Mostrando entradas con la etiqueta Divagaciones y articulillos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Divagaciones y articulillos. Mostrar todas las entradas

lunes, septiembre 23, 2024

De premios, capturas de pantalla y otras hierbas.

"Dex maux à dire" de Bea Lema

Cada año pasa lo mismo. Cada vez que se anuncia la obra ganadora del Premio Nacional de cómic toca polémica.

Y, de hecho, es normal. Nunca va a llover a gusto de todos. Se trata de un premio concedido por el Ministerio (o sea, dinero público, de ese que sale de los impuestos que pagamos todos) y muchos de los que nos dedicamos a esto tenemos en mente el título (o los títulos) que pensamos que debería recibir el galardón.

Este año la obra agraciada ha sido "El cuerpo de Cristo", un cómic intimista sobre la salud mental y las relaciones entre madre e hija. No estoy seguro de si tiene tintes autobiográficos.

Parte del cómic está realizado con bordados en un estilo sencillo, casi esquemático.

El arte, como saben, es algo subjetivo. Lo que a uno le maravilla a otro le horripila. Y a mi esta obra en concreto, ya lo he comentado, no me interesa demasiado, ni estética ni argumentalmente, sobre todo en este momento de mi vida en el que son muchos los problemas que tengo y lo que busco cuando abro una historieta es pura evasión

Esto, por cierto, no es algo que me pase sólo con "El cuerpo de Cristo" diría que el 90 % de las obras que se publican en España (12 títulos cada día según el Libro Blanco del Cómic español) tampoco me interesan lo más mínimo. De joven leía de todo pero con la edad me he vuelto más selecto.

No entro a valorar la calidad de la obra, ni soy crítico de arte ni me pagan por ello. No la critico (porque no me la ha leído).

Lo único que me he permitido, que no es lo mismo, es cuestionar en mis redes sociales si se trata de una obra premiable o no atendiendo a las propias bases del premio (que, recuerden, yo ayudé a redactar).

Ya opiné en su momento que Blacksad o Arrugas (por citar dos obras que me encantan) no deberían haber recibido el Premio Nacional por ser obras producidas en Francia. Y es que sigo pensando que un Premio Nacional debería fomentar la creación en la nación que lo otorga, no seguir perpetuando la diaspora actual y la compra de derechos al extranjero. Recuerden, sólo un 10% de los cómics que se publican en España se producen en España.

Viñeta de Fernando Fernández publicada en el año 1983 en el número 54 de la revista Zona 84. 
La fuga de talentos viene de lejos.

La primera versión de este cómic, "O corpo de Cristo" se publicó en 2018 y fue publicada por la Diputación Provincial de Coruña. Su realización, por cierto, fue financiada (no se si en parte o en su totalidad) por una beca de Angouleme (Francia) y tenía 104 páginas.



En 2023 aparece una segunda versión de la misma historia redibujada por la autora y en la que se añaden además 80 páginas. En Francia lo publicó Sarbacane bajo el título "Dex maux à dire". Aquí lo publica Astiberri.

El debate es si una reinterpretación de una obra es o no otra obra distinta.

¿Reinterpretación de la obra u obra distinta?
Imágenes de Bea Lema.

Yo creo que una obra redibujada y ampliada sigue siendo la misma obra, pero otros opinan que no, que es una obra distinta. 

Ahí están las dos polémicas. Una, si se trata o no de un cómic francés, y dos, si se trata de una obra del 2023 o de 2018.

En fin, cada cual puede opinar lo que quiera, no hay motivo para batirse en duelo o echar espumarajos por la boca.

En cualquier caso lo que yo opine sobre la primera cuestión importa muy poco. Ya escribí al ministerio en su momento (pueden leerlo AQUÍ) y Maria José Galvez Salvador, Directora General del Libro y Fomento de la Lectura, me respondió muy amablemente que yo no tenía razón, que lo habían hecho todo muy bien y que lo seguirían haciendo. Cosa que han cumplido.

Luego está el tema de las capturas de pantalla que alguien se dedica a hacer a mis redes sociales para enseñárselas a una persona que tengo bloqueada desde hace años y esta pueda dedicarse a criticarme en sus redes (a mi y a otros autores que no opinan como él).

Pues bien, como decía, soy una persona de verdad con problemas de verdad, y estas tonterías de instituto no me interesan lo más mínimo. De modo que, por favor, absténganse de tomarse la libertad de informarme de estas críticas. Lo que alguien que ni me conoce ni me importa opine sobre mi persona me interesa muy poco. Y si lo tengo bloqueado es para no leer sus entradas.

Absténganse también de pedirme explicaciones (sobre todo si no nos conocemos) porque yo no tengo que dar explicaciones a nadie sobre lo que me interesa o no leer.

Se me ha dicho, además, que si la obra no me interesa debería guardar silencio por respeto a la autora. Francamente, no veo por qué debería guardarme mis opiniones para mí mismo si es un tema del que está opinando todo el mundo (algunos de manera mucho menos respetuosa que como yo lo he hecho).

Invito a quienes no tengan interés en leer mis opiniones a silenciarme o bloquearme en twitter y facebook. Si no quieren perderse mis bonitos dibujos pueden seguirme en instagram, donde no opino de nada. 

Y no tengo más que añadir al respecto. Quizá el año que viene haya nueva polémica (casi seguro que la habrá) y quizá me apetezca dar mi opinión sobre ella. O quizá no. 

viernes, marzo 15, 2024

Día del cómic: seguimos sin tener nada que celebrar.


Ha pasado un año desde el anterior día del cómic y seguimos igual, si no peor. Personalmente no creo que haya nada que celebrar. Y como seguimos igual de precarios, pues reciclo las imágenes del año pasado y añado, de paso, algunas nuevas aparecidas en el Libro Blanco del cómic, ese que encargó el Estado, que tanto dice apoyar el arte y la cultura, a esa asociación, que tanto dice apoyarnos a los autores.

Y es que echando un vistazo al susodicho libro blanco ellos mismos constatan que, en algunas cosas, coincide con lo que llevo años diciendo (y que todos sabemos): Precariedad de los autores, saturación de mercado, sólo un 10% de producción propia, fuga de talentos (que el propio Ministerio de Cultura fomenta -y seguirá fomentando- otorgando el Premio Nacional a obras producidas en Francia). Me parece bien que todo eso se ponga por escrito, de lo que no estoy seguro es de que haberlo hecho nos vaya ayudar a los creadores en algo. Ya se verá. Yo sigo siendo escéptico.


Mientras un Estado nos obligue a pagar todos los meses 300 euros de autónomos a los profesionales de un sector en el que el 64% de estos no alcanza unos ingresos equivalentes al salario mínimo interprofesional en España, o sea, que están por debajo de los 10.000 euros anuales, el que haya un día del cómic para que salgan unas cuantas imágenes de cosplayers en los telediarios o que repartan subvenciones no nos va a servir de nada.

