sábado, febrero 11, 2017

Donde dije Diego digo... ¿Cádiz?

¿Sería así la comitiva que esperaba a Jakemate a la entrada de Valencia?

Comunidad Valenciana: tierra del quiero-y-no-puedo. Donde los aeropuertos no tienen aviones, el recubrimiento de las fachadas de Calatrava se cae y los salones de cómic...no acaban de celebrarse.

Según este artículo Feria Valencia ni va acoger la Comic-Con de San Diego, ni “opta” siquiera a hacerlo.
¿El "evento más grande del mundo del cómic"?
¿En la tierra de Fallerela? ¿seguro?
 Al parecer no fue con una delegación de la Comic-Con® de San Diego con quien se han mantenido conversaciones, lo hicieron con Jakemate Eventos, una pequeña empresa con sede en Cádiz, dirigida por José María Ruiz Quintanilla, presidente además de la Asociación Cultural de Coleccionistas Españoles de Figuras y Cómics que no tiene absolutamente nada que ver con San Diego y que ha organizado eventos pequeños como el Salón del Manga de Jerez o la Comic Con Spain de Cádiz.

De modo que, ya ven, a pesar de que el alcalde de Valencia Joan Ribó tuiteó que estaban trabajando para acoger "el evento más grande del mundo del cómic" todo ha sido un bluf.

Me reitero en lo dicho en mi artículo anterior sobre el modelo de convención que a mi personalmente, como lector y creador de historietas, me interesa. Un modelo popular, cultural y artístico como el de Angouleme, el de Viñetas desde el Atlántico o el del último Salón de Cómic de Granada. De verdad, no es tan difícil.

Y de paso aprovecho para enviar el siguiente mensaje a quien pueda interesar.

Señores políticos:
Si de verdad quieren apoyar el arte y la cultura y celebrar en Valencia un evento relacionado con el mundo de la historieta no hace falta que se vayan a Cádiz, ni a San Diego, ni a la Conchinchina ni a ninguna otra parte.
Llevamos celebrándolo aquí, en esta ciudad, desde el año 2011. Se llama "Jornadas de cómic de Valencia" y lo organiza la ASOVALCOM con un limitadísimo presupuesto. Su web la tienen AQUÍ y seguro que estarán encantados de recibir una ayuda económica para mejorar las exposiciones y que, entre otras cosas, los autores invitados no tengan que pagarse la cena del último día de su bolsillo.

Dejémonos de macro-eventos y delirios de grandeza. La época de Rita, de la Fórmula 1, el Open de Golf y la visita papal ya pasó. Es tiempo de decrecer.