te echo mucho de menos, abuelita.
Mucho.

Tu marcha hace que me duela el corazón, pero ni todo el dolor del mundo es comparable a lo enormemente afortunado que me siento por haberte conocido.
Gracias por haber estado siempre a mi lado.


viernes, junio 27, 2014

NSA T1...en la recta final.


Ya sólo falta la tinta de dos páginas y algún retoque para poder decir que he terminado completamente el primer tomo (de 2) de "NSA", la miniserie que estoy dibujando para Casterman con Thierry Glorís como guionista y Lorien Aureyre como colorista.
Aunque ya saben que trato de mantener mi ego bajo mínimos debo decir que me siento bastante satisfecho con el resultado final. Estoy trabajando en un formato mucho mayor que el habitual (DinA2) y eso hace que mis dibujos ganen algo en detalle.

Podrán comprobarlo después del verano.

Y ahora... me vuelvo al tablero, que esto ya casi está :)

miércoles, junio 18, 2014

De comentarios eliminados y otras hierbas



Personalmente aborrezco censurar comentarios y no voy a entrar en juicios de valor sobre el comportamiento de nadie pero, por lo visto, según algunas sentencias judiciales que he podido leer un bloguer puede llegar a ser, en ocasiones, considerado responsable de los comentarios realizados por terceros en su blog, ya que debido a su titularidad tiene la capacidad de restringir o eliminar los mensajes evitando con ello su divulgación.

De modo que, a petición del vocal de la FundaciónJHG, y dado el resultado de la sentencia final del juicio de Carmen Levi contra Josiane Duval celebrado el 19 de marzo de 2014, no me queda más remedio que eliminar los comentarios de la entrada dedicada a José Antonio de Huéscar.

Es triste tener que borrar comentarios y, como saben mi único interés no ha sido otro que el de, lejos de entrar en polémicas de ningún tipo, reivindicar la obra de los autores de historietas que, pese a haber estado toda una vida dedicándose a llenar página tras página y a hacer soñar a los lectores, no han conseguido el reconocimiento que se merecen. Entre los cuales está mi admirado paisano, tristemente desaparecido, José Antonio de Huéscar y, también por cierto, Carmen Levi, a la que aprovecho para enviar, desde aquí, un fuerte abrazo.


lunes, mayo 26, 2014

Putokrío ya a la venta.



Desde hace unos días salió a la venta "Putokrío" el cómic colectivo en el que participo con unas cuantas páginas y que fue escrito por Jorge Riera.
Aunque el editor que inicialmente iba a producir la obra era EDT finalmente ha sido De Ponent quien se ha llevado el gato al agua
.
Si quieren saber más, ya hemos hablado por aquí de él, y además tienen una entrevista con Jorge en este LINK.

Pero lo mejor es que vayan a su librería favorita y adquieran su ejemplar.

No se lo pueden perder.

La ficha del cómic en la web de De Ponent:
http://www.edicionsdeponent.com/cgi-bin/obra.asp?id=199

En las imágenes: Cubierta de Ata y una de mis páginas de la historieta.






No contéis conmigo

Hace unos cuatro años recibo una llamada telefónica. Es un amigo.
Me dice que él y un grupo de conocidos comunes van a buscar una anciana, a meterla en su coche, llevarla a un lugar apartado y darle una paliza.
"Eso es una monstruosidad -le digo- ¿por qué vais a hacer algo así?"
"Está decidido, lo único en lo que no logramos ponernos de acuerdo es en cómo lo vamos a hacer. Y nos gustaría contar con tu opinión"
"¿Mi opinión? -pregunto- mi opinión es que no lo hagáis"
"Como te acabo de decir - continúa hablando- hemos decidido hacerlo y eso está fuera de toda discusión. No hay nada que puedas hacer o decir para que esa anciana no reciba una paliza esta misma tarde".

Aunque no acabo de creerme lo que estoy oyendo intento hacerle cambiar de opinión.
Trato de razonar con él, de hacerle ver que es una crueldad, le pido por favor que no lo haga.
Cuando llevamos un rato hablando, viendo que no sólo habla en serio sino que, además, no voy a ser capaz de convencerle, le digo que voy a llamar a la policía.

"Hazlo si quieres" -me dice- "aún no la hemos cogido. No puedes acusarnos por algo que todavía no hemos hecho ¿verdad? E incluso aunque lograras convencer a algún poli de que nos buscara para tratar de evitarlo, este jamás nos encontraría antes de que lo hiciéramos"

A partir de ese momento tengo claro que no van a apiadarse de la pobre mujer, de modo que trato de hacer que se eche atrás aunque sólo sea por miedo a las consecuencias.

"Os va a denunciar" -le digo.
"No creo. No es la primera vez que lo hacemos y nunca nos ha denunciado nadie. Supongo que tienen miedo o creen que entre nosotros hay algún juez o algún policía. Vete tú a saber. Lo cierto es que siempre salimos impunes."

Los dos guardamos silencio durante unos instantes.

"Mira -volvió a hablar. Por su tono de voz parecía como si estuviera perdiendo la paciencia. Como si llevara un buen rato tratando de explicarle algo a un niño, una y otra vez, pero el crío no terminara de entenderlo- voy a ponértelo fácil, lo único que necesitamos de ti es que nos ayudes a decidirnos. Hay tres opciones. La primera es darle un par de bofetadas y un puñetazo en el estómago. Se retorcerá de dolor durante un rato pero en seguida se recuperará y podrá irse a su casa por su propio pié.
La segunda es tirarla al suelo, arrearle unas cuantas patadas, y golpearle con unos palos. Bastante más doloroso que la opción anterior. Seguramente cojeará durante unos cuantos días. La tercera, y última, es la más violenta de todas. Utilizamos bates de baseball y le damos por todo el cuerpo. Piernas, brazos cabeza... Sangre y huesos rotos suele ser el resultado. Generalmente, cuando hacemos esto, tenemos que llevarla en coche y dejarla tirada frente a la puerta del hospital. Nunca lo investigan. Curioso, ¿verdad?"

Yo no podía creerlo.

"Hemos votado, como hacemos siempre -continuó- pero esta vez hay un empate. Y como tú formas parte de nuestro grupo de amigos hemos pensado que podías decirnos qué opción prefieres para que podamos hacerlo de una vez.
Te advierto que aunque no nos ayudes la vieja se va a llevar la paliza, siempre acabamos llegando a un acuerdo entre nosotros, pero nos gustaría no tener que andar discutiéndolo más. Tu voto nos facilitaría mucho las cosas.
Entonces, ¿qué me dices? ¿Opción uno, dos o tres?"

Asqueado colgué el teléfono.
Llamé a la policía pero no me hicieron caso.
Aquella tarde una señora mayor, estoy seguro, recibió una paliza. Yo no pude hacer nada para evitarlo y, seguramente, dentro de un tiempo lo volverán a hacer. Y luego otra vez. Y otra.
A veces me pregunto si no debiera participar en la votación, para tratar de que, al menos, saliera elegida la opción uno. La menos violenta.
Pero no lo se. Tras meditarlo siempre llego a la conclusión que prefiero seguir intentando convencerles de que no lo hagan más. Prefiero seguir enviando cartas a la policía para que lo investigue. Aunque siguen sin hacerme caso porque nunca hay ninguna denuncia tras las agresiones.
Lo que sea antes que formar parte, con mi voto, de semejante aberración.



Por cierto. Esto me recuerda que ayer por la tarde estuve (como puede verse en la foto) en mi colegio electoral y, como en ocasiones anteriores, esta vez tampoco introduje papeleta alguna en la urna.