¿Cómo alguien que gana 10.000 euros al año puede pagar 3.600 a la seguridad social y seguir pagando vivienda, luz, agua, comida y ropa? No, a mi tampoco nos salen las cuentas.

Claro, los impuestos son necesarios, no lo dudo, pero se deberían pagar en función de lo que se ingresa, no poner una tarifa plana mensual insostenible para la mayoría.

Postureo, eso sí, todo el que quieran.

Hasta el año que viene.















martes, septiembre 26, 2023

Carta abierta al Ministro de Cultura y Deporte

Hace unos días envié una carta dirigida al señor Miquel Octavi Iceta i Llorens , Ministro de Cultura y Deporte, a la señora María José Gálvez Salvador, Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura, al señor Carlo Emanuel Penna Gómez, Subdirección General de Promoción de Industrias Culturales y al señor Jesús González González,  Subdirección General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas solicitando que aclaren las bases del Premio Nacional de cómic para que deje de haber polémica al respecto. Creo que un pequeño cambio en su redacción sería suficiente y así, quienes ayudamos a redactarlas, sabremos de una vez por todas si la intención es fomentar la creación y edición en España, como nos dijeron en su momento, o por el contrario, se trata de seguir animando a nuestros jóvenes talentos a que se vayan a trabajar fuera.

Probablemente no sirva de nada, pero al menos yo he expresado mi opinión al respecto. 

Bajo la imagen está la transcripción de la carta.


Al señor Miquel Octavi Iceta i Llorens , Ministro de Cultura y Deporte.

A la señora María José Gálvez Salvador, Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura.

Al señor Carlo Emanuel Penna Gómez, Subdirección General de Promoción de Industrias Culturales. 

Al señor Jesús González González,  Subdirección General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas. 

Les escribo en relación a la concesión del Premio Nacional de cómic para cuya redacción de las bases fui convocado el 11 de enero de 2007, en calidad de representante de AACE (Asociación de Autores de Cómic de España) por Xose Areses, el entonces Subdirector Adjunto de la Subdirección General de Promoción del Libro, de la Lectura y de las Letras Españolas del Ministerio de Cultura a reunirme en la sede de la Subdirección General de Promoción del Libro, sita en la calle Santiago Rusiñol nº 8 de Madrid, para formar parte de un grupo de trabajo creado previamente.

La disposición 5475 del BOE núm. 51 de 2023 indica la Resolución de 15 de febrero de 2023, de la Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura, por la que se convoca el Premio Nacional del Cómic, correspondiente a 2023. 

En ella se especifica lo siguiente:

El Premio Nacional del Cómic distinguirá la mejor obra de este medio creada por autoras o autores españoles, en cualquiera de las lenguas oficiales españolas, publicada en España en su primera edición entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2022, que haya cumplido los requisitos legales establecidos para su difusión. Se considerará como fecha de publicación la que aparezca en el área de mención de edición. En caso de no indicarse la fecha en el área de mención de edición, se tendrá en cuenta la que figure en el número de Depósito Legal, en el copyright o en otras fuentes del propio libro que acrediten de forma lógica el año efectivo de su publicación. Quedan excluidas, con carácter general, las antologías que constituyan una selección de fragmentos de obras ya publicadas en forma de libro, sólo podrán considerarse una obra inédita incluida en la antología. Asimismo, en el caso de las denominadas «obras completas» y las recopilaciones de obras sólo podrá ser tenida en consideración una obra inédita incluida en las «obras completas» o recopilaciones de obras. También quedarán excluidas las obras colectivas en las que participen más de tres autores o autoras. 

Este año 2023, al igual que ha sucedido en varias ocasiones anteriores, la obra premiada con el Premio Nacional de Cómic fue producida por editores franceses, además fue editada en primera edición en Francia hace dos años.

Me refiero, claro, a la obra editada en lengua francesa en su primera edición por la editorial Delcourt bajo el título "Nuit couleur larme" en al año 2021. que posteriormente fue traducida al español bajo el título "Grito Nocturno" y editada por Norma en España en 2022.

No es mi intención menospreciar el trabajo de los compañeros o compañeras cuya calidad, por descontado, merece todo el reconocimiento del mundo.

Pero el problema aquí es que se está faltando al espíritu de la redacción de las bases del premio, que debería fomentar la creación y edición de cómics en España y no la compra de derechos a países extranjeros.Y además incumple, a mi modo de ver, las reglas del premio.

El hecho de que las bases no dejen claro si las obras que optan al premio pueden haber sido editadas anteriormente, en su primera edición, en un país y lengua extranjera o no, ha causado distintos tipos de interpretaciones por parte del jurado y provocado no pocas polémicas y tensiones entre los profesionales del cómic español.

Por todo ello les ruego que recapaciten sobre el hecho de a quién se quiere beneficiar realmente con la concesión del premio y modifiquen las bases clarificándolas para que no exista riesgo de que estas sean malinterpretadas.


Sería tan sencillo como añadir un párrafo que especificara:

- Quedan excluidas todas las obras no editadas en su primera edición en cualquiera de las lenguas españolas.

O bien.

- Quedan incluidas todas las obras no editadas en su primera edición en cualquiera de las lenguas españolas.

Por supuesto recomendaría la primera opción ya que, cuando fui convocado a la reunión del 11 de enero de 2007 todos los presentes, o al menos así lo recuerdo yo, estábamos de acuerdo en que la intención del premio era la de promover el fomento de la industria del comic en España e incentivar las creaciones de sus profesionales. 

Cada vez que se premia a una obra producida en Francia o cualquier otro país que no es el nuestro es cierto que el autor o la autora recibe un reconocimiento a su obra y una ayuda económica nada despreciable en una profesión en la que, salvo excepciones, nos movemos en la precariedad o el pluriempleo, pero hay también que señalar que una gran parte del dinero generado por la venta de la obra (incentivada por la concesión del premio gracias a la visibilidad que adquiere y a la compra de ejemplares por parte de las Bibliotecas Públicas del Estado) no va a parar ni a ese/a autor/a ni a la editorial española que compró los derechos de edición a la editorial extranjera, va a parar a esa última.

Además resulta tremendamente injusto que autores/as que han sido contratados/as por editoriales francesas cobrando una media de 300-350 euros por página aspiren al mismo premio que otros/as que han sido contratados por editores nacionales cobrando una media de 20-30 euros por página, es decir, cobrando muchísimo menos por hacer el mismo trabajo. Bajo mi punto de vista es un agravio comparativo para quienes trabajan para el mercado nacional, cuyas obras han llegado a las librerías con mucha más dificultad.

Pero sobre todo, como digo, lo más grave es que premiando obras producidas en el extranjero no sólo no valoramos la labor de las editoriales que apuestan por producir obra aquí con autores/as de aquí, al mismo tiempo  promovemos también que estos/as autores/as busquen trabajo fuera de España y que las editoriales de aquí compren, a posteriori, los derechos de autor a estas editoriales extranjeras para poder publicarlas luego.

El mercado francés tiene, como todos, sus propias reglas e idiosincrasia y cuando los autores españoles trabajamos (yo lo he hecho muchas veces, así que hablo con conocimiento de causa) para él tenemos que adaptar nuestras historias y nuestra manera de hacerlas (estilo, formato, temáticas etc.) a su manera de hacerlo. Eso nos perjudica a los autores españoles a la hora de alcanzar una manera singular de desarrollar nuestro arte y entorpece la búsqueda de nuestra propia personalidad, identidad, y nuestras propias temáticas. 

No deberíamos permitir que nuestra cultura dependa de la manera de hacerla en cualquier otro país. La riqueza está en la variedad.

Todos los años editoriales españolas apuestan por obras de autores/as españoles/as y entre ellas hay calidad de sobra para ser premiadas sin tener que recurrir a premiar la traducción en español de una obra producida en Francia o cualquier otro país.


Atentamente:

Sergio Bleda Villada

Autor profesional de cómics.

Valencia. 13/9/2023


jueves, abril 06, 2023

Adiós, maestro.

Ciro en la exposición del Ateneo Albacetense en el año 1993.

Fue en el año 1991 cuando Manuel Cifuentes Rodriguez, más conocido como Ciro, abrió, con su socio Javi, lo que para mi será siempre la primera tienda especializada en cómics en Albacete, "Comic-rol". "Especomic-2000" o "El víbora" fueron intentos anteriores (en los que Ciro no tuvo nada que ver) pero no prosperaron.

Según esta web se constituyeron como empresa el 25/01/1991.

Seguramente la descubrí al poco tiempo de abrir, ya que estaba emplazada en la calle Octavio Cuartero, muy cerca de donde yo vivía.

Para promocionar la tienda tuvieron la acertada idea de convocar un concurso de cómics al que, por supuesto, me presenté. Gané el primer premio de mi categoría. El premio era un cómic en tapa dura de un par de autores de los que no había oído hablar. Unos tal Morrison y McKean.Se titulaba Arkham Asylum" y, para mi, que apenas leía cómic americano, supuso todo un descubrimiento.

A partir de ahí esta tienda de cómics y Ciro se convirtieron en una constante en mi vida.

Allí conocí a algunos de mis mejores amigos y a grandes aficionados. Allí firmé mi primera obra publicada, "los Saurios". En el cuarto número de la edición de Planeta de "El Baile del Vampiro" puede verse una foto mía firmando ejemplares (en la que no se me ve la cara) al lado de Ciro.

Fotografía publicada en el número 4
de "El Baile del Vampiro" (Planeta)

Cuando decidí viajar a Barcelona para ofrecer mi trabajo a las editoriales fue Ciro quien me pasó el teléfono de La Cúpula. Gracias a ese viaje y a aquel contacto comencé a publicar en la revista "Kiss Comix".

Además de librero siempre fue un dinamizador de la cultura del cómic en Albacete. Gracias a él obtuve alguno de mis primeros trabajos, como la colaboración en la revista Zahora (nº 14) especial cómic, en el que publiqué mi primera historieta larga (16 páginas y la portada doble).

Se puede ver en esta web de la Biblioteca Digital de Albacete. También incluye una historieta suya de 6 páginas "Historias de brujas y duendes".


Páginas para Sociedad Pop-Extra. Noviembre 1998.

Publicó sus cómics e ilustraciones en multitud de publicaciones, tanto convencionales como fanzines, diseñó cientos de logotipos, hizo escenografías para teatro, cartelería institucional, storyboards, murales... hasta pintó coches. 

En el año 1992 fui con Javi y con él a mi primer Saló del cómic de Barcelona. Ellos me consiguieron un pase de librero. Allí me presentó a Toutain, al que pude enseñarle mis dibujos.


Saló del cómic de Barcelona. 1992. En la exposición de Jordi Bernet.


Un tiempo después, en unas pequeñas jornadas de cómic celebradas en el Ateneo Albacetense expuso sus originales al lado de los míos y los del resto de los colaboradores del fanzine "Trazo Cero", financiado por el Ayuntamiento. En estas jornadas conocí a Alberto López Aroca.

En un momento dado pasó a impartir las clases de cómic en la Universidad Popular de Albacete, por la que, hasta hoy, han pasado todos aquellos que han querido dedicarse a esto de los tebeos, incluyéndome a mi, a Vicente Cifuentes, Lázaro Muñoz, Javi Martínez y tantos otros.

Ciro fue la primera persona que me puso un pincel en la mano para entintar un dibujo. Esto es algo por lo que siempre le estaré agradecido. Lamento no habérselo dicho lo suficiente.

Ayer por la tarde me comunicaron la triste noticia de que Ciro, mi librero, mi profesor, mi mentor, iba en su moto con su hijo cuando un coche les arroyó. El chaval resultó herido leve pero su padre falleció en el hospital.

La noticia del accidente ha salido aquí. No mencionan su nombre, ni la importancia que tuvo para la vida de aficionados y profesionales en Albacete.

La noticia me ha dejado destrozado. Ciro nació en Albacete un 28 de diciembre de 1964, en el día de los inocentes. Tenía 58 años, la mayoría de los cuales los dedicó a contagiar su amor por la historieta, contribuyendo a formar a muchos de los que nos dedicamos a esto.

Imagen del perfil de Facebook de Ciro.

Esta tarde será el entierro y sus familiares y allegados le darán su último adiós. Mis más sinceras condolencias para todos ellos. Lamento profundamente no poder estar allí.

Me cuesta mucho seguir escribiendo. Adiós, maestro. Espero que estés donde estés haya muchos tebeos, buena música y un montón de material de dibujo. Si volvemos a encontrarnos seguro que tendremos mucho de lo que hablar.

Gracias por tu ayuda. Gracias por tus consejos, por aquellas largas conversaciones en la tienda, mirando novedades y descubriendo a los clásicos. Sin ti habría sido más difícil y, sin duda, mucho menos divertido.

Te añoraremos.

Sergio Bleda.




miércoles, marzo 15, 2023

Día del cómic

 


Mañana 17 de marzo se celebrará el día del cómic en España.

Mirando en mi bola de cristal, veo con bastante claridad lo que va a suceder:

Algún político saldrá pletórico por televisión alabando nuestra pujante industria llena de talentos locales. Estamos en año de elecciones, así que cualquier medalla se queda pequeña. Hay que acumular méritos.