LINKS INTERESANTES:

Objetores electorales en España 2014

Un parado se niega constituir la mesa electoral que presidía "porque el sistema es corrupto"



miércoles, mayo 07, 2014

Presentación de "Un martes cualquiera" en la Librería Popular de Albacete el próximo jueves 8



El próximo jueves 8 de mayo, a las 19:30 horas, en la Librería Popular (C/ Octavio Cuartero 17), tendré el placer de presentar, junto con el editor Miguel Ángel Aguilar, el primer cómic de mis amigos J.L Peralta y Moises Tolosa  "Un martes cualquiera" editado por UNO editorial.

Esperamos contar con vuestra presencia y agradecemos la difusión de la noticia.

¡Allí nos vemos!

En las imágenes: La invitación al evento y el dibujo que realicé con los personajes de la historieta y que se incluye en el cómic junto a ilustraciones de Javier Martínez Marín y Cristina Collado.

jueves, mayo 01, 2014

Mongolo también en mayo.




De nuevo más podrán encontrar mi colaboración con el irredento Jorge Riera el el número de abril de la revista Mongolia. En su serie "Puta Krisis"

¡Ya a la venta! ¡cómprenla antes de que se agote!

En las imágenes:
La europea cubierta de Mongolia, diseño de los personajes y una de las viñetas acabada.

viernes, abril 18, 2014

Recogiendo el testigo: los nuevos grupos de FaceBook de Artist Alley en España


Como ya saben todos aquellos que leyeron esta entrada hace unos días cerré el grupo de FaceBook que cree en su momento para promover un debate abierto sobre la creación de un Artist Alley en las convenciones españolas con la esperanza de que alguien recogiera el testigo e iniciara un nuevo foro sobre el tema.
Unos días después me complace comprobar que existen dos nuevos grupos de FaceBook y que prometen una intensa actividad.

Uno de ellos, creado por Ignasi Fandos, se llama "Callejón de Artistas. Salón Cómic de Barcelona 2014" y está, a priori, centrado en esta edición y este salón en concreto. Lo tienen en este LINK
En el ya pueden verse los nombres de algunos de los autores que tendrán su espacio en el Alley y algunas tarifas.
Muy interesante, aunque con una fecha de caducidad muy definida. Recomendado para autores o aficionados que tengan pensado ir este año al saló de Barcelona.

Y el otro, creado por Ivan Ortiz (y cuya foto de portada es la imágen que tienen justo arriba) mucho más ambicioso y llamado sencillamente "El Callejón del Artista",  nace con la vocación de informar sobre todos los Artist Alley que se incluyan en todas las convenciones del territorio nacional. Además de servir como punto de encuentro entre autores, aficionados y organizadores de eventos.
Lo tienen en este LINK.
Recomendado para todos los autores, aficionados y organizadores de eventos que estén interesados en este tema.

Personalmente soy miembro de ambos grupos y, por supuesto, seguiré su evolución muy de cerca.

¿Qué me dicen? ¿nos veremos por allí? :)

miércoles, abril 16, 2014

¡Apoya el crowdfunding de "La cuenta atrás 2"!




Ya hemos hablado antes por aquí de "La Cuenta atrás", la magnífica historia de Carlos Portela y Sergi Sanjulián sobre la tragedia del "Prestige" dividida en dos álbumes.
Y es ahora, para la creación y edición del segundo volumen de este cómic, para la que sus autores necesitan tu colaboración, ya que han decidido financiarla por crowdfunding en Verkami.

Algunos autores hemos cedido originales para que sirvan como recompensa a los mecenas.
En la imagen pueden ver el mío. Realizado ex-profeso para la ocasión. Medida 41x32 cm.


Pueden llevárselo a casita, junto con los dos títulos de la miniserie en castellano (La Cuenta Atrás # 1 + La Cuenta Atrás #2) + Dedicatoria personalizada de los autores + 2 Dibujos (1 por álbum) + un Ex libris exclusivo, por el ridículo precio de 300 euros.

Y si lo único que quieren es el tebeo, lo tienen por 18 eurillos de nada.

Pero, pasen, pasen y vean en la web del proyecto la cantidad de packs y recompensas que pueden adquirir al apoyar y contribuir a la realización de esta maravillosa obra.

Lo tienen en este LINK.

Apoyen, colaboren o, al menos, difundan.
Recuerden que gracias al crowdfunding un gran número de autores están creando obras que, de otro modo, jamás verían la luz.

¡Les quedan 12 días para conseguirlo!

jueves, abril 10, 2014

Mongolo también en abril.




De nuevo podrán encontrar mi colaboración con el amigo Jorge Riera el el número de abril de la revista Mongolia. En su nueva serie "Puta Krisis"

¡Corran al quiosco que se agota!

En las imágenes:
La explosiva cubierta de Mongolia, diseño de los personajes y una viñeta acabada.

Entrevista en "El Portaluco"


El amigo Kike Infame ha tenido a bien hacerme una entrevista para la revista digital de Cantabria "El Portaluco"
¡Gracias, Kike!

El link AQUÍ

Cierro el foro de FaceBook "Artist Alley en España"


Estimados amigos y miembros:

He decidido cerrar el grupo de Facebook "Artist Alley en España" del que ya hablamos aquí.
Creo que os debo una explicación, de modo que allá va:

Jamás me atrevería a destruir algo que no he creado yo mismo. Pero este no es el caso.
Cuando inicié este grupo lo hice con el objetivo de generar debate sobre la creación de un Artist Alley en España. Y ese objetivo está, bajo mi punto de vista, más que alcanzado. Entonces, ¿por qué continuar?

Cuando uno crea algo es, en cierto modo, responsable de lo que pasa después. Una vez que lanzas algo al mundo, un programa informático, una creación artística, etc, las reacciones que se producen, y que no se hubieran producido sin tu intervención, son una consecuencia de tus actos. Generalmente, la influencia que esa creación produce en otras personas es algo que escapa a tu control. Unas veces será prácticamente imperceptible. Pero otras, sus ramificaciones crecerán hasta el infinito, como si se tratara de una de esas imágenes fractales.

Y es que otro de los principales motivos que me han llevado a tomar la decisión de cerrar este grupo de FaceBook es precisamente esa: ha escapado completamente a mi control.

Para empezar, se han nombrado administradores sin consultarme y se han decidido unas restricciones a la hora de publicar que, por supuesto, tampoco se me han consultado en ningún momento. Que nadie me malinterprete, estoy convencido de que todo ello se ha hecho con la mejor de las intenciones, y agradezco sinceramente el esfuerzo. Pero no me gusta que las cosas que he creado escapen a mi control. Ni tampoco quiero quue se me vincule a las decisiones de otros (todo el mundo sabe que yo soy el creador de este foro de modo que es posible que alguien tienda a pensar que si se borra un comentario es porque he sido yo quien ha tomado la decisión de hacerlo)
Pienso que la mejor manera de regular un grupo de facebook es dejar que este mismo se auto regule. Como ya he comentado en una de las entradas un foro de este tipo debe ser libre, orgánico. Y tratar de limitarlo, aplicando unos parámetros tan restringidos como los que se han venido aplicando, es como tratar de poner puertas al monte. Si a alguien le molesta que otro usuario lo utilice para el autobombo que se lo haga saber personalmente. Que le pida que borre su entrada autopromocional… o que pase de ella.
No me parece de recibo borrar ninguna entrada a no ser que fomenten actos delictivos como la pederastia. ¿Quieren que esto se convierta en un foro donde la gente pueda anunciar sus proyectos? Entonces permítanlo, ¿no quieren? Entonces no lo permitan haciéndolo saber a aquellos que lo utilizan de esa manera.

Ni tengo tiempo para encargarme yo mismo de gestionar el grupo ni quiero que otros se encarguen de hacerlo sin consultarme.

No se trata de dejar que esto se convierta en un basurero de spam lleno de anuncios de viagra o videoclips de Lady Gaga, por supuesto. Pero eliminar mensajes de usuarios en los que muestran su trabajo como dibujantes o piden colaboración para el crowdfunding de su próximo cómic, me parece contraproducente. De acuerdo, no son publicaciones relacionadas directamente con el Artist Alley. Pero sí han sido realizados por autores (profesionales o noveles, eso me es indiferente) que quizá colaboren, o tengan pensado hacerlo en uno de ellos.

Si la entrada genera interés, habrá comentarios, muchos "me gusta" y será bienvenida. Si no, sencillamente pasará desapercibida y bajará, empujada por las entradas posteriores, hasta desaparecer.

Sé que muchos no comprenderán mi decisión, algunos, incluso, se sentirán molestos. Pero hace tiempo que asumí que, hagas lo que hagas o digas lo que digas, siempre habrá gente a favor y gente en contra. De modo que lo mejor es meditar las cosas uno mismo y actuar según crea apropiado.

Sé que estoy eliminando un foro en el que muchos Artist Alley se están anunciando y que está ayudando a que algunos autores contacten entre si y con los aficionados. Y que, desde su creación en abril del 2013, ha reunido a más de un millar de miembros (1026 exactamente, la última vez que miré). Pero estoy seguro de que pronto se creará otro foro parecido a este (si es que no se ha creado ya) que seguramente sea, incluso, mucho mejor, con unos parámetros más definidos y al que todos los miembros que así lo deseen podrán migrar y seguir desarrollando esa actividad (siempre según el criterio de sus administradores)
¡Qué demonios! ¡ De hecho, confieso que estoy deseando que eso suceda! ¡Yo mismo pediré ser agregado para participar como el autor interesado en estos temas que soy!

Aunque podría eliminar todos los miembros del grupo y, después, abandonarlo para hacer que desaparezca por completo, he preferido manteneros a todos (quien quiera abandonarlo lo haga libremente y por su propia mano) y dejar el grupo tal como está, sin alterarlo lo más mínimo, "congelándolo" para que pueda servir como referencia. Quizá haya aquí algo que interese a alguien y no me parecía justo eliminarlo del todo. Hay opiniones muy interesantes que merece la pena conservar.

De modo que, a partir de hoy mismo, nadie podrá publicar absolutamente nada en este grupo de Facebook.

Tampoco se autorizará la entrada de nuevos miembros.

Si alguien decide crear otro grupo de Artist Alley, cosa a la que les animo con todo el entusiasmo del que soy capaz, y quiere promocionarlo aquí, por favor, que me escriba un mensaje privado. Estoy dispuesto a linkarlo para que los miembros de este nuevo grupo sepan dónde pueden acudir.


Gracias, de todo corazón, por opinar, por generar debate o, simplemente, por curiosear un rato.
Gracias, en definitiva, por haber convertido el Artist Alley en una realidad.

Ha sido un placer contar con todos vosotros.
Nos vemos en otra parte :)

Sergio Bleda, autor.
Lunes, 10 de abril de 2014





jueves, marzo 20, 2014

Sigo siendo Mongolo





¡Casi se me pasa anunciarlo por aquí!
Si corren al quiosco todavía podrán encontrar su ejemplar del mes de marzo de la revista satírica Mongolia, en la que un servidor colabora, una vez más, con el amigo Jorge Riera. Esta vez en su nueva serie "Puta Krisis"

¡No se queden sin ella!

En las imágenes:
Cubierta de Mongolia, diseño de los personajes y una viñeta acabada.

lunes, marzo 03, 2014

¡Paradas de España: métanse a putas!


La noticia en este LINK

Puertas al monte

Warren Buffett: “Por Supuesto que Hay Lucha de Clases y los Ricos Estamos Ganando” 

Seré claro: el crowdfunding es lo mejor que le ha sucedido al mundo de la creación en general, y al de la autoedición en particular, en los últimos años. 

La lista de obras que fueron rechazadas originalmente por un editor y que posteriormente, gracias a la persistencia y, sobre todo a la autoedición, han acabado viendo la luz y se han convertido en éxitos de ventas es tan grande como sorprendente.
El fanzine autoeditado por
Esatman y Laird donde nacieron
las famosas tortugas.

Desde “Cuento de Navidad” de Charles Dickens   hasta las Tortugas Ninja de Eastman y Laird, pasando por “La Conjura de los Necios” (cuyo autor, John Kennedy Toole, se suicidó ante la desesperación de no encontrar editorial que quisiera publicar su obra, la cual ganó un premio Pulitzer a título póstumo) encontramos multitud de ejemplos de autores que tuvieron que rascarse el bolsillo porque nadie confió en que su trabajo podría resultar rentable.

Es precisamente esa búsqueda de rentabilidad del editor lo que hace que muchos creadores acaben condenando sus mejores obras al destierro del fondo de un cajón.
No se equivoquen, no estoy en contra de la rentabilidad económica. Pero no podemos permitir que ese sea el único objetivo de una obra creativa.

Siempre que hablo de este tema me acuerdo de una tira cómica de “Dilbert” de Scott Adams en la que crean un chicle con sabor a vómito. Cuando el protagonista pregunta quién demonios querría comprar algo así, el responsable de semejante aberración le responde: "Eh, vender el producto no es mi problema, de eso ya se encargarán los tíos de marketing" 
Esa debería ser la misión de un editor, promocionar, distribuir y conseguir que la obra se venda, no decirle a los autores cómo deben hacer su trabajo.
Sin embargo, por desgracia, muchos editores creen saber lo que buscan los lectores, creen saber lo que va a vender y lo que no. Lo que es "comercial".
Hay que darse cuenta de que "comercial" es un adjetivo que sólo puede ponerse a posteriori. Si una obra ha vendido muchas copias es comercial, si no, no. Es así de simple.
Otra cosa es que la obra tenga vocación comercial o se trate de una expresión artística que el autor ha realizado con el único fin de exteriorizar su complejo mundo interior.

Les diré un secreto: todos los que vivimos de esto albergamos la esperanza de que nuestro trabajo sea comercial. 
Hasta los artistas más puros necesitan pagar sus facturas y comprar comida para alimentar el complejo mundo interior de su flora intestinal. Pero no deberíamos tener que sacrificar nuestra propia libertad creativa para conseguirlo.
Más a menudo de lo que me gustaría sucede, sin embargo, que el editor decide que nuestra historia no conseguirá generar el mínimo interés necesario en los lectores como para compensar una inversión.
Días, y hasta meses enteros desperdiciados preparando un proyecto maravilloso que luego nadie quiere.

Es entonces cuando surge la autoedición. 
Dave Sim y la autoedición.

Pero la autoedición es muy arriesgada. Uno puede pasarse meses, o años, trabajando en una apuesta personal sin que nadie le pague un céntimo por hacerlo. Escribiendo y dibujando páginas y páginas, robándole horas al sueño, seguramente, en los ratos libres que le dejen la realización de otros trabajos "alimenticios". Para después, además, tener que gastarse su propio dinero en imprimirla y encontrarse entonces con que, efectivamente, a los lectores no les interesa; o no ha sido capaz de encontrar a esos potenciales lectores, a los que les interesaría la obra, si hubieran llegado a conocerla.
Y así ha malgastado el tiempo de su vida y el poco dinero del que disponía.

Es como para pegarse un tiro.

Sobre todo viendo la cantidad de basura que satura el mercado, la cantidad de chicles con sabor a vómito que consiguen beneficios gracias a los tíos de marketing con los que, generalmente, un autor en solitario no puede competir.
Les aseguro que por bueno que sea mi trabajo, una vez en la tienda de cómics, el expositor de Spiderman será más grande que el mío.