Algún autor (o autora, por aquello de la paridad) que seguramente trabaja para editoriales extranjeras y que acumula éxitos y premios y al (o a la) que le va estupendamente, a diferencia del resto de sus compañeros/as que viven en precario, hablará con nostalgia de los tebeos de su infancia. Hay que escenificar la pasión.

Algún gestor de alguna organización que presuntamente lucha por nosotros los autores (que somos, parece, incapaces de luchar por ellos nosotros mismos) nos dirá lo agradecidos que tenemos que estarles, porque sin ellos este día no existiría. Hay que demostrar quien defiende nuestros intereses.

En definitiva, parece, que se hablará de todo, menos de lo que importa. ¡Que nadie nos arruine la fiesta!

Yo, por mi parte, me preguntó qué narices hay que celebrar. Las tiradas son cada vez más pequeñas, lo que hace que los derechos de autor que cobramos quienes creamos los cómics no lleguemos a ganar lo suficiente para pagar la cuota de autónomos. Los editores españoles siguen comprando fuera de España el 90% de lo que producen. Y el porcentaje que de la venta de cada cómic se lleva el autor sigue siendo un insuficiente 10%




Alguien sacará algún beneficio de esto, supongo. Yo por mi parte he creado estas imágenes para rularlas por mis redes sociales. Sé que van a pasar desapercibidas entre tanto jolgorio, y que a nadie le gustan los aguafiestas, pero con casi 50 años que tengo ya empiezo a estar harto de poner la sonrisita miestras agonizo.

¡Que sigan las celebraciones! ¡Que vivan los funkos, el "manga" y las pelis de Marvel! Yo todavía tengo mucho que reivindicar y #nadaquecelebrar






jueves, octubre 20, 2022

Sectarios del Cómic

 


Del 19 al 23 de octubre se celebrará en Frankfurt la Feria del Libro y este año España es el invitado de honor.

Una asociación llamada "La Sectorial del Cómic" presentará un catálogo de venta de derechos en el que aparecen varias editoriales españolas con el fin de que los editores alemanes (e, imagino, de otros países) tengan conocimiento del material editado en España cuyos derechos pueden adquirir.

Hasta ahí todo bien ¿no?

Bueno, no del todo.

Para empezar, el hecho de que una entidad "formada por representantes de todas las áreas del sector para luchar por la difusión, mejora y conocimiento del noveno arte" (como ellos mismos se autodenominan en su web) incluya tanto a autores como a editores y distribuidoras ya debería hacernos saltar las alarmas. Es como si juntamos en una misma asociación al sindicato de policía y a la mafia siciliana, o a la patronal y los sindicatos, cada uno con sus propios intereses y objetivos, a veces radicalmente opuestos. Ah ya, que esto va de que vamos todos en el mismo barco y hay que remar en la misma dirección. ¿Sí? Bueno, ya veremos.

El caso es que, como decía, en el pasado Salón del Cómic de Granada presentaron el flamante Catálogo de derechos de cómics españoles la Directora General del Libro y Fomento de la Lectura María José Gálvez y el presidente de la Sectarial, perdón, Sectorial del Cómic Alejandro V. Casasola.

Total, que como autoeditor que soy, me interesé por saber si me habían incluído en esa maravillosa lista de 35 empresas editoriales para "fomentar la venta de derechos internacionales para la traducción de las obras a otros idiomas" y ¡oh, sorpresa! resulta que no, que no aparezco porque (al igual que otras editoriales como Diábolo o Spaceman) no cumplo con sus parámetros de selección. Unos parámetros que han decidido ellos solitos y que no han sido impuestos por nadie. Los han elegido ellos porque patata. Que para eso son los listos del cómic y saben mejor que nadie quien merece ser promocionado en el extranjero y quien no.

Los parámetros que han seguido han sido los siguientes:

-Empresas editoriales y sellos que en los últimos 4 años hayan publicado al menos 5 cómics de producción nacional con distribución en librerías.

-Sellos editoriales gestionados directamente por autores siempre que tengan una identidad o marca clara y distribución nacional en librerías.

Y ahí está el dato. "Siempre que tengan distribución nacional en librerías" o sea, siempre que pasen por distribuidora y paguen un 50% a la misma.

 ¿Entienden ahora por qué no se puede poner a la patronal y a los trabajadores en la misma asociación?

Esta gente prefiere ponerse de parte de las distribuidoras antes que de los autores.

Esta gente no tiene ningún problema en incluir a editores que pagan una auténtica miseria a los autores antes que a autores que viven dignamente de su trabajo gracias a la autoedición.

¿Qué pasa? ¿que si no pasas por distribuidora ya no eres un autor? precisamente somos quiénes no podemos permitirnos pagar el 50% del pvp a una distribuidora quiénes necesitamos más ayuda. Pero eso a esta gente no le importa una mierda, porque a ellos, que dicen que el mundo del cómic español les importa mucho, los problemas reales de los autores les son completamente ajenos. Les importa pillar subvenciones, les importa pegarse viajes a Frankfurt pagados con dinero público y les importa hacerse fotos con el político de turno porque ahí ganan los dos, gana el político porque parece que está haciendo algo por la cultura y ganan ellos porque dan la imagen de que están haciendo algo para que el político haga algo por la cultura. Pero siguen sin crearse lectores, los autores en precario seguimos pagando unos autónomos abusivos y se siguen pidiendo ayudas para que las editoriales sigan editando material extranjero o pagando cuatro perras a los autores de aquí. Y así todo sigue igual.

¿Y estos son los que van a salvar el mundo del cómic? ¡Qué vergüenza!

Otra cosa que también tiene guasa es lo de tener que haber publicado al menos 5 cómics en 4 años. Pero, vamos a ver, ¿qué autoeditor puede escribir dibujar y publicar 5 cómics en 4 años? ¿Saben estos cuánto se tarda en hacer un tebeo? Claro, Jordi Bayarri (Anillo de Sirio) y Pau (Escápula) lo han hecho, y por eso están incluidos en el listado, (y vaya por delante que admiro y respeto el trabajo de estos dos grandes autores y amigos) el primero porque tiene un estilo muy sencillo y el segundo porque ha estado publicando material ya realizado previamente y alguno incluso publicado antes por editores franceses. Los que tenemos un estilo más elaborado y partimos de cero somos castigados por ello y nos quedamos fuera del club de amiguetes.

Pues muy bien. Qué les vayan dando.

Y ustedes dirán: "Sergio Bleda, lo que te pasa es que estás cabreado porque no estas en la lista"

 Y yo les digo: ¡Pues claro que estoy cabreado! soy humano, este es mi trabajo y me jode que me lo pongan tan difícil quiénes dicen que me van a facilitar las cosas. Pero la cuestión no es si estoy o no cabreado, la cuestión es si consideran ustedes justo que yo, y los autores que están en mi misma situación, nos quedemos fuera. ¿Tanto les costaba poner otros parámetros para incluir a más autores? ¡Ni que les cobrarán por cada autoeditor que incluyan!