A pesar de todo, auténticos héroes como Dave Sim  o Jordi Bayarri, entre otros muchos, han elegido el camino de la autoedición para desarrollar sus carreras. Otros no nos hemos atrevido a dar el paso y nos hemos resignado a dejar nuestras propias creaciones en el fondo de ese terrible cajón antes mencionado, a la espera de tiempos mejores, mientras dedicamos la mayor parte de nuestra vida a dibujar las historias de otros.
No es que me queje, personalmente estoy muy contento con mi editor actual. Pero uno no tiene idea de cuánto tiempo de vida le queda y hay historias que sabe que merecerían la pena ser contadas antes de marcharse al otro barrio.

Y entonces, gracias a internet, nace el llamado micromecenazgo o crowdfunding. 

Si a estas alturas todavía no sabes lo que es un crowdfunding, mal vamos. No obstante, en este video o este otro puedes ver una explicación breve y concisa.
Resumiendo: el autor acude a una plataforma de crowdfunding (hay muchas, Lánzanos, Verkami y kickstarter son sólo algunas de las más conocidas) donde puede exponer su proyecto y explicar cuánto dinero necesita para llevarlo a cabo.
Esto no sólo incluye el coste de materiales de trabajo, maquetación, impresión y envío de los ejemplares a sus compradores, sino también, en muchos casos, el dinero que el autor necesitará para poder sobrevivir mientras realiza la obra.
En un breve periodo de tiempo, que suele ser de unos cuarenta días, el autor sabrá si ha conseguido generar el suficiente interés en los lectores y recaudar el dinero necesario para realizarla.
En ese caso se hará. Si no, no. Así de simple.

Sin riesgos (*) Sin tener que compaginar obra personal y trabajos de encargo. Dedicando todo su talento y toda su energía a la historia que de verdad le apetece realizar en ese momento.

Créanme, esa libertad creativa es la mejor garantía de que el autor hará un buen trabajo. De esta manera los autores trabajarán en la obra sin arriesgarse a hacer un proyecto que no saben si se va a vender, porque lo hacen cuando ya está vendido.
Pero ¿no sigue existiendo el problema de tener que competir, como un Quijote solitario, con los tipos del chicle de vómito y su implacable maquinaria promocional, con Spiderman y sus bonitos y descomunales expositores?
Pues sí y no. La ventaja del crowdfunding sobre la edición convencional es que el primero necesita menos lectores que el segundo para que la edición resulte rentable. Un editor convencional necesita un local, un mínimo de personal contratado, fijo o eventual, que incluirá al menos un maquetador, un corrector... Quizá hasta un director artístico, un departamento de contabilidad... y, por supuesto un almacén. Sin olvidarnos de los tipos del chicle, y el dinero que necesitará para imprimir y distribuir la obra.

Para poner en marcha un proyecto artístico que no sabemos si dará beneficios, lo mismo da que hablemos de un cómic, un libro, un disco o una película, hace falta una considerable inversión de capital porque hay mucha gente implicada en el proceso a la que dar de comer, y muchos intermediarios entre el creador y su público que quieren su pedazo del pastel.
El autor, sin embargo, sólo tiene que darse de comer a sí mismo, al de la imprenta y a los esforzados trabajadores de la oficina de correos. Y para eso necesita un número de lectores considerablemente menor del que necesita una gran editorial para funcionar.

Desde luego no todo son ventajas. El autor, ahora, no solo tendrá que escribir y dibujar su obra.
Al no tener un editor detrás que se encargue de estas cosas, tendrá que ser él quien busque una buena imprenta, maquete, corrija, meta en sobrecitos y envíe el producto terminado.
Por suerte, los programas de maquetación son cada día más sencillos -lo que nos permite tener un mayor control sobre el aspecto final de la obra- y las imprentas ofrecen precios cada vez más competitivos.

Naturalmente esto molesta a algunas editoriales, sobre todo a las grandes, acostumbradas a que los autores acudamos a ellas en tropel, firmando lo primero que nos pongan delante de las narices, cediendo a todas sus exigencias, y renunciando sistemáticamente a nuestra libertad creativa para adaptar nuestro estilo en cada momento a lo que ellos creen que será "comercial" o a lo que está de moda esta temporada.
Mientras no demostremos que somos unos superventas, ellos pueden permitirse el lujo de decirnos cómo hacer nuestro trabajo; aunque nosotros no podamos hacer lo propio con el suyo ¡Faltaría más!

No es raro encontrar voces, en estas editoriales, que tratan de hacer campaña y de desprestigiar la autoedición y a sus autores. Tratando de asociar este método a la baja calidad. Sí, claro, como si no estuviéramos hartos de pagar por libros o cómics mal escritos, plagados de erratas y cuyas páginas se desencuadernan con sólo leerlos un par de veces.
Les recomiendo que escuchen atentamente este audio donde la señorita Laura Falcó Lara, editora de Minotauro, Esencia, Timun Mas, Cúpula, Zenith, además de escritora a ratos perdidos y, casualmente, nieta del dueño de Planeta, carga sutilmente contra la autoedición.
No se dejen engañar por el hecho de que el título sea  "Pros y contras de la autoedición".
La “nietísima” carga las tintas sobre las contras, llegando a afirmar que "hasta los mejores escritores cometen errores" dando a entender que son sus correctores de estilo quienes hacen que los libros sean lo que son, ya saben, porque les dijeron cómo debían hacer su trabajo y porque creían saber lo que se va a vender y lo que no, ninguneando al propio escritor, y pasa por encima de los pros sin mencionar siquiera el más importante de todos: la libertad creativa.

Eso si, ya de paso aprovechan para hacer publicidad de "Espejismo" ("Wool") de Hugh Howey. Una "excepción", ya que "hay que tener en cuenta que muchas de las cosas que se cuelgan en internet no tienen ni la calidad ni el estilo ni nada necesario", que comenzó como una obra editada digitalmente por su autor y que, gracias a su éxito (cási un millón de ejemplares vendidos), ha conseguido  ser publicada en España por ¿lo adivinan? el grupo Planeta.

Esta señora, por cierto, también se atrevió en su momento a mentir descaradamente diciendo que el coste de una edición digital es el mismo que el de una edición impresa. Como si costara lo mismo imprimir, almacenar y distribuir miles de libros, que subir un archivo a una web.
Y lo dijo, claro, para justificar los precios que tratan de cobrarnos por este tipo de ediciones. Pero ese es otro tema.

El caso es que, si el crowdfunding se impone y los editores dejan de ser necesarios ¿de qué iban a vivir? Autores como John Locke han vendido más de un millón de ejemplares autoeditándose y vendiendo su libro en Amazon.
A estas “excepciones” siempre pueden ofrecerles un contrato para una edición en papel, pero ¿y si es un crowdfunding autoeditado en papel lo que tiene éxito?... eso les tiene aterrorizados.
No deberían estarlo. Personalmente creo que el crowdfunding y la autoedición pueden convivir perfectamente con la edición convencional. De esa manera el lector podrá elegir si le apetece leer la obra personal de un autor, o la obra que un editor ha decidido crear y para la cual ha contratado a uno o más autores. Lo primero no tiene por qué ser necesariamente mejor que lo segundo. Hay autores muy poco creativos, se lo aseguro, y también hay editores con muy buenas ideas. Aunque les cueste creerlo.

Sin embargo algunos editores están asustados. Quizá porque piensen que si el lector puede elegir entre una obra creada líbremente por un autor, y un chicle con sabor a vómito, se decante por la primera opción. Y no han dudado en recurrir a aquellos políticos a los que financian, junto con sus amigos los banqueros.