Desde luego como el catálogo este de Frankfurt sea tan útil como aquel de autores valencianos que se regalaba en Angouleme y que los editores franceses no tocaban ni con un palo (y esto lo sé yo porque estaba allí y pude verlo con estos ojitos que se van a comer los gusanos) vamos listos.

¿Y esta sectarial, perdón, sectorial, es la que iba a negociar un reparto más justo de los porcentajes para que los autores cobrásemos más del 10% que nos llevamos por la venta de cada tebeo?

Madre mía, que Dios nos coja confesados.


Pueden consultar el catálogo en este LINK: https://sectorialcomic.com/catalogo_derechos_francfort_2022/

miércoles, marzo 02, 2022

Un llamamiento a mis compañeros de profesión.

 


Escribo estas líneas preocupado por la deriva de los acontecimientos y en base a opiniones y movimientos que vengo observando en algunos de mis compañeros.

Y lo hago para apelar, primero, a la sensatez (o al menos a lo que yo considero sensato), y segundo, si eso falla, a la solidaridad.

La historia es la siguiente:

El 11 de enero de 2007 fui invitado, en calidad de representante de AACE (Asociación de Autores de Cómic de España) por Xose Areses, el entonces Subdirector Adjunto de la Subdirección General de Promoción del Libro, de la Lectura y de las Letras Españolas del Ministerio de Cultura a reunirme en la sede de la Subdirección General de Promoción del Libro, sita en la calle Santiago Rusiñol nº 8 de Madrid, para formar parte de un grupo de trabajo creado previamente para sentar las bases del Premio Nacional de Cómic.(*)

Uno de los objetivos de dicho premio ( o eso creí entender yo) era la de fomentar la creación y edición de obras en España, no la de fomentar que los autores españoles se busquen la vida fuera del país y el que los editores adquieran luego esas obras publicada por editoriales extranjeras dibujada por autores españoles (que es lo que pasa actualmente).

Lógicamente si se premian obras realizadas por autores españoles pero que han sido producidas en Francia, Japón o Estados Unidos lo que se está fomentando desde el Estado es todo lo contrario. Se está animando a las editoriales que sigan haciendo lo que hacen ahora, es decir, comprar el 90% de lo que se publica en España fuera.

Y por eso la resolución segunda de dicho premio especifica lo siguiente:

(Resolución Segunda) Al Premio Nacional de Cómic optarán las obras escritas en cualquier lengua española por autores españoles y editadas en España en su primera edición, entre el 1 de enero y el 31 de diciembre.

(BOE del 20 de junio de 2007)


Que un autor español, que ya opta a los Premios Nacionales de los países extranjeros en los que se publican originariamente (como lo fue el caso de Blacksad que recibió, entre otros, el premio a mejor serie en Angouleme en 2006) opte a un Premio Nacional con esa misma obra es un agravio comparativo hacia los autores que sí publican en España (y también hacia los editores que arriesgan y publican esas obras frente a los que no arriesgan y van a lo seguro comprando fuera obras que ya han tenido éxito) y resulta injusto porque esas obras no han sido creadas en igualdad de condiciones.

El autor que trabaja para un editor español ha generado (en la mayoría de las ocasiones) su obra en precario, mientras que el que la hace para un editor francés ha cobrado bastante mejor y ha tenido mucho más tiempo para dedicarle a su obra, por tanto seguramente será de mejor calidad y, de paso, tendrá una mejor promoción.

Un par de ejemplos de contratos y adelantos que conozco de primera mano, ya que se trata de contratos que tengo delante de mi ahora mismo y de obras publicadas y cobradas en su momento por quien les habla:

        -EDITORIAL ESPAÑOLA- Novela gráfica de 222 páginas. Tirada de 2.500 ejemplares. Adelanto para los autores (dibujo/guión) de 3.800€

(Sale a 17 € la página)

        -EDITORIAL FRANCESA- álbum de 46 páginas. Tirada de 10.000 ejemplares. Adelanto para los autores (dibujo/guión) 17.250 € (otros 4.230 para el colorista)

(Sale a 375 € la página)

En ambos países los autores reciben un 10% del PVP de la obra, pero como todo depende de la tirada, al tener en Francia tiradas más grandes el autor recibe mucho más dinero por hacer el mismo trabajo.

Ustedes me dirán, pero a mi me parece injusto que un autor que ha tenido el privilegio de cobrar 375€ por página opte al mismo premio que otro que ha cobrado menos de 17€ por página. Sobre todo teniendo en cuenta que el primero ya opta a un premio similar en otro país y el segundo no.

Por cierto, que si nos fijamos en el Premio Nacional de literatura pasa exactamente lo mismo.

En sus bases se especifica que:

El Premio Nacional de Literatura en la modalidad de narrativa del año (el que toque) distingue una obra escrita en este género literario por un autor o autora española, escrita en cualquiera de las lenguas del Estado, publicada en España en su primera edición, entre el 1 de enero y el 31 de diciembre.

Sería absurdo que un escritor español que publica una novela en México y opta al Premio Nacional de Artes y Literatura que otorga aquel país pretendiera optar luego también al Premio Nacional español de Literatura con esa misma novela.

Siguiendo con México, voy a poner otro ejemplo muy sencillo: “La forma del agua”, del director mexicano Guillermo del Toro, optó en 2018 a los Premios Óscar de Hollywood (en varias categorías, incluyendo la de mejor película)

Fue galardonado con dos premios Óscar, al Mejor director, y a la Mejor película.

Optó a ese premio por ser “La forma del agua” una producción americana (Bull Productions, Fox Searchlight)

Si la obra hubiera sido de producción mexicana sólo habría podido optar al premio a mejor film de habla no inglesa.

Se da la circunstancia de que ese mismo director en 1993 ganó el Premio Ariel (un premio otorgado anualmente por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas) a Mejor Película con “Cronos”.

Evidentemente optó a ese premio por ser “Cronos” una producción mexicana (Prime Films, Iguana Producciones)

No tendría mucho sentido que Guillermo del Toro pretendiera conseguir otro Premio Ariel con “La forma del agua” ¿verdad?

Otra cosa sería que desde su país se diera un reconocimiento como director por su trayectoria artística, nada que objetar, pero si lo que se premia no es una persona sino una obra, como sucede en el Premio Nacional de cómic o en el Premio Nacional de Literatura, sería tan absurdo que se premiara a “La forma del agua” en México como que se le de el premio nacional español a cualquier cómic producido en Francia, USA, Japón o cualquier país extranjero, independientemente de cuál fuera la nacionalidad del autor, donde viva, o dónde pague sus impuestos.