Ya saben, me estoy refiriendo a esos señores que dicen que trabajan para nosotros, los ciudadanos, pero que en realidad lo hacen, generalmente, para la élite adinerada que les paga las campañas electorales.
Y si menciono a la banca no lo hago en vano, ya que es otro sector al que parece estar afectando el crowdfunding. Y es que un informe emitido por el BBVA afirma que: “Existe el riesgo real de que los bancos dejen de ser la fuente de financiación principal para los préstamos personales y las pequeñas empresas.” Esto es así porque no sólo somos los creadores quienes acudimos a este tipo de financiación colectiva, tal y como afirman en este artículo  el crowdfunding también cubre las necesidades de las pequeñas empresas. Cada vez son más los emprendedores que están mostrando sus necesidades en las plataformas de crowdfunding, en lugar de pedir préstamos en bancos tradicionales. “Esto es lo que hago, lo que necesito, y lo que yo le ofrezco a cambio. ¿Te unes a mí?” A diferencia de los bancos, los creadores establecen una estrecha relación con los prestatarios locales y las personas que les apoyan. 

De modo que tenemos a los grandes editores y a los bancos muy nerviositos. Y la respuesta no se ha hecho esperar. No podía ser de otra manera, este Gobierno ya ha mostrado sobradamente que está en contra de todo lo que huela a autogestión (lo que hicieron con el tema de las placas solares es un claro ejemplo de ello)
Y es normal porque si demostramos que son innecesarios, ¿cómo van a seguir engañándonos para llevarnos a las urnas cada cuatro años? 

La regulación del crowdfunding ha llegado, señoras y señores. 

Habrá que vigilar de cerca la evolución de esta ley, de momento todavía en trámite, que amenaza lo que está siendo un maravilloso método para fomentar a los creadores.

Tal y como comentan en el blog de Lánzanos la información, por el momento, es bastante confusa. Pero nos trae algunos titulares: los proyectos no podrán pedir más de un millón de euros(**) cada 'mecenas' no podrá gastarse más de 3.000 euros en un solo proyecto, ni más de 6.000 en un año. Las plataformas tendrán que estar controladas por la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Ya saben, la CNMV, aquella que hizo la vista gorda al tema de las preferentes.

Quizá esté usted pensando que ahora mismo no tiene intención de invertir 6000 euros en un proyecto, pero hay mucha gente que sí está dispuesta a gastarse ese dinero y más, incluso, si la recompensa merece la pena. En el último crowdfunding de Juanjo Guarnido y el grupo de música Freak Kitchen  encontramos hasta dos recompensas de 10.000$. Recompensas que incluyen obra original de este magnífico autor. Y digo yo ¿por qué voy a poder gastarme un millón de euros en un garabato de ARCO y no voy a poder gastarme 10.000$ en una acuarela de Guarnido sabiendo que, además, contribuyo a la realización de una nueva creación artística.


Ilustración de Julien Rossire para el video de Freak Kitchen de 
Guarnido que busca financiación en kickstarter .
No veo por qué mi propio Gobierno me lo va a prohibir. No tiene sentido. 

Hasta donde yo sé, el dinero de los particulares es de su propiedad, y se lo gastan en lo que les da la gana.
Pero, además, tengamos en cuenta que en la mayoría de las ocasiones si un proyecto alcanza la casi totalidad de la financiación y sólo le falta un empujón (que puede ser de 6000 euros, por ejemplo) es el propio autor el que invierte esa cantidad. Es decir, si necesitas 25.000 euros y recaudas 19.000, no vas a dejar que el proyecto se quede sin realizar ¿verdad? Consigues la pasta que falta y la pones tú.

Con el límite que quieren imponer ahora, te jodes y te vas al banco a suplicar los 25.000 enteritos.

Lo que les conviene a los de arriba es que sigamos acudiendo a la banca privada a pedir créditos, no porque les resulte rentable, eso ya lo consiguen comprando deuda, sino más bien para que continuemos endeudándonos y nos tengan bien cogidos por las pelotas.

Hay muchas pequeñas empresas que han conseguido financiarse con crowdfunding (no hablo sólo de libros o cómics, sino de aplicaciones informáticas, proyectos solidarios, investigación y todo tipo de negocios) Lo del límite de 6000 euros al año por persona me parece hasta ilegal. Yo con mi dinero hago lo que me da la gana. Y si quiero invertir 10 o 10.000 euros en el proyecto de un emprendedor particular que no encuentra financiación (o que no quiere ir a un banco para que le cruja a intereses) debería estar en mi derecho el poder hacerlo.

Que les den. Pueden tratar de seguir poniéndoles puertas al monte, está claro que al final encontraremos la manera de seguir publicando nuestros propios proyectos. Si nos cortan el crowdfunding, recurriremos a otros métodos. Suscripción... pre-venta... ¿Qué se yo? Ya se nos ocurrirá algo.

Internet nos ofrece una serie de herramientas con las que hace unos años no podíamos ni soñar.
Eso sí, mientras tanto, estos cabrones pondrán en nuestro camino todas las piedras que sean capaces de reunir.

No les quepa la menor duda.

Sergio Bleda.

(*)Bien, es cierto que durante esos cuarenta días que dura el proceso de crowdfunding uno no sabe si conseguirá o no la financiación, y se arriesga a estar cuarenta días promocionando su obra en las redes sociales, como un buhonero del salvaje oeste en su carreta, para nada. Pero no es menos cierto que, en muchos casos, un editor puede tenerte varios meses en espera hasta responderte si le interesa o no el proyecto que le has presentado. ¡Y eso cuando responde! Les aseguro que hay muchos editores y galeristas, españoles sobre todo, que ni siquiera se dignan en dar una respuesta.

(**) Puede parecer una cantidad exorbitada, pero fué precisamente un millón de euros la meta que se impusieron en el crowdfunding realizado por el museo del Louvre de París para restaurar la Victoria de Samotracia

Links:
Petición en change.org contra la limitación del crowdfunding:
http://www.change.org/es/peticiones/concha-mart%C3%ADn-del-pozo-consejo-de-ministros-no-sig%C3%A1is-adelante-con-la-ley-para-la-limitaci%C3%B3n-del-crowdfunding?share_id=QEGElITHhg&utm_campaign=friend_inviter_chat&utm_medium=facebook&utm_source=share_petition&utm_term=permissions_dialog_true

Curiosa lista de libros autoeditados y rechazados

Artículo sobre Mark Twain y la autoedición de Huckelberry Finn

ACTUALIZACIÓN: Aquí tratan de aclarar las cosas, de ver a quiénes afectará la nueva ley y a quienes no.
Aunque yo, personalmente, no me fío un pelo. Hasta que la ley no esté redactada y aprobada es difíci saber en qué quedará todo esto: LINK

miércoles, febrero 12, 2014

Presentación de "Eloisa y Napoleón" en la Librería Popular de Albacete el próximo sábado 15



El próximo sábado 15 de febrero, a las 13:00 horas, en la Librería Popular (C/ Octavio Cuartero 17), tendré el honor de presentar la preciosa novela gráfica de Francisco Ruizge y Cristina Florido  "Eloisa y Napoleón" editada por Dibbuks.

Esperamos contar con vuestra presencia y agradecemos la difusión de la noticia.

¡Allí nos vemos!

Reseñas de la obra:

Evento en FaceBook en este LINK

Ficha en la web de Dibbuks AQUÍ

lunes, febrero 03, 2014

En defensa del autor profesional


Crumb y el arte.