Esto, por desgracia, ya ha pasado al menos dos ocasiones que yo recuerde. Una fue a Paco Roca con “Arrugas” (Delcourt) y otra a Guarnido y Díaz Canales con uno de los álbumes de la serie “Blacksad” (Dargaud) (aunque no tendría por qué volver a pasar, a partir de ahora podemos hacer las cosas bien) y se hizo porque se saltaron a la torera las bases de Premio Nacional, causando malestar (y con razón) entre algunos profesionales españoles que optaban a esos premios.

Lo que me preocupa (y ahora viene el llamamiento a mis compañeros y compañeras) es que varios autores españoles pretenden hacer llegar (a través de alguna de las asociaciones de autores que existen actualmente) una petición al Ministerio de Cultura para que cambie las bases del premio y convierta lo que hasta ahora ha sido una excepción en una norma.

Es decir, que los autores que han publicado sus obras en primera edición en Francia puedan optar al Premio Nacional de Cómic (dotado, no lo olvidemos, con una cuantía de 15.000 euros) en igualdad de derechos a los autores que sí trabajan para la industria (si es que eso existe) nacional.

¿Por qué me preocupa esto hasta el punto de tenerme desvelado varias noches desde que me enteré de estos movimientos? ¿por qué escribo sobre algo que todavía no ha sucedido?

Y se que tiro piedras sobre mi propio tejado. Respeto y valoro enormemente el trabajo de estos compañeros, me voy a encontrar con algunos de ellos el próximo fin de semana en el Salón del cómic de Valencia (incluso firmo mis obras en algunos stands en los que ellos también estarán) y ahora mismo me siento como si estuviera dibujando una diana en mi espalda y repartiendo escopetas.

Miren, por si se lo están preguntando, yo no creo que nunca jamás de los jamases tenga yo la más mínima posibilidad de optar al Premio Nacional con el tipo de cómics que hago, ni de los que hago para el mercado francés (actualmente en proceso) ni de los que hago para el mercado español con mi propia editorial autogestionada (también actualmente en proceso). No es que quiera “quitarme competencia”.

Para mi el mayor de los premios, se que no me van a creer, es tener lectores.

Y no, no ha sucedido todavía, de hecho espero que esa petición no llegue a realizarse nunca y que, en caso de que se realice, el Ministerio de Cultura haga oídos sordos. Pero la cuestión es que ya se ha creado un grupo que ha decidido redactarla, ya se ha votado y ya se han elegido representantes que traten de hacerla llegar a quien corresponda.

En primer lugar creo que las bases están bien como están, cumplen con los objetivos que nos marcamos cuando ayudamos a su redacción y creo que lo sensato es dejarlas así. (sobre todo teniendo en cuenta que sus condiciones son las mismas para el Premio Nacional de Literatura y, seguramente, para el resto de Premios Nacionales como el de poesía, teatro, etc... ¿por qué tendría que tener el Premio Nacional de Cómic una consideración especial?)

Gracias a él autores como Ana Penyas, Magius, o Rayco Pulido han obtenido visibilidad y relevancia para sus obras, y además han recibido un empujón económico que, sólo con las ventas del cómic y el apoyo de sus editores españoles, no habrían tenido.



En segundo lugar creo que es de justicia ser solidario con quienes están en peor situación que tú.

Está claro que a todos nos vienen bien 15000 euros pero no creo que merezca la pena crear división entre compañeros sólo por la pasta. Porque me extrañaría que a quienes publican aquí trabajando en precario les pareciera bien, y esto puede crear un cisma difícil de superar en esta maravillosa profesión.


De modo que...

Compañero, compañera:

Si trabajas para el mercado de cómic extranjero, tus obras se publican allí antes que aquí y piensas solicitar que tu trabajo opte también al Premio Nacional, te lo pido por favor...

No lo hagas.


Y, bueno, ya lo he soltado. Espero poder dormir esta noche.


(*)

En la reunión nos encontrábamos las siguientes personas:

Por el Ministerio de Cultura (Sub. Gral. Promoción del Libro la Lectura y las Letras Españolas):

Mónica Fernández Muñoz (Subdirectora General)

Xosé Areses Vidal (Subdirector Adjunto)

Társila Peñarrubia Merino (Jefa Servicio de Promoción de las Letras Españolas)

Orlando Carmona Cormano (Tit. Sup. Admón.)

Y el resto:

Nacho Casanova (FADIP), Horacio Altuna (APIC), Carles Santamaría (FICÓMIC), Emilio Gonzalo (EXPOCÓMIC) Joan Miquel Morey que iba en calidad de representante de la Asociación de Amigos y Víctimas del Cómic y, según parece, de un Gremio de Librerías Especializadas en Cómic, Fernando Tarancón que iba en calidad de editor de Astiberri y representante de Librerías Especializadas, Álvaro Pons que iba en calidad de miembro de la Asociación de Críticos y Teóricos de la Historieta en España, Alejandro Casasola quien iba como representante del “Grupo Andaluz” y yo como representante de AACE.




miércoles, enero 13, 2021

30 años de Saurios... y más.

 

Hoy, 13 de enero de 2021, se cumplen 30 años de la publicación de mi primera tira de "Los Saurios", lo que marcaría el inicio de mi trayectoria profesional.

Una fría mañana, supongo que a finales del año 1990 mi madre decidió presentarme a Demetrio. 

Nunca le he preguntado por qué fue precisamente entonces, y no antes cuando decidió hacerlo. Hacia poco que había abandonado mis estudios y supongo que se hartó de verme dando tumbos de un lado a otro con mis dibujos sin saber muy bien qué hacer con ellos, así que me llevó a un edificio situado en el centro de la ciudad. En ese edificio había una tienda de juguetes llamada “Didó”, que siempre me fascinó, además de una discoteca cerrada hacía tiempo (pero que a finales de los setenta debió de ser la monda) y un par de tiendas de decoración de esas que viven de venderle a algún pudiente caprichoso una mesita horrible o cierto tipo de lámpara a alguna señora casada con el dinero de algún médico. 

Lo que yo no sabía era que en ese mismo edificio se encontraba además la redacción del semanario regional “Crónica”.

Allí fue donde conocí a Demetrio Gutiérrez Alarcón. La primera persona que me dio una oportunidad.

Demetrio Gutierrez Alarcón.

El tal Demetrio había dirigido uno o dos periódicos para los que había trabajado mi madre como redactora (creo recordar que uno de ellos era “La voz de Albacete”) y su idea era que le mostrara algunos dibujos míos para intentar colarme. El sueldo era lo de menos, yo solo quería poder demostrarle al mundo lo que era capaz de hacer, la verdad es que por aquel entonces no era capaz de hacer demasiado, pero en fin algo había. 

Entré con ella en el piso en el que el señor Gutiérrez tenía su despacho, el resto de la redacción, almacén y, sospecho, vivienda. Mientras yo esperaba en el despacho de este hombre, mas nervioso que un flan, todo hay que decirlo, mi madre entró acompañada de una mujer (¿secretaria?, ¿esposa?...) y volvió al rato con el susodicho. Ambos mantenían una animada conversación. 

Mi madre nos presentó, nos dimos la mano y el comenzó a mirar mi trabajo.

Como cualquier dibujante sabe, el momento en que la persona que tiene el poder de decidir si va a darte o no un empleo mira por primera vez lo que has seleccionado para ese fin, es sin duda el peor. Un cosquilleo casi imperceptible te recorre de arriba a abajo, notas como tus pies no están todo lo unidos al suelo que quisieras y te dices a ti mismo una y otra vez: “No debí haber traído ese dibujo”. “Ni ese”. “Dios, ¿cómo he sido tan imbécil de traer ese otro?”.

Es como haber entrado voluntariamente en una cámara de tortura de las “SS” con la esperanza de salir de allí con una recomendación del mismísimo Hitler.

Afortunadamente esta vez salí bien parado. Demetrio dijo que mi trabajo era “publicable”. Seguramente, si hoy en día un editor dijera eso de un proyecto que acabo de presentarle, como poco colgaría el teléfono sin mediar palabra y luego ahorcaría a su perro en su garaje o pagaría a alguien para que le atropellara con una vieja camioneta. Sin embargo eran otros tiempos, yo no había publicado ni una miserable caricatura en toda mi vida y esa palabra me sonó a gloria bendita. Puedo jurar que oía a los ángeles y arcángeles cantando el Aleluya mientras Demetrio decía: “publicable”. Era lo mas bonito que me habían dicho nunca.

Me preguntó si sería capaz de entregar una tira todos los martes y yo le dije que sí, por supuesto. Si en ese momento me hubiera pedido veinticuatro tiras diarias le habría dicho lo mismo. Y si me hubiera preguntado si estaba dispuesto viajar hasta el Tíbet, arrancarle la túnica al mismísimo Dalai Lama y traérsela envuelta en papel de regalo la respuesta también hubiera sido afirmativa.

Bueno, la cosa ya estaba hecha, tenía un trato, ahora solo necesitaba algo que poner en esas tiras. 

Tiempo atrás me habían regalado un pequeño dinosaurio azul de  escayola que sujetaba una pancarta en forma de corazón rojo. A mí siempre me habían gustado los dinosaurios, y dio la casualidad de que cuando estaba dándole vueltas al asunto de las tiras lo vi. 

Hace exactamente 30 años, el 13 de Enero de 1991 mi madre, Vivi,  la canguro de mis hermanas y mis propias hermanas, entraban en mi habitación para despertarme mientras decían sonrientes: “¡Ya ha salido, Sergio!, ¡ya ha salido!”.

Aún con legañas en los ojos, encendí la luz de mi mesita, me puse las gafas y sostuve entre mis manos el ejemplar de “Crónica” que contenía mi primera tira publicada en un periódico.

Tenía 16 años.

Ese despertar, junto con el del día del cumpleaños en que me regalaron un Geyper-man, fue uno de los despertares mas maravillosos que había tenido hasta entonces.

Primera tira de "Los Saurios" publicada en el semanario "Crónica de Albacete"

Y desde aquel momento no he dejado de trabajar. He tenido épocas mejores y épocas peores. He cosechado éxitos y padecido fracasos, pero nunca he soltado el lápiz. Ni en mis peores momentos. Sobre todo en mis peores momentos.

Este año me gustaría reeditar todas las tiras de Los Saurios en un sólo volumen con comentarios y todo tipo de extras. Ahora mismo estoy ocupado con Ruina Montium, pero en cuanto acabe esa será mi prioridad.

Puede que no sean todas buenas, que algunas se queden en "publicables" y que haya otras directamente horribles. Pero todas forman parte de mi historia y creo que merecen un poquito de atención.

Es verdad que en el año 1993 ya edité un recopilatorio (Los Saurios; Evolución") con las mejores. Pero faltan todas las que se publicaron hasta el año 1995 y algunas que se quedaron sin recopilar.

Cubierta y contracubierta del recopilatorio de "Los Saurios".

De este modo, si todo sale bien, Los Saurios volverán a descongelarse, aunque sólo sea por un momento, para recordarme que todo comenzó con ellos.

Brindo por otros 30 años entre pinceles y ¡larga vida a Los Saurios!




domingo, enero 03, 2021

Del 2020 al 2021

No recuerdo otro año que la gente tuviera tantas ganas de abandonar como el 2020. 

El día de nochevieja un mendigo que pedía dinero a la puerta del Mercadona repetía una y otra vez "¡Que le den al 2020!" y quienes se acercaban a darle una moneda, o  simplemente en ese momento pasaban por su lado, le daban la razón de manera efusiva. 

Como si el hecho de pasar de un calendario al otro fuera a solucionar todos nuestros problemas. ¿Qué pensarán los seguidores del Islam, que siguen en el año 1441 y cuyo cambio de año no es hasta dentro de unos meses? ¿o los judios, que viven en el año 5780? ¿o los chinos, que cambian de año según los ciclos lunares? ¿y los hindú o los etíopes? ¿qué significará para ellos el paso del 2020 al 2021?

Yo no creo que pasar la hoja del calendario implique necesariamente un cambio sustancial. Como he leído por ahí, "no es el calendario el que tiene que cambiar, es usted"

Pese a todo dividimos las horas en minutos, los minutos en segundos, los años en meses y así podemos  auto-imponernos metas y horarios que cumplir, y fingir que organizando nuestro tiempo tenemos cierto control sobre nuestras vidas. Nos marcamos objetivos aun sabiendo que no por mucho madrugar amanece más temprano, y que todo llega exactamente cuando tiene que llegar. O, sencillamente, no llega.

Es cierto que 2020 ha sido un año terrible, con miles de muertos e infectados por COVID19 (mi propia hija lo pasó, afortunadamente sin síntomas de ningún tipo) y que hemos perdido libertades (que ya veremos si recuperamos). Hemos perdido los abrazos y escondido la sonrisa. Hemos dejado de reunirnos con nuestros seres queridos pero no hemos dejado de consumir. El sueño del capitalismo hecho realidad. Seguimos gastando dinero (el que lo tiene, claro) pero no tenemos prácticamente posibilidad de protestar por nada.

El gobierno, mientras tanto, saca al ejército a la calle cuando le da la gana y miente por televisión. Y se gasta el dinero de las mascarillas de la gente en comprar tanques.  Entre enero y julio de 2020, durante el primer semestre del Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos, las operaciones autorizadas de venta de armas alcanzan un nuevo record y se disparan hasta los 22.544,8 millones, lo que supone un aumento del 650% y una cifra superior a la suma de 2018 y 2019 juntos (21.493 millones). Las corbetas de la empresa española Navantia bloquean el acceso de ayuda humanitaria a los puertos de Yemen para que la población se muera de hambre. El gasto en I+D militar triplica al destinado a la investigación sanitaria en los Presupuestos Generales del Estado de 2021. Según MONCLOA.com, el Ejecutivo ha destinado 31.000 euros para comprar material antidisturbios, especialmente cascos pesados con pantalla para la Guardia Civil, justo los que se emplean para disolver protestas o manifestaciones violentas, como las que sucedieron en Cataluña hace un año.