El pasado año unos amigos, autores noveles, buscando consejo me hicieron llegar el peor contrato de edición que he visto en mi vida. Y les aseguro que, en mis más de veinte años de experiencia, he visto muchos. Desde que comencé a ganarme la vida pintando monigotes me he topado con todo tipo de sinvergüenzas y aprovechados que, encima, pretendían hacer ver que me estaban haciendo un favor. Siempre he sido un imán para esta clase de gente. Esta es mi maldición personal o, como Alberto López Aroca lo define, mi “superpoder mutante”
Mario Ayuso, Megamultimedia… y muchos otros más. Dirán ustedes que en parte es culpa mía (no sería de extrañar, vivimos en un país donde la gente justifica los desahucios y se pone de parte de los bancos porque eran los desahuciados los que “se lo buscaron viviendo por encima de sus posibilidades”), dirán que he sido incapaz de gestionar adecuadamente mi propia carrera, y quizá no les falte razón. En mi defensa diré que lo he hecho lo mejor que he podido. No he tenido demasiada ayuda, nadie me ha asesorado durante todos estos años. Y es precisamente por eso que, cuando alguien me pide que valore el contrato que un editor le ha enviado, lo hago muy gustoso.
Las condiciones del susodicho contrato eran las siguientes:

1- Los autores no recibirían ningún tipo de adelanto económico en concepto de derechos de autor. Recibirían, eso sí, cinco ejemplares de la obra impresa (a repartir entre el dibujante y el guionista) a la entrega del material; unas 70 páginas en blanco y negro que había costado meses escribir y dibujar.

2- El editor se reservaba la exclusividad de la edición de la obra, en cualquier idioma y en cualquier territorio del mundo, durante cinco años.

3- Por cada 1000 ejemplares vendidos los autores recibirían 1 ejemplar impreso de la obra, pero ni un solo céntimo de las ventas irían a parar a sus bolsillos. Todos los beneficios obtenidos irían a parar al editor.

4- Los autores ni siquiera podrían vender los ejemplares recibidos.

Aquello no era un contrato, era una pesadilla. ¿Saben qué es lo peor de todo? Cuando los autores me trajeron aquello ya lo habían firmado.

Les convencí para que, al menos, renegociaran la clausula que otorgaba al editor la exclusividad internacional,. No podía ser que lo dieran todo a cambio de nada. Era poco probable que consiguieran vender este cómic a un editor extranjero, pero no imposible. Y, al menos, así podrían recibir algo de dinero por un trabajo que les llevó meses realizar. 
“Y, por favor, no volváis a firmar algo así” les pedí. Me sentí fatal, como si les estuviera riñendo, pero es que no soporto cuando la gente malvende su trabajo.
Está claro que son autores noveles y les puede la ilusión por ver su trabajo impreso; nos ha pasado a todos. Pero si quieren acabar profesionalizándose llegará un día en el que tengan que exigir unas condiciones mínimas.

Hace bien poquito participé en un álbum colectivo que se iba a editar en España. Teníamos un contrato firmado. El típico contrato estándar, con un adelanto del 10% sobre la mitad de la tirada y royalties una vez cubiertos los gastos. Finalmente el editor, que pasa por una situación económica complicada, se echó atrás. El guionista, creador de los personajes y todas las historias del cómic, recibió entonces dos ofertas editoriales sobre esa obra. Una de ellas de una editorial modesta, pero consolidada en el mercado, que ofrecía unas condiciones contractuales idénticas a las que firmamos con el anterior editor, y ,la otra, de una nueva editorial, también pequeña, que tenía una de las condiciones del contrato que me trajeron mis amigos: 0€ de adelanto.

Me puse furioso. 

Es cierto que este modelo especificaba que, una vez recuperada la inversión en imprenta, los beneficios se repartirían entre el editor y los autores al 50%; cosa que no pasaba en el contrato de mis colegas que, recuerden, no recibirían un duro jamás, tanto si había beneficios como si no. Esto convertía al segundo contrato en menos malo que el peor de todos los contratos que he visto en mi vida. Pero algo menos malo que el peor de todos sigue sin ser algo bueno, ¿verdad?
En España la gente no lee.
Fuente: Albacete en datos
Lo del reparto del 50% de los beneficios suena genial pero, ¿y si luego resulta que no hay beneficios?
Créanme, pasa más a menudo de lo que parece. En este país la gente no lee.  Las tiradas son ridículas y las ventas raquíticas. De modo que, cuando un autor firma un contrato que dice que no verá un duro hasta que haya beneficios se arriesga a no recibir ningún tipo de remuneración económica por su trabajo. Vaya, lo que viene siendo trabajar gratis. 
Ya sé que estamos en crisis y que la mitad de los jóvenes aceptaría cualquier empleo en cualquier lugar y con cualquier sueldo   pero eso no es lo deseable. 

Cuando el guionista nos pidió nuestra opinión a los dibujantes le pedí que aceptara la primera oferta. Aunque, como somos varios, no dependía solamente de mi, y estaba dispuesto a aceptar lo que se decidiera entre todos. Afortunadamente, al final nos hemos quedado con la opción que yo quería.

Sin saber esto último (pues tal decisión no estaba todavía tomada) y con el calentón subido puse el grito en el cielo, o en mi muro de Facebook (que para el caso es lo mismo) y descubrí, gracias a los comentarios,  que esa editorial no era la única que tenía estas condiciones. Al menos otras dos siguen esa misma política. Uno de los editores comentó que él no sentía ninguna vergüenza por hacerlo así. 
Dejando a un lado el hecho de que ningún sinvergüenza que conozca se siente como tal, está claro que no tiene por qué haber una mala intención. No creo que los editores que ofrecen este tipo de contratos sean unos villanos que viven en sus cuevas supersecretas, rodeados de tecnología steampunk y de tubos de ensayo humeantes, frotándose las manos mientras se ríen maliciosamente de los ingenuos autores que engañarán para que trabajen sin cobrar un adelanto. Pero que no haya mala intención no significa que no estés contribuyendo a perpetuar, e incluso empeorar, un modelo que ya de por sí es bastante perjudicial para la profesionalización de los autores y que devalúa continuamente su trabajo.

De hecho, nadie engaña a los autores para firmar con estas editoriales. Muy al contrario, algunos parecen encantados de hacerlo porque, a cambio, obtienen una libertad creativa total (sólo faltaría que encima les pusieran trabas en ese sentido)

Pero, entonces, ¿qué tipo de autores firman un contrato que les niega la posibilidad de recibir ese adelanto y, por tanto, no les asegura ningún tipo de remuneración económica?

Uno de los autores que lo hizo en su momento y que, amablemente, comentó mi entrada de Facebook y que, por supuesto, no sólo no se siente engañado sino que, además, parece encantado con este sistema, es un autor no profesional. Es decir, alguien que paga sus facturas con otro trabajo y en sus ratos libres dibuja cómics. Esto lo explica todo.
Y ahora no me vengan con lo de que juzgo a la gente y que pongo etiquetas y bla, bla, bla. Un profesional es alguien que vive de su trabajo. Y no lo digo yo, lo dice el diccionario
Soy consciente de que ser profesional no implica necesariamente hacer un trabajo de calidad (ahí tienen a Liefeld) de igual manera que ser autor no profesional no implica tampoco lo contrario. No estoy hablando de calidad sino de ganarse la vida con ello, así que no me vengan con zarandajas ni complejitos, que no estoy mirando a nadie por encima del hombro.
Unos autores son profesionales y otros no, eso es un hecho irrefutable.

¿Hay autores profesionales que firman esos contratos? Pues, aunque les parezca increíble, si. Trabajan normalmente con editoriales convencionales, con contratos convencionales, y lo hacen de manera regular. Pero, de vez en cuando, les apetece hacer algo diferente, arriesgado, “personal”, algo que no encuentra su sitio en el catálogo  de las editoriales para las que suelen trabajar y que paga sus facturas. Entonces recurren a estas otras editoriales. ¿Por qué no? Dado que ya tienen sus necesidades económicas cubiertas ¿por qué no cubrir también sus necesidades creativas? No necesitan cobrar un adelanto. Si hay beneficios, perfecto, y si no los hay, perfecto también.

¿No les parece algo injusto para los que sí necesitamos cobrar un adelanto para vivir?

¿Se imaginan que estas condiciones se dieran en otros trabajos? ¿Trabajaría un oficinista ocho horas diarias frente a un ordenador durante varios meses, si tuviera que esperar a que sus jefes cubrieran gastos y obtuviera beneficios para saber cuánto va a cobrar por el trabajo realizado, arriesgándose a no ver un duro? ¿Lo haría un minero? ¿Un camarero? ¿Un director de cine? Y ¿de qué iba a vivir mientras tanto?

Alguien dijo, en algún momento de la conversación, que los autores no viven del adelanto, sino de las ventas. Pues bien, eso es mentira. Dado que las ventas son ridículas (no sólo en España, sino que están bajando en todo el mundo) al final es del adelanto de lo que vivimos la mayoría de los autores.

"Trabaja grátis y, si hay beneficios, ya te pagamos"
El anuncio real que incendió las redes sociales.
¿No se parece demasiado a algunos contratos editoriales?
Incluso en la situación de crisis que tenemos, en la que, ahí al lado, se lían a tiros por un empleo público, a nadie le parece normal ni aceptable trabajar dos meses vendiendo ropa en una tienda con la promesa de que ya le pagarán si hay beneficios, entonces, ¿por qué nos parece normal que los autores trabajen durante varios meses en una historieta con esas condiciones?

Alguien habló, y esta es mi parte favorita, del “amor al arte”

Ya saben, el arte es como la religión, sirve para justificar cualquier cosa.

El amor al arte está muy bien, pero ¿qué me dicen del amor a un buen filete? ¿Qué me dicen del amor a comprarle ropa a tus hijos para que no vayan desnudos?

Yo no sé qué es el amor al arte, pero sí sé lo que es no tener trabajo y tener miedo a perder la casa y quedarme en la calle (debiéndole, además dinero al banco)
Desde luego el trabajo debe ser una fuente de felicidad, no sólo de ingresos (por eso soy dibujante de tebeos en vez de sicario de la mafia), pero no podemos olvidar que, por desgracia, vivimos en una sociedad capitalista. Personalmente aborrezco esta situación. Odio depender tanto del dinero y ojalá encontremos entre todos la manera de prescindir de él. Ojalá consigamos repartir equitativamente el trabajo y las riquezas del planeta (sin agotarlas) y eliminemos de una vez las desigualdades. Pero, de momento, dado que la mayoría de la gente que conozco no sólo no comparte este deseo sino que, muy al contrario, se mata a trabajar con la esperanza de acumular más bienes de los que necesitan, no me queda más remedio que seguir utilizando el dinero.

Absolute Evikl Art. Holeraw, personaje de Enki Bilal en "Quatre?",
justificaba incluso el asesinato si su finalidad era la de
crear una obra de arte. De momento sólo justifican la precariedad.
Casterman (2007)
Y si, además, quiero seguir obteniéndolo a cambio de dedicar la mayor parte de mi tiempo a escribir y dibujar historietas, que es lo que me apasiona, tengo que profesionalizarme. Algo que, afortunadamente, conseguí hace años y, con mucho esfuerzo, trato de mantener.

Mis autores favoritos son autores profesionales. Seguramente no es algo casual. Seguramente han alcanzado un nivel estético, un control de la anatomía artística o de la narrativa porque le han dedicado toda su atención, porque han practicado mucho. Y si alguien no les hubiera pagado por hacerlo seguramente jamás habrían podido alcanzarlo.
Puedo hacerles una enorme lista de autores profesionales que me encantan y, ya puestos, puedo hacerles otra lista de autores no profesionales cuyo trabajo me parece incompleto, pueril y, claro, poco profesional (algunos de ellos con varios premios de la crítica en su haber)

"¿Qué me dicen del amor a un buen filete"
Si usted no necesita profesionalizarse lo entiendo ¿pero no sería maravilloso que le pagaran bien por hacer esos cómics que hace en sus ratos libres?

Si ya es un profesional bien pagado, pero busca la libertad creativa que su editorial no le puede ofrecer, ¿no sería maravilloso que también le pagaran justamente por buscar la libertad creativa en otra parte?

¿Y no es lógico perseguir algo que nos parece maravilloso y justo, en vez de encogernos de hombros y decir “esto es lo que hay”?

No creo que Regis Loisel, Miguelanxo Prado, Alfonso Font, Carlos Giménez, Paco Roca, Juanjo Guarnido u otros autores profesionales que respeto y admiro profundamente y que viven de su trabajo como historietistas renuncien a la libertad creativa. No creo que, por ser profesionales, amen el arte menos de lo que dicen amarlo los que lo hacen por hobby. No creo que para ellos el cómic haya dejado de ser un medio de expresión y se haya convertido en una mercancía.

El ideal al que aspiro es ese y no trabajar en algo que no me apasiona para, en mis ratos libres, trabajar aun más en algo que sí lo hace.

Les diré una cosa, yo he realizado trabajos de encargo y he realizado trabajos en los que tenía libertad creativa. Y hacer lo primero es, con diferencia, mucho más difícil. Pero, eso sí, en ambos casos me preocupé de cobrar mi adelanto. ¡Y menos mal que lo hice!, porque nunca he sido un superventas.

De verdad, me da igual que sean profesionales o no, me da igual que su trabajo sea bueno o malo, lo que no soporto es cuando cogen ese trabajo y lo malvenden.

En Grafiscopio lo tienen claro.

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jueves, enero 02, 2014

HISTORIETISTAS ESPAÑOLES: ¿ESQUIROLES O MASOQUISTAS? Una aproximación a las reivindicaciones colectivas en nuestro país.

Lo cierto es que, salvo excepciones, podríamos decir que el colectivo de los historietistas, o al menos la parte que yo conozco, es gente que muchos definirían como "de izquierdas" (otra cosa es que lo sean, ojo, pero muchos lo entienden así) .

"El conflicto del Sahara en menos de
3000 palabras" de Mauro Entrialgo.
No es difícil encontrar ejemplos de autores "concienciados socialmente" que, de modo individual o colectivo, se implican en todo tipo de reivindicaciones. A todos los niveles, nacional o internacional. Desde el tema del Sáhara (donde encontramos a gente como Mauro Entrialgo) hasta asuntos vecinales como el de la iniciativa "I´m not a tourist" relacionada con la algarabía nocturna del Barrio Gótico de Barcelona (en el que encontramos a Gallardo como uno de sus más activos miembros) o las iniciativas comiqueras de "Salvem el Cabanyal" en Valencia. Los autores de historieta nunca han tenido problema en implicarse en todo tipo de saraos reivindicativos, siempre y cuando consideren que se trata de una causa justa.
"I´m not a tourist" de Miguel
Gallardo.

Tampoco faltan casos de creadores luchando en solitario por sus propios intereses y sus derechos de autor. Victor Mora, Ibañez o Sanchís son sólo algunos ejemplos de autores que han acabado demandando a sus editores. Unas veces sale bien y otras sale mal. No pasa muy a menudo, pero pasa. Cási siempre, claro, cuando el dibujante ha ganado el suficiente dinero como para contratar a un abogado particular. Aunque, incluso en esto, hay excepciones; recuerdo el caso de José Lanzón que recurrió, con resultados muy positivos, a una abogada de oficio para demandar a Carles Recio (sí, el de "Fallerella") por haber eliminado su firma de un dibujo y no haberle pagado lo que le debía.