Ah, y el ministro Garzón dice que las bases militares americanas generan puestos de trabajo. 

Pero, en fin, no quisiera quedarme sólo con lo negativo. 

Prefiero recordar el 2020 como el primer año que un editor me invitó a ir a Angouleme (había estado antes, pero pagándomelo de mi bolsillo). Fue el editor de Tabou y pude estar allí firmando "Il faudra me passer sur le corps" con la magnífica autora Katia Even, quien había escrito el guión de este cómic que tuve el placer de dibujar. Ya preparamos el siguiente.


También fue el año que salieron a la calle "El baile del vampiro: REDES" y "Fetishbrush: The erotic art of Sergio Bleda", títulos que pude financiar con el apoyo de mis lectores gracias al crowdfunding realizado el año anteior.

"Redes" ha supuesto no sólo el regreso de mis personajes más populares a las viñetas, también la creación de mi propia editorial autogestionada en la que, espero, en el futuro publicaré muchos otros títulos, y no sólo de temáica vampírica.

Su tirada, por cierto, está practicamente agotada. Fue presentado en Generación X y en Bangarang (con expo incluída)



Otro crowdfunding, el de "Ruina Montium", también salió adelante este año. Sus páginas están ahora en mi tablero y llegará a las manos de los lectores que lo han hecho posible en unos meses. En mayo si todo sale según lo previsto.

En 2020 salió a la venta mi curso de Doméstika de acuarela para cómic e ilustración. El segundo que realizo para esta maravillosa empresa  que tantas alegrías me ha dado (y me sigue dando)

Y mis originales se siguen vendiendo a través de la web de Corner4Art que Sergio, Mafer y su equipo llevan de manera tan profesional.

También tuve, ya hacia finales de año, una estupenda exposición en La Nau que nació en las Jornadas de cómic de Valencia de la Asovalcom y que estuvo expuesta durante tres meses. En ella mi obra compartía sala con Manuel Benet y con un montón de originales de Bruguera.


También hice varias portadas para Ulthar, la revista de Fantasía y Ciencia Ficción de mi amigo, mi hermano, Alberto López Aroca que ya va por el número 14.

Y seguro que hay más cosas que se me olvidan.

En fin, que no puedo decir que profesionalmente me haya ido mal. Todo lo contrario. En ese sentido ha sido un año bastante bueno. Y eso a pesar de no haber realizado los viajes previstos ni de haber promocionado mis obras en convenciones aplazadas indefinidamente por motivos de salud pública.

Respecto a lo personal, mi Bel sigue mimándome y sus fotografías son cada vez mejores(aquí podéis ver su WEB) Mis hijos tienen salud y, en general, creo que mi familia es bastante feliz. Mis amigos me siguen haciendo sentir una persona muy querida. Mi madre sacó nueva novela (para la que realicé una cubierta) y pudo presentarla aunque fuera con menos aforo del acostumbrado. 

La verdad es que ha sido un año intenso como pocos, de eso no hay duda.

Parece que el nuevo año genera tanto miedo como esperanza. Una mezcla difícil de asumir.

En fin, como decía el padre de Flashman: "Si, ¿eh?.Bueno, ya veremos..."

En cualquier caso feliz 2021 a todo el mundo. Que sea tan bueno para todos como todos esperan.

Les dejo con mis felicitaciones de este año. Este año son tres. Una vampírica, otra guarrilla y hasta una foto de mi Bel, para que tengan donde elegir.




martes, noviembre 10, 2020

La leyenda del hombre que dibujaba mientras dormía

Tengo la teoría de que la repercusión de la muerte de un artista en los medios de comunicación generalistas depende sobre todo de dos factores. Uno: el dinero que generaron sus obras mientras las realizaba. Y dos: el dinero que estas generan en el momento de su fallecimiento. Esta última mucho más importante que la anterior.

Resulta bastante frustrante hablar de un autor que acaba de fallecer y del que, seguramente, la mayoría de jóvenes talentos que luchan ahora desde sus tableros (o su wacom, su cintiq, o lo que se utilice ahora) por abrirse camino en el mercado (?) editorial ni habrán oído hablar. Así de injusta es esta industria (?) que exprime a quienes la levantan y luego los olvida.

El señor Miguel Quesada fue un dibujante de historietas muy importante. Tal fue su importancia que fue el primer historietista en recibir la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes que otorga el Ministerio de Cultura, en el año 2000. Un año después de recibir el Gran Premio del Saló del cómic de Barcelona.

Pero, como saben quienes me conocen, la importancia que le doy a los premios y las medallas no es excesiva. Para mi Miguel Quesada fue muy importante porque, además de ser paisano mío y una persona encantadora de trato amable y dulce sonrisa, es uno de esos dibujantes de antaño que curraban como mulos para sacar adelante una industria floreciente llenando las estanterías de pequeñas obras de arte.

Fue importante porque era un obrero del lápiz y la plumilla. Por las viñetas que dibujó a lo largo de toda su vida. Porque sin personas como él quienes hoy nos dedicamos a esto probablemente no lo haríamos. O lo haríamos de otra manera.

A Miguel Quesada le gustaba contar una anécdota sucedida que en una época en la que el exceso de trabajo le tenía en vela a menudo. Contaba que, en cierta ocasión, era tarde y llevaba ya muchas horas trabajando. Era de madrugada y hacía horas que todos se habían ido a la cama, pero las fechas de entrega le empujaron a quedarse un poco más acabando unas viñetas. El agotamiento pudo con él. Hasta el punto que no pudo evitar caer rendido sobre el tablero de dibujo sujetando aún el lápiz en la mano. Cuando despertó miró la página en la que había estado trabajando y descubrió atónito que algunas viñetas que estaban sin dibujar cuando se había dormido aparecían ahora totalmente acabadas como por arte de magia. ¡Las había dibujado mientras dormía!

Un fuerte abrazo, Miguel. Que la tierra te sea leve. Y que, estés donde estés, te dejen por fin descansar sin pensar en plazos de entrega ni facturas. Que puedas dormir a pierna suelta y que si dibujas lo hagas únicamente por mero placer.

Has sido un dibujante. Ahora eres una leyenda.

(Fotografías de Quico Díaz en la inauguración de la muestra " "Un siglo de tebeos. Retrospectiva de la Historieta en la Comunidad Valenciana (1913 - 2013)" en el año 2013)

LINK a la ficha del autor en TEBEOSFERA