Sin embargo, los actos colectivos de reivindicación de sus propios intereses gremiales son más bien escasos. Me refiero, por decirlo claramente, a autores reivindicando cosas de autores. Una huelga, un paro, una manifestación... Hablo en términos generales, no se me pongan a hilar fino. Tan sólo trato de responderme a mi mismo a la pregunta ¿nos movemos cuando afecta a nuestra profesión? ¿se ha hecho alguna vez? Tan sólo sido capaz de encontrar tres casos: La huelga de autores de Ediciones B, la de El Víbora y la manifestación de Ed. Valenciana.

Evidentemente a nadie se le escapa que, teniendo en cuenta que la mayoría de los que vivimos de esto trabajamos para editores extranjeros, una huelga general de dibujantes de tebeos en España tendría tan poca utilidad como repercusión (al menos en nuestro propio país) pero hay casos muy concretos en los que una huelga dentro de una determinada empresa tuvo como consecuencia una mejora de las condiciones laborales de los convocantes.

El caso Bruguera. Un claro ejemplo de varios autores haciendo, cada uno, la guerra por su cuenta. Cambio 16. Año 1986.


A principios de los años 90 hubo una huelga de autores en Ediciones B. Según cuenta el dibujante Miguel Francisco en esta interesante entrevista, durante un mes los lápices dejaron de producir.
“Al principio pretendieron trabajar de la misma manera que Bruguera, pero hicimos huelga, creo que la primera huelga de dibujantes de cómics. Como las revistas eran semanales, necesitaban páginas para editar, un paro de dos semanas era la debacle para ellos, así que sabíamos que literalmente teníamos la sartén por el mango. Alfonso López creo que fue uno de los que organizaron todo, y si no me equivoco, todos, excepto dos dibujantes que no mencionaré, seguimos la huelga y evidentemente conseguimos que nos respetaran el copyright, contrato de colaboración freelance, royalties y alguna cosa más que no recuerdo”.
Según el propio Miguel me aclaró en una conversación, en mi muro de FaceBook, lo que consigueron fué lo siguiente: “ Conseguimos respeto de la propiedad, devolución de originales, contrato, subida de precio por página, repago por segunda publicación y porcentaje de royalties en álbum."

¿Quién defiende los intereses de nuestra profesión? Mauro Entrialgo parece tener la respuesta.

En el número 4 de la revista "U, el hijo de Urich" (marzo de 1997) encontramos una interesante entrevista a Max en la que menciona la huelga de autores de "El víbora" en el año 1982.

“No se pagaba mal. Hubo un momento en que se pagaba muy bien porque hubo un plante. Ese fue un momento crítico en “El Víbora”, creo que en su tercer año. De repente a todos nos pareció que la revista se estaba vendiendo un huevo y que teníamos que ganar más. Ni cortos ni perezosos nos montamos un plante, una huelga, y Berenguer no se la tomó en serio. Debió de pensar que no llegaríamos a mantener el acuerdo, pero lo mantuvimos y cuando llegó el momento de que entregáramos “El Víbora” del mes siguiente, no tenía nada de nada. Nos amenazó con hacer la revista entera con dibujantes extranjeros, pero no se atrevió. Total, que subió lo que exigimos, que era muchísimo, era una pasta, era casi el doble, un 100% más. A partir de aquel momento estábamos muy bien pagados, pero a cambio el ambiente se enrareció porque Berenguer empezó a desconfiar de nosotros y nosotros de él. Y porque alguien adoptó la táctica del divide y vencerás, y cuando digo alguien no me refiero sólo a Berenguer, sino también a algunos de los dibujantes”

Tan sólo un año después el Diario de Avisos y El País se hacen eco de las movilizaciones de los creadores que demandaron a "Valenciana" la devolución de sus originales y unos cuatrocientos millones de pesetas en concepto de pagos atrasados por la reedición de su material (no consiguieron, por cierto, ninguna de las dos cosas).
En aquella ocasión los autores llegaron a manifestarse, con pancartas y todo, ante las oficinas de la editorial.

Página de Manuel E. Darias publicada
en el Diario de Avisos el 30-10-1983
A parte de esos tres, no he sido capaz de encontrar ningún otro caso en el que los autores de historietas hayan realizado un acto colectivo para reivindicar sus propios derechos de autor. A pesar de que, como sabemos los que nos dedicamos a esto, en nuestra profesión no exista ningún sindicato al que acudir cuando se producen abusos, no tengamos ningún tipo de regulación específica, ni tan siquiera unas tarifas mínimas aceptadas por la mayoría y esto sea más un "sálvese quien pueda" que otra cosa.
(Sí, ya lo se, existe una Asociación de Autores de Cómics de España, no hace falta que me lo recuerden, yo fui uno de sus creadores, pero como se da la circunstancia de que, en su momento, fui ignorado, censurado y difamado por su junta, acabé saliendo despavorido de allí. No es sólo que no quiera verla ni en pintura por motivos personales, además su capacidad de convocatoria continúa siendo mínima y sus actuaciones, al menos mientras yo estuve allí, parecían más orientadas a conseguir socios de pago que a defender nuestros intereses gremiales).

¿A qué se debe, entonces, que siendo, como muchos dirían que somos, más o menos, gente de izquierda, comprometida en todo tipo de causas, a veces muy ajenas, esta pereza reivindicativa sobre asuntos que nos competen directamente?

No sé si es porque, viviendo en un país donde la mayoría de la gente aún da gracias a Dios por levantarse cada día a realizar un trabajo que detesta, nosotros, que hacemos un trabajo que adoramos, tenemos una tendencia masoquista a ser incapaces de valorar nuestro propio esfuerzo consintiendo así los bajos precios porque, al menos, hacemos "lo que nos gusta"

¿Existe entre los autores de cómic españoles cierto complejo de culpa que no afecta a otros trabajadores como, por ejemplo, a los mineros, y que busca desesperadamente la redención en las malas condiciones contractuales?

Es una hipótesis que me resisto a descartar del todo.

Lo que parece estar claro es que si no hay regulación, ni unas tarifas mínimas (un salario mínimo sería algo impensable dado que somos trabajadores autónomos) es porque los autores no han (hemos) querido. A los que les va bien trabajando para editoriales extranjeras les (nos) importa muy poco lo que se pague en España. Y muchos autores noveles aceptan incluso trabajar gratis para editoriales de aquí con la esperanza de hacerlo, más adelante, para editoriales extranjeras por un precio más justo.

Viñetas de "El soñador" de Will Eisner. (1985)

Cosechamos lo que sembramos.
Sólo un dato: en el año 2008 participé en un álbum colectivo, que editó una editorial española, junto con otros once autores. Que yo sepa tan sólo fuimos dos los que exigimos contrato.

La de historietista en España sigue siendo una profesión de francotiradores aislados unos de otros. Y para ganar la guerra lo que hace falta es un ejército regular.

Quizá una regulación de tarifas no sirva para que el mundo se ahorme a nuestra conveniencia, pero al menos serviría para que nadie cobre por debajo de unos mínimos razonables, que es lo que sucede actualmente. Desde luego no regular es mucho peor. Si hubiera una regulación aceptada por los profesionales y sus clientes los que tienen un caché alto lo seguirían teniendo, y los que empiezan lo harían en condiciones más justas.

¿Por qué hemos sido capaces de crear un sindicato de autores de cómic como si lo han hecho, por ejemplo, los actores españoles, teniendo en cuenta que ambas son profesiones liberales con muchos puntos en común?
La respuesta podría ser esta: porque lo actores españoles tienen trabajo en España, los autores españoles, salvo honrosas excepciones, NO.


Pero es que, además, como dijo Óscar Wilde, el problema del socialismo es que te quita muchas tardes libres.


Quiero agradecer la ayuda prestada por Miguel Gallardo, Jorge Ivan Argíz, Alberto López Aroca, Francisco Naranjo y Miguel Francisco durante la realización de este artículo. También a los amigos que tuvieron a bien comentar el tema en mi muro de FaceBook. ¡Gracias a todos